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Gabriela Verdezoto Landívar
Gabriela Verdezoto Landívar
Periodista, geógrafa y Master en Literatura. Finalista del True Story Award 2024 por sus crónicas y reportajes de investigación. Colabora con diversos medios nacionales e internacionales.

Guerra, miedo y desinformación

“¡Mamá, déjame estudiar la primera y la segunda guerra mundial antes de hablar de otras guerras!” me dijo en tono de súplica, hace un par de semanas, mi hija de diez años durante la cena. “¿estamos en guerra?” preguntó inmediatamente mi hijo más pequeño. Hasta ahora no se qué responderles. 

“Conflicto armado interno”, “guerra contra el narcotráfico” son términos con los que los ecuatorianos estamos familiarizados hace un poco más de dos años. Otros son “toque de queda”, “objetivos de alto valor”, “capturas”, “operaciones militares”, “ofensivas”. De pronto, el debate público de este país ha quedado enredado entre términos bélicos.

“No quiero creer y combatir, sino dudar” escribió Roberto Saviano en el libro Grita, publicado en 2025. Historias de hombres y mujeres que lucharon hasta el final por la verdad. Que dudaron. En tiempos de exceso de contenido, de atiborramiento de información, esta frase de Saviano me saltó a la memoria como vena en migraña cuando escuché una entrevista al ministro de defensa de Ecuador Gian Carlo Loffredo, este fin de semana.

“Parte de las estrategias de la guerra es la desinformación” dijo Loffredo.

El 7 de abril, Plan V publicó una nota sobre el conflicto armado interno, la propaganda de guerra y el miedo con el recuento de un caso que ha pasado desapercibido. El 3 de marzo, militares ecuatorianos bombardearon una zona campesina de la comunidad de San Martín, en Sucumbíos. Un pueblito fronterizo separado de Colombia por el río San Miguel.

La nota contrasta la versión oficial con un reportaje del New York Times que asegura que lo que bombardearon fue una finca lechera y no un campamento irregular.

Ya el Alto Comisionado de las Naciones Unidas, informó el 18 de marzo que ha recibido los testimonios de pobladores que fueron torturados y amenazados de muerte por militares ecuatorianos. Cuatro hombres de entre 20 y 35 años. Hay audios con los testimonios. Los escuché de primera mano: “Me amarraron de las patas y las manos y me metieron a un balde de agua fría, de cabeza. Me metieron corriente. Me desmayaron tres veces. Nos llevaron en el helicóptero. Se burlaron de nosotros. Se nos sentaron encima como si fuéramos unos muebles” dijo un trabajador de la finca. Otro más joven contó que les preguntaban por un tal “Mono Tole” mientras los golpeaban con la parte plana de los machetes y las culatas de las armas. Luego de más de ocho horas de interrogatorio, los abandonaron en las afueras de Lago Agrio.

A veces pareciera que nos cuesta creer a las víctimas, quizá porque una parte de nuestra humanidad niega actos tan atroces. A esto, las versiones oficiales han sido más austeras e inverificables.

Loffredo, por su parte, dijo que una forma de saber quién va ganando en un conflicto bélico es la neutralización del enemigo. El “Mono Tole” es uno de los cabecillas de las disidencias de las FARC. Aunque desde 2025 las propias Fuerzas Armadas sabían, según el ministro de defensa, que en San Martín supuestamente descansaba y se entrenaba el “Mono Tole”; en el bombardeo del 3 de marzo destruyeron corrales de gallinas y ganado pero no encontraron al “Mono Tole”

“No siempre podemos tener éxito en todas las operaciones militares que hacemos”, se justificó Loffredo.

Excuse me / But I might drink a little bit more than I should, tonight / And I might take you home with me if I could, tonight (Perdóname / Bebí un poco más de lo que debí esta noche / Puede que te lleve a casa conmigo, esta noche)

Este es el coro de la canción de Pitbul, “Give me everything”. El estribillo también es el inicio de un video de 28 segundos compartido en el perfil de X del Ministerio de Defensa del Ecuador el 6 de marzo con imágenes aéreas de una bomba cayendo en un campo. Todo muy espectacular. El título: “Operación “Exterminio Total” destruye a los Comandos de la Frontera”. Abajo un subtítulo: “Ecuador y Estados Unidos destruyeron el descanso de “Mono Tole”

Me salta la duda. ¿Estamos viviendo una guerra o una narrativa de guerra?

“¿Sabes que los líderes políticos se ponen uniforme cuando quieren asustarte?”, así comienza el capítulo seis del libro de Saviano.

Todavía no sé qué responder a mis hijos cuando me preguntan si estamos en guerra.

Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor/a y no reflejan la postura editorial de Ecuador Chequea.