Un video difundido en TikTok afirma que el bicarbonato de sodio fue retirado de los hospitales en el siglo XX debido a su supuesta eficacia y al sorprendente nivel de recuperación que presentaban los pacientes.
Qué verificamos: Un video que afirma que el bicarbonato de sodio fue retirado de los hospitales en el siglo XX por ser “demasiado poderoso”.
Lo que afirma: “Ellos retiraron el bicarbonato de sodio de los hospitales en los años 1900 debido a lo tan poderoso que era”.
Nuestra conclusión: FALSO.
A quién involucra: Usuarios de TikTok que difunden recomendaciones de salud; instituciones hospitalarias y personas que podrían usar bicarbonato de sodio sin supervisión médica.
¿Qué se dijo o qué circula?
Circula en TikTok un video atribuido a la cuenta “Mayka3083” en el que se afirma que el bicarbonato de sodio habría sido retirado de los hospitales en la década de 1900 debido a su supuesta alta eficacia terapéutica.
El contenido sugiere, además, que este compuesto tendría usos médicos amplios o beneficios “ocultos” que habrían sido deliberadamente restringidos.
Sin embargo, la afirmación no presenta evidencia verificable que la respalde: no se citan documentos oficiales, estudios científicos, fechas concretas, países, hospitales ni normativas emitidas por autoridades sanitarias que sustenten dicho supuesto retiro.
A pesar de ello, el video ha alcanzado una amplia difusión dentro de la plataforma, registrando más de 58.000 “me gusta”, 951 comentarios, 35.600 guardados y 35.300 compartidos, lo que refleja un alto nivel de interacción y circulación del contenido.

¿Qué dicen los datos oficiales y fuentes confiables?
Después de un monitoreo, Ecuador Chequea, evidenció que, fuentes médicas actuales muestran que el bicarbonato de sodio sigue teniendo usos clínicos específicos, especialmente como solución inyectable en entornos médicos y no fue retirado de los hospitales en el siglo XX, como asegura el contenido a verificar.
DailyMed, base de datos de etiquetas de medicamentos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, indica que la inyección de bicarbonato de sodio está indicada para tratar acidosis metabólica en condiciones como enfermedad renal severa, diabetes no controlada, shock, deshidratación severa, circulación extracorpórea, paro cardíaco y acidosis láctica primaria severa. También la menciona para ciertas intoxicaciones, como salicilatos, metanol o barbitúricos.
La ficha de DailyMed no presenta el bicarbonato como un remedio general ni inocuo: advierte que las soluciones con sodio deben usarse con cuidado en pacientes con insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal severa o estados con retención de sodio, y que la administración intravenosa puede causar sobrecarga de líquidos o solutos.
Por otro lado, StatPearls, recurso médico alojado en NCBI Bookshelf, describe el bicarbonato de sodio como un medicamento con aplicaciones clínicas, pero también con indicaciones, contraindicaciones, toxicidad e interacciones que deben evaluarse.
Además, el American College of Cardiology, al resumir la actualización 2023 de soporte vital cardiovascular avanzado de la American Heart Association, señala que no se recomienda la administración rutinaria de bicarbonato de sodio en paro cardíaco.
Esto muestra que su uso médico no fue “retirado”, sino limitado a escenarios específicos según evidencia clínica.
MedlinePlus advierte que el bicarbonato de sodio puede ser venenoso en grandes cantidades y que una sobredosis puede causar convulsiones, diarrea, vómitos, debilidad muscular, espasmos y alteraciones electrolíticas.
¿Hay elementos manipulados u omitidos?
Sí, omite que el bicarbonato de sodio sí tiene usos médicos actuales, pero bajo indicación profesional y con riesgos documentados cuando se usa de forma inadecuada.
¿Se puede probar la trazabilidad?
La trazabilidad de la afirmación no se pudo comprobar. Para verificarla se buscó evidencia en fuentes médicas y regulatorias: DailyMed/FDA, NCBI Bookshelf, MedlinePlus, OMS y guías clínicas.
Las fuentes consultadas muestran usos médicos actuales y advertencias de seguridad, pero no respaldan el supuesto retiro hospitalario en los años 1900.
Nuestra conclusión
La afirmación difundida en el video es falsa. No existe evidencia científica, histórica ni regulatoria que respalde la idea de que el bicarbonato de sodio haya sido retirado de los hospitales en los años 1900 por ser “demasiado poderoso” o por provocar curaciones extraordinarias que hubieran motivado su supresión.
Las revisiones de la literatura médica y los registros clínicos disponibles muestran, por el contrario, que el bicarbonato de sodio sigue siendo un compuesto de uso hospitalario en la actualidad.
Su aplicación está claramente establecida en protocolos médicos específicos, como el tratamiento de la acidosis metabólica en determinados contextos clínicos, el manejo de algunas intoxicaciones y situaciones puntuales bajo estricta supervisión profesional.
Su administración no es generalizada ni “curativa” en el sentido que sugiere el contenido viral, sino que responde a indicaciones concretas, dosis controladas y criterios clínicos bien definidos.
La narrativa de que este compuesto habría sido “retirado” o “ocultado” carece de sustento documental. No se citan en el video ni en sus versiones difundidas en redes sociales fuentes oficiales, estudios revisados por pares, normativas sanitarias o decisiones de organismos de salud pública que avalen dicha afirmación.
En términos de evidencia, se trata de un relato sin verificación que se presenta como hecho histórico sin respaldo.
Además, este tipo de contenido puede generar confusión en el público general y fomentar el uso inadecuado del bicarbonato de sodio en el ámbito doméstico.
Aunque se trata de una sustancia de fácil acceso, su consumo o aplicación sin indicación médica puede implicar riesgos, especialmente en personas con condiciones como enfermedad renal, hipertensión, insuficiencia cardíaca o alteraciones en el equilibrio de electrolitos.
El uso indiscriminado puede provocar efectos adversos como alcalosis metabólica, retención de sodio o descompensaciones clínicas.
En consecuencia, la idea de que el bicarbonato de sodio fue eliminado de los hospitales por su “potencia” no solo es incorrecta, sino que además distorsiona su verdadero rol en la medicina moderna.
Lejos de haber sido prohibido o retirado, se trata de un fármaco económico y ampliamente disponible que se utiliza de manera específica y regulada dentro de la práctica clínica.

