Conductores reportaron pérdida de tiempo, retrasos en sus actividades y recorridos por varias estaciones. La ARCH no emitió un nuevo pronunciamiento público desde el 8 de mayo, aunque fuentes de la entidad confirmaron a Ecuador Chequea un operativo de control que dejó un surtidor suspendido.
Por quinto día consecutivo, las estaciones de servicio de Quito registraron problemas de abastecimiento de gasolina Extra, el combustible de mayor demanda en el país.
La mañana de este lunes, Ecuador Chequea constató la falta del producto en tres gasolineras del norte de la capital, en medio del malestar de conductores que buscaban combustible para continuar con sus actividades diarias.
Hasta el cierre de esta publicación, la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos, ARCH, no emitía un nuevo pronunciamiento público sobre el problema.
Su última comunicación oficial fue del 8 de mayo, un día después de que usuarios empezaran a reportar restricciones en estaciones de servicio.
En ese comunicado, la entidad reconoció retrasos en el transporte de combustibles y anunció la activación de protocolos para garantizar el abastecimiento de gasolina Extra y diésel.
Pasadas las 13:00, fuentes de la ARCH confirmaron a Ecuador Chequea que un operativo especial de control, realizado durante la mañana y el mediodía en una decena de estaciones entre el Valle de los Chillos y el norte de Quito, dejó como resultado una sola máquina dispensadora suspendida.
La suspensión se aplicó únicamente al surtidor y no a toda la estación, ubicada en la esquina de las avenidas 10 de Agosto y Naciones Unidas, porque presentaba problemas que no habían sido reportados a la autoridad, indicaron las fuentes consultadas.
Fue la única sanción impuesta durante la jornada de control. En las demás estaciones verificadas en Quito y el Valle de los Chillos sí había gasolina Extra o estaba previsto que llegara “en un par de horas”, según las mismas fuentes.
Sin embargo, hasta el cierre de esta nota, la ARCH no emitía un nuevo pronunciamiento sobre la denuncia que el gremio de distribuidores reiteró esta mañana. La Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador sostiene que, desde el 7 de mayo, el centro de distribución de El Beaterio registra una reducción en sus cupos diarios de combustible: de 150.000 a 100.000 galones de gasolina Extra.
Ivo Rosero, presidente de esa Cámara, dijo que esa reducción obliga a las comercializadoras a distribuir el combustible “a cuenta gotas” entre sus estaciones propias y afiliadas. Según explicó, una estación que normalmente vende 6.000 galones diarios puede recibir solo 3.000, por lo que agota su stock al mediodía o durante la tarde.
“Esa estación se queda por horas o hasta el siguiente día sin combustible. Entonces, el consumidor tiene que ir pescando de estación en estación aquella que sí tenga stock”, dijo Rosero..
Así, por ahora, ciudadanos consultados dijeron que tuvieron que buscar el producto en al menos tres estaciones, con pérdida de tiempo y retrasos en sus actividades laborales y familiares.
“No hay gasolina, busqué casi por todo el norte”, dijo uno de los afectados, quien aseguró que el problema le impidió transportar a tiempo a sus hijos a la escuela.
Otro conductor, en medio de una extensa hilera de vehículos a la espera de ingresar en la gasolinera en las avenidas América y Colón, señaló que era la tercera estación a la que acudía sin encontrar abastecimiento. “No hay combustible y no dicen cuándo volverá”, afirmó.
En el mismo lugar otra conductora dijo que solo esperaba poder cargar 5 dólares de gasolina Súper, “aunque sea para llegar a la casa”, porque era el único producto disponible en ese momento.
El malestar también alcanzó a usuarios que acudieron a la estación administrada directamente por Petroecuador, ubicada en la intersección de las avenidas Eloy Alfaro y Amazonas. Según los conductores consultados, esa estación tampoco se libró de los problemas de abastecimiento.
En cualquier caso, este problema se produce a víspera de que el precio de la gasolina Extra vuelva a experimentar una variación mensual de precios de acuerdo a un sistema de bandas que permite incrementos máximos del 5% de acuerdo con los precios en los mercados internacionales.
Rosero sostuvo que el problema no se limita a Quito. Según el dirigente, situaciones similares se registraron semanas atrás en el terminal Pascuales, en Guayaquil, y en Manabí con el diésel. Atribuyó el escenario a fallas logísticas de importación y a problemas estructurales de refinación.
El dirigente también estimó que la reducción de despachos ha provocado una caída de entre 30% y 40% en las ventas del sector, equivalentes a 5 millones de dólares diarios a escala nacional.
Además, según Rosero el problema de fondo es la dependencia de derivados importados y la vulnerabilidad de la Refinería de Esmeraldas.

