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Luis Alejandro Vásquez Reina
Luis Alejandro Vásquez Reina
Luis Alejandro Vásquez Reina es Magister en Derechos Constitucionales, Humanos y Ambientales. Además, es experto en derecho digital. Director de Academia, Debate & Sociedad- Coordinador de Cyberprevention.

Ensayo de opinión: Derecho a la Ciudad

«El derecho a la ciudad no es simplemente el acceso a lo que ya existe, sino el derecho a transformar la ciudad en algo radicalmente distinto.» — Henri Lefebvre

Msc. Luis Alejandro Vásquez

En nuestra sociedad se acostumbra a hablar, criticar, dudar e incluso cuestionar sobre lo que se hace en las ciudades por parte de autoridades y varios actores de los diferentes sectores económicos, sociales y culturales. Pero es importante que la ciudadanía haga efectivo su reclamo con fundamentos para tener una respuesta adecuada y con resultados que generen cambios. Razón por la cual en este artículo se va a explicar sobre qué es una ciudad, sus derechos y los planteamientos proyectados hacia el futuro.

1.- ¿Qué es una ciudad?

Es importante definir qué es una ciudad para entender el tema; bajo esta premisa se debe señalar el siguiente concepto:

«La ciudad es sobre todo un hecho histórico, un sistema de relaciones entre humanos y entorno territorial que, una vez constituido, evoluciona a lo largo del tiempo, transmitiendo a sus ciudadanos una cierta conciencia de pertenecer y tener como suyo un patrimonio comunitario identificador. En este contexto, la representación de la ciudad es una de las constantes más permanentes de la historia del hombre» (Goytia & Martínez, 2020).

Aquí se debe destacar que el sentido de pertenencia es fundamental; las generaciones actuales están saliendo de varias ciduades pequeñas porque piensan que no hay futuro y no tienen pensado regresar, porque quizá falta trabajar en oportunidades para los jóvenes quienes buscan proyectarse en grandes iniciativas que conllevan a un cambio de mentalidad.

2.- Problemáticas actuales en Ibarra

Dentro de las principales problemáticas que encontramos en nuestras ciudades  está la concentración de poder en los mismos actores políticos, el desempleo, la inseguridad, una planificación urbana improvisada sin cumplirse las ordenanzas, la contaminación de ríos y lagunas, y la irresponsabilidad con la fauna urbana, entre otras.

Este artículo no se va a centrar en generar polémica por un tema específico, pero sí vamos a realizar un análisis general de diferentes puntos que nos llaman la atención en la actualidad.

3.- Derecho a la Ciudad

Es fundamental explicar qué es el Derecho a la Ciudad; para esto se debe citar:

«El Derecho a la Ciudad es el derecho de todos los habitantes a habitar, utilizar, ocupar, producir, transformar, gobernar y disfrutar ciudades, pueblos y asentamientos urbanos justos, inclusivos, seguros, sostenibles y democráticos, definidos como bienes comunes para una vida digna» (ONU-HABITAT, 2020).

Frente a esta definición, es importante considerar que este tema lo desconocen muchas personas, quizá porque no ha sido socializado y también porque se ha tratado de ocultar la realidad; a lo largo de los años se han ido desarrollando estos temas que son fundamentales en nuestras sociedades.

El artículo 31 de la Constitución de la República del Ecuador señala:

«Las personas tienen derecho al disfrute pleno de la ciudad y de sus espacios públicos, bajo los principios de sustentabilidad, justicia social, respeto a las diferentes culturas urbanas y equilibrio entre lo urbano y lo rural.»

El ejercicio del derecho a la ciudad se basa en la gestión democrática de esta, en la función social y ambiental de la propiedad y de la ciudad, y en el ejercicio pleno de la ciudadanía.

La Sentencia Nro. 2167-21-EP/22 de la Corte Constitucional del Ecuador analiza el Derecho a la Ciudad de la siguiente manera:

«El derecho a la ciudad es un derecho difuso, que pertenece a toda la población y a todos los sujetos que la habitan, a las generaciones presentes como futuras, para ocupar, usar y producir ciudades justas y sostenibles».

El contenido del derecho incluye, al menos:

  1. La distribución espacial justa de recursos para asegurar buenas condiciones de vida de toda la población;
  2. La gestión democrática de la ciudad;
  3. La diversidad social, económica y cultural; y
  4. La armonía con la naturaleza.

De la misma manera, existen otras definiciones como la que me permito citar a continuación:

«El derecho a la ciudad supone no solamente el derecho a usar lo que ya existe en los espacios urbanos, sino también a definir y crear lo que debería existir con el fin de satisfacer la necesidad humana de llevar una vida decente en los ambientes urbanos» (Harvey, 2008).

¿Pero qué son los derechos difusos?

Los derechos difusos son derechos cuya titularidad no es individualizable, sino que pertenecen a todos en tanto miembros de la humanidad.

Debemos analizar la importancia de vivir en colectividad, salir del individualismo y centrarnos en una nueva forma de pensar que permitirá el desarrollo en una ciudad; esto es indispensable para salir del esquema tradicional en el que existen personas que solo ven por sus propios intereses poniendo en juego la transparencia.

4.- Desafíos para el presente y futuro:

A diario se pueden escuchar todos los planteamientos que se quisieran evidenciar en nuestras ciudades, pero todo queda en sueños porque se gasta más dinero en consultorías que en ejecutar proyectos de forma responsable,  atendiendo los siguientes puntos:

1.- Sostenibilidad y cambio climático: Desde temprana edad nos han transmitido el conocimiento de que las ciudades son responsables de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, además de existir una exposición a inundaciones y deslaves que han ocasionado grandes daños, así como las olas de calor que en la actualidad se notan con más frecuencia. Es esta la razón principal para trabajar en una movilidad sostenible; gestión inteligente de residuos (que ha sido un tema polémico que incluso ha conllevado a denuncias por los residuos peligrosos); y la infraestructura verde, que cumple una función vital en nuestras ciudades en donde debemos dar el valor a los parques y jardines.

2.- Urbanización sin desigualdad: El crecimiento urbano no siempre va a significar un bienestar general porque ya se ha visto en ciertos casos las brechas existentes. Esto nos debe llevar a una reflexión sobre replantear este tema debido a que es necesario formular nuevas propuestas que permitan una vivienda asequible, que los servicios públicos tengan un acceso equitativo y superar la segregación socioespacial conllevando a impulsar barrios inclusivos en donde todos vean por el bienestar común, centrarnos en hablar seriamente acerca del Buen Vivir que es esa cosmovisión de respeto hacia las personas y la naturaleza.

5.- Conclusiones

Las personas deben tener ese sentido de pertenencia, trabajar en equipo por una ciudad próspera en la que sus habitantes tengan un futuro prometedor en condiciones de justicia y equidad.

Se debe impulsar el progreso de los jóvenes y no hacerles a un lado; necesitamos que las actuales generaciones aporten con sus conocimientos y experiencias para poder tener una visión integral.

Se debe velar por el uso adecuado de los servicios públicos; todos somos responsables de la forma en la que se utiliza el agua potable, la energía eléctrica y el internet en tiempos en los que estamos conectados a nivel mundial.

6.- Bibliografía

Goytia, L., & Martínez, N. (2020). Conceptualización de la ciudad y su territorio: Tendencia geométrica del imaginario urbano. http://scielo.senescyt.gob.ec/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1390-92742020000100126

Harvey, D. (2008). The right to the city. New Left Review, 53, 23–40.

ONU-HABITAT. (2020). Componentes del derecho a la ciudad. ONU-Habitat. https://onu-habitat.org/index.php/componentes-del-derecho-a-la-ciudad.

Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor/a y no reflejan la postura editorial de Ecuador Chequea.