No hay una predicción de un “Big One” en la falla de San Andrés

En Facebook circula un post que alerta sobre el llamado “Big One”, un supuesto megaterremoto que podría ocurrir en la falla de San Andrés, en Estados Unidos, y señala que existen “zonas bajo vigilancia”. Aunque los organismos especializados aseguran que esta falla representa un riesgo sísmico real y puede producir terremotos de gran magnitud, no existe una predicción científica que determine que un “Big One” está próximo a ocurrir. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sostiene que actualmente no es posible predecir la fecha, ubicación y magnitud de un terremoto.


Qué verificamos: Un video difundido en Facebook que alerta sobre el “Big One” y sugiere que un megaterremoto podría ocurrir próximamente en la falla de San Andrés.

Lo que afirma: Que existe la posibilidad identificada de un “Big One” o megaterremoto en la falla de San Andrés y que hay zonas “bajo vigilancia” ante su posible ocurrencia.

Nuestra conclusión: FALSO.  

A quién involucra: Al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los organismos de monitoreo sísmico y la población de California expuesta a la falla de San Andrés.


¿Qué se dijo o qué circula?

Una publicación realizada en Facebook, desde la página en la página Noticias de Colombia ¡Última Hora! (Roloco News), comparte una imagen acompañada del mensaje:

“‘Big One’: el megaterremoto que podría ocurrir en la falla de San Andrés y las zonas bajo vigilancia”.

El contenido plantea la posibilidad de un “Big One” y habla de zonas “bajo vigilancia”, pero no explica que los científicos no han establecido que un gran terremoto esté próximo a ocurrir.

¿Qué dicen las fuentes confiables?

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), organismo científico federal encargado, entre otras funciones, del estudio de terremotos y amenazas geológicas, establece que actualmente no es posible predecir un terremoto de gran magnitud.

El organismo explica que una predicción propiamente dicha tendría que determinar tres variables:

  1. Fecha y hora.
  2. Ubicación.
  3. Magnitud.

Ni el USGS ni otros científicos disponen actualmente de un método capaz de establecer esos tres elementos antes de que ocurra un gran terremoto.

Esto no significa que los especialistas desconozcan el riesgo sísmico. El USGS sí puede calcular probabilidades de que un terremoto significativo ocurra en una determinada zona durante un periodo de varios años. Pero una probabilidad a largo plazo no equivale a predecir que un terremoto está próximo a suceder.

El organismo también advierte que afirmaciones generales sobre terremotos futuros pueden confundirse con predicciones. Señalar que habrá un terremoto en una región sísmicamente activa, sin establecer fecha, ubicación y magnitud concretas, no constituye una predicción científica.

Existe riesgo de un gran terremoto en la falla de San Andrés

Que no exista una predicción no significa que la falla de San Andrés no pueda producir un terremoto de gran magnitud.

Los estudios científicos reconocen que esta falla constituye una importante fuente de peligro sísmico en California.

De hecho, el USGS utiliza las fallas conocidas, el registro de terremotos anteriores y las características geológicas para construir modelos de amenaza sísmica. Estos permiten estimar qué zonas tienen mayor probabilidad de experimentar movimientos fuertes durante periodos prolongados.

Por ello, es necesario distinguir entre dos conceptos:

  • Riesgo o amenaza sísmica: permite estimar la posibilidad de futuros terremotos mediante modelos probabilísticos.
  • Predicción: implicaría saber anticipadamente cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto específico.

Es decir, como lo presenta el contenido en Facebook, no es posible. 

¿De dónde proviene la idea de un “Big One”?

El término “Big One” se utiliza popularmente para referirse a un futuro terremoto de gran magnitud que podría afectar California.

Una de las referencias científicas más conocidas sobre un gran terremoto en San Andrés es el ShakeOut Scenario, elaborado por el USGS y otros especialistas.

En 2008, los investigadores construyeron un escenario basado en un terremoto hipotético, pero científicamente plausible, de magnitud 7,8 en el segmento sur de la falla de San Andrés.

El escenario contempla la ruptura de aproximadamente 300 kilómetros de la falla y fue desarrollado para analizar cómo un terremoto de esas características podría afectar al sur de California.

Pero hay una diferencia fundamental:

El ShakeOut no es una predicción

Es una simulación científica utilizada para estudiar daños potenciales y mejorar la preparación ante terremotos.

El propio informe del USGS explica que el terremoto utilizado para el modelo podría no ocurrir nunca exactamente de esa manera. Incluso señala que el próximo terremoto altamente destructivo de California podría producirse en otra falla.

En el escenario se calcularon aproximadamente 1.800 muertes y pérdidas económicas por unos 213.000 millones de dólares, pero esas cifras corresponden a las consecuencias proyectadas del terremoto simulado, no a un evento que los científicos hayan determinado que vaya a suceder próximamente.

¿Qué significa que la falla esté “bajo vigilancia”?

Los terremotos y las fallas sísmicas de California son objeto de monitoreo científico, pero eso tampoco significa que exista una alerta porque un “Big One” esté próximo.

Estados Unidos dispone, por ejemplo, del sistema ShakeAlert, que utiliza redes de sensores para detectar rápidamente un terremoto.

Sin embargo, este sistema no predice terremotos.

La alerta temprana comienza a funcionar después de que el terremoto ya se inició. Los sensores detectan el evento y la información puede viajar más rápido que las ondas sísmicas, lo que permite que algunas personas reciban una advertencia segundos antes de que llegue el movimiento fuerte a su ubicación.

El USGS distingue explícitamente una alerta temprana de una predicción: una alerta se genera después de iniciado el terremoto; una predicción tendría que anticipar previamente su momento, lugar y magnitud, algo que la ciencia todavía no puede hacer.

Por eso, decir que existen zonas monitoreadas es correcto en términos generales. Lo que no se puede concluir de ese monitoreo es que los científicos hayan detectado que el “Big One” está por ocurrir.

¿Hay elementos manipulados u omitidos?

La publicación omite información indispensable para interpretar correctamente el riesgo sísmico:

  • No existe una predicción científica de un “Big One” próximo.
  • El monitoreo permanente de la actividad sísmica no significa que se haya detectado un terremoto inminente.
  • Los científicos trabajan con probabilidades y escenarios de riesgo, no con fechas precisas para futuros grandes terremotos.
  • El conocido escenario de magnitud 7,8 en San Andrés es una simulación para preparación ante emergencias, no una predicción.
  • Los sistemas de alerta temprana actúan cuando un terremoto ya comenzó y no permiten anticiparlo con días, semanas o meses de antelación.

La combinación de expresiones como: “atención”, “Big One”, “megaterremoto” y “zonas bajo vigilancia”, sin estas precisiones, puede llevar a interpretar el contenido como una advertencia actual sobre un terremoto próximo.

¿Se puede probar la trazabilidad?

Sí. Ecuador Chequea realizó una búsqueda de la afirmación y contrastó el contenido con documentación oficial del Servicio Geológico de Estados Unidos.

Primero, revisamos la información del USGS sobre predicción de terremotos. El organismo establece que ni sus científicos ni otros especialistas han conseguido predecir un gran terremoto y que actualmente solo pueden calcular probabilidades para determinadas regiones y periodos.

Después, revisamos la documentación científica relacionada con la falla de San Andrés y el ShakeOut Scenario. El USGS confirma que este ejercicio utilizó un terremoto hipotético pero plausible de magnitud 7,8 en el sur de la falla. Su propósito fue evaluar consecuencias y fortalecer la preparación frente a desastres.

El informe técnico del escenario también aclara que el terremoto modelado podría no ocurrir exactamente de esa manera y que un futuro evento destructivo podría originarse en otra falla.

Finalmente, contrastamos el concepto de predicción con el sistema de alerta temprana ShakeAlert. El USGS explica que estas alertas se generan después de que el terremoto comienza y pueden proporcionar segundos de anticipación en determinados lugares. Por tanto, tampoco constituyen evidencia de que los científicos puedan advertir con antelación la llegada de un “Big One”.

Nuestra conclusión

El contenido a verificar es falso. No existe una predicción científica que indique que un “Big One” esté próximo a ocurrir en la falla de San Andrés.

Si bien, la falla representa un riesgo sísmico real y que puede generar terremotos de gran magnitud y que existe monitoreo permanente y que los científicos han elaborado escenarios de un eventual terremoto de magnitud 7,8 para evaluar sus consecuencias. Ninguno de estos elementos constituye una predicción de un terremoto próximo.

El USGS sostiene que actualmente no existe un método científico que permita anticipar simultáneamente la fecha, ubicación y magnitud de un gran terremoto. Los especialistas pueden establecer probabilidades a largo plazo y estudiar escenarios hipotéticos, pero no determinar que el llamado “Big One” esté a punto de ocurrir.

Por eso, calificamos como falso el mensaje en cuanto presenta o sugiere que existe actualmente una advertencia sobre la posible proximidad del “Big One”. La posibilidad geológica de que San Andrés produzca en algún momento un gran terremoto, en cambio, sí está respaldada científicamente.

Contexto adicional

La diferencia entre predicción, pronóstico y alerta temprana es fundamental.

Una predicción tendría que especificar de antemano cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto. Actualmente eso no es posible.

Un pronóstico o cálculo probabilístico establece la posibilidad de que se produzcan terremotos durante periodos amplios.

Una alerta temprana, como ShakeAlert, detecta un terremoto una vez iniciado y puede advertir a determinadas zonas antes de que las ondas sísmicas más fuertes lleguen hasta ellas.

Fuentes utilizadas

Karen Mantilla Ulloa
Karen Mantilla Ulloa
Licenciada en Periodismo con especializaciones en “Fake News” y Desinformación (RELIAL) y Periodismo de Visualización de Datos (DW Akademie y Desenredatos, Ecuador). Con más de 5 años de experiencia en medios digitales, como presentadora y reportera de noticias. También, escribo sobre temas científicos y culturales, combinando el rigor informativo con la claridad y el análisis de datos

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