Este explicativo se basa en la investigación original «Los falsos médicos de YouTube» publicada por Maldita.es el 31 de julio de 2026. Todos los datos, cifras y hallazgos citados corresponden a su reporte y metodología.
- Una investigación de Maldita.es identificó 1.046 canales de YouTube que usan avatares de médicos generados por inteligencia artificial para difundir consejos de salud sin respaldo científico.
- Entre todos suman más de 23,7 millones de suscriptores y sus videos acumulan casi 1.840 millones de visualizaciones.
- El 77% de estos canales se crearon entre enero de 2025 y julio de 2026, lo que evidencia una aceleración reciente del fenómeno.
- Publican en 33 idiomas —español, inglés y portugués son los más frecuentes— desde al menos 54 países, entre ellos México, Estados Unidos, Brasil y España.
- Los canales monetizan el engaño mediante membresías pagas, donaciones externas y venta de guías o suplementos, algunos sin autorización sanitaria.
¿Qué encontró Maldita.es?
El medio de verificación español Maldita.es documentó una red de canales de YouTube protagonizados por personajes que se presentan como médicos —con nombres como «Dr. Richard Ben», «Dra. Laura Mendoza» o «Dr. John Meyers»— pero que en realidad son avatares creados con inteligencia artificial. Ninguno de ellos es un profesional de salud real, y los tratamientos que promocionan carecen de evidencia científica.
Según la metodología de Maldita.es, la recopilación incluyó canales creados entre el 6 de julio de 2006 y el 14 de julio de 2022 (fecha de corte de la muestra analizada), a partir de datos como el enlace del canal, el país de registro en la plataforma, la fecha de creación, el idioma de las publicaciones y el número de suscriptores. El equipo aclara que la muestra no cubre todos los perfiles existentes, pero sí es representativa del fenómeno.
Personajes falsos, apariencia de autoridad médica
Los avatares aparecen vestidos con uniformes médicos, portan estetoscopios y graban en escenografías que simulan consultorios. Muchos usan en su nombre de usuario o descripción palabras como «Dr.», «doctor», «salud» o «remedios», y frases que apelan a años de experiencia ficticia para ganar credibilidad frente a la audiencia.
Es una estrategia deliberada de la que advierte la investigación: al presentarse como una autoridad médica con experiencia, resulta más fácil que los usuarios acepten sin cuestionar los consejos que ofrecen.
Promesas médicamente imposibles
Entre los casos documentados por Maldita.es:
- Un video del «Dr.» Richard Ben —quien se describe como «el oncólogo número uno»— afirma que es posible eliminar el 100% del cáncer en 24 horas. El video alcanzó más de 430.000 visualizaciones en menos de tres meses.
- La «Dra.» Laura Mendoza promete en la miniatura de uno de sus videos «decir adiós al Alzheimer» comiendo cierta fruta, pese a que se trata de una enfermedad sin cura conocida, ni farmacológica ni mediante cambios de dieta.
- La «Dra.» Castillo, con más de 120.000 suscriptores, asegura que siete frutas —entre ellas granada, arándanos y kiwi— «previenen y matan las células cancerosas». Maldita.es consultó a la dietista y nutricionista Marta Villarino, especializada en pacientes oncológicos, quien fue clara: no existe una dieta mágica ni superalimentos con propiedades curativas contra el cáncer.
Un patrón que se repite en varios de estos videos es el uso de titulares y miniaturas engañosas que exageran la promesa, mientras que el título, la descripción o el contenido del video son más moderados.
Esto significa que un usuario que solo ve la miniatura o el fragmento inicial puede quedarse con la versión más falsa y peligrosa del mensaje.
Algunos canales sí incluyen una cláusula de exención de responsabilidad —aclarando que el contenido es «educativo» y no sustituye una consulta médica—, pero Maldita.es señala que esta práctica no es común entre los canales analizados.
El salto de YouTube a otras redes
Varios de estos canales operan también en Facebook, Instagram, X (antes Twitter) y Telegram, replicando el mismo tipo de contenido. Maldita.es documentó un caso en el que el contenido de YouTube sí llevaba la etiqueta de «contenido generado por IA», mientras que el mismo material publicado en Facebook no tenía ninguna advertencia.
La investigación también identificó, a partir de uno de estos canales, una red coordinada de cientos de cuentas de Instagram generadas con IA dedicadas a vender suplementos dietéticos —algunos sin autorización sanitaria— y guías con supuestos consejos de salud.
¿Cómo generan dinero estos canales?
Maldita.es identificó al menos tres vías de monetización:
- Membresías de canal en YouTube: los espectadores pagan una cuota mensual (entre 1,99 € y 24,99 € en uno de los casos documentados) a cambio de contenido exclusivo o insignias.
- Donaciones externas: algunos canales dirigen a sus seguidores a plataformas como Buy Me a Coffee para recibir pagos directos.
- Venta de productos: libros, guías o suplementos alimenticios promocionados como remedios, en algunos casos sin el respaldo sanitario correspondiente.
Maldita.es recuerda que, en España, hacerse pasar por médico puede constituir un delito, y la normativa sobre publicidad de productos con supuestos beneficios para la salud prohíbe expresamente el uso de testimonios que aparenten provenir de profesionales sanitarios.
Por qué esto importa
Este hallazgo confirma una tendencia que hemos visto crecer en la región: el uso de inteligencia artificial generativa para crear personajes falsos —no solo texto o imágenes sueltas, sino «voceros» con apariencia de autoridad— que buscan capitalizar la confianza que la audiencia deposita en figuras médicas. El riesgo no es solo la desinformación en sí, sino que una persona con una enfermedad real posponga o abandone un tratamiento efectivo por seguir un consejo sin sustento.

