¿Por qué la baja del combustible en Ecuador no es una reducción real?

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El Gobierno y la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) anunciaron que, desde el 12 de septiembre de 2026, la gasolina Extra, la Ecopaís y el diésel bajaron 3 centavos por galón, la tercera reducción consecutiva desde junio de 2026. 

Sin embargo, al revisar la evolución del precio de estos combustibles desde que el Estado eliminó los subsidios que los mantenían artificialmente bajos, esa reducción resulta mínima frente al incremento acumulado en los últimos dos años: la Extra y la Ecopaís cuestan hoy alrededor de 30% más que antes de junio de 2024, y el diésel cerca de 75% más que antes de septiembre de 2025.

Antecedente: el fin de los subsidios a los combustibles

Durante décadas, Ecuador mantuvo precios fijos y subsidiados para la gasolina Extra, Ecopaís y diésel. Cuando Daniel Noboa asumió la presidencia en noviembre de 2023, las gasolinas Extra y Ecopaís costaban USD 2,40 por galón y el diésel USD 1,75, valores que el Estado sostenía absorbiendo la diferencia con el costo real de importación. 

Entre 2010 y 2023, Ecuador destinó más de USD 53.000 millones a subsidios de combustibles, según cifras del Banco Central del Ecuador, de los cuales el 43% correspondió al diésel. Sin embargo, este esquema se desmontó durante el actual gobierno.

El 26 de junio de 2024, mediante el Decreto Ejecutivo 308, el Gobierno eliminó el subsidio a las gasolinas de bajo octanaje, Extra y Ecopaís. El precio pasó de USD 2,465 a USD 2,722 dólares por galón, un alza de 26 centavos, y desde entonces ambos combustibles quedaron sujetos a un sistema de bandas que ajusta el precio cada mes según el mercado internacional, con un tope de alza de 5% y de baja de 10%.

El 12 de septiembre de 2025, mediante el Decreto Ejecutivo 126, el Gobierno eliminó el subsidio al diésel. El precio subió de USD 1,80 a USD 2,80 dólares por galón, un incremento directo de un dólar, la mayor alza de un combustible en un solo día en la historia reciente del país. El diésel se mantuvo fijo en USD 2,80 hasta diciembre de 2025, cuando entró también al sistema de bandas.

Desde ahí se han publicado al menos siete decretos más que influyen en el valor comercial de los combustibles. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, el Gobierno afinó tres veces más la fórmula del diésel (Decretos 242, 278 y 303), quitando y volviendo a incluir ciertos componentes del cálculo, como el margen que se garantiza a las distribuidoras, sin cambiar lo esencial: el diésel siguió sin subsidio grande y sujeto al sistema de bandas.

Ya en 2026, la guerra entre Israel, Irán y Estados Unidos disparó el precio internacional del petróleo, lo que bajo el sistema de bandas normal debía traducirse en fuertes alzas para Ecuador. Para evitarlo, el Gobierno creó un mecanismo excepcional en dos decretos sucesivos. El 12 de julio de 2026 entró en vigencia el Decreto Ejecutivo 444, que permitió repartir en varios meses, con un límite de hasta 1,5% adicional, cualquier corrección a la baja del precio, financiando la diferencia con más subsidio estatal. 

Apenas un mes después, el 11 de agosto de 2026, el Decreto Ejecutivo 468 ajustó de nuevo esa fórmula «para reducir de manera gradual las asimetrías entre los precios internacionales y nacionales”. Es este segundo decreto, el que ha regido desde entonces y el que explica las reducciones de agosto y septiembre de 2026, incluida la vigente desde el 12 de septiembre hasta el 11 de octubre.

En otras palabras: los precios actuales no son el resultado de un solo cambio, sino de al menos nueve reformas en poco más de dos años, cada una modificando cuánto subsidia el Estado o cómo se calcula el precio final. Las bajas recientes de 3 centavos son apenas el ajuste más reciente de ese proceso, no una señal de que el combustible se haya abaratado de fondo.

El mensaje que se está difundiendo

En redes sociales circula un video que asegura que «el precio del combustible sigue bajando» en Ecuador. Señala que, desde el 12 de septiembre, «extra, ecopaís y diésel bajan 3 centavos» y que «ya son tres meses consecutivos a la baja y 10 centavos menos desde junio». 

Ese mismo mensaje ha sido repetido por el propio Gobierno: el presidente Daniel Noboa lo anticipó en una publicación en X el 8 de septiembre de 2026, y la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) lo confirmó en su comunicado oficial del 12 de septiembre.

Esa cifra puntual es correcta. Las gasolinas Extra y Ecopaís y el diésel efectivamente bajaron 3 centavos en septiembre, y acumulan 10 centavos menos desde junio de 2026, según los reportes publicados por la ARCH. 

El problema no está en el dato en sí, sino en lo que no dice: esa baja es un recorte pequeño sobre una base de precios que subió con fuerza desde que se eliminaron los subsidios a estos combustibles, y no refleja que el combustible se haya vuelto más barato en términos generales.

Evolución del precio de la gasolina Extra y Ecopaís

Las gasolinas Extra y Ecopaís pasaron de un precio fijo de USD 2,465 en 2024, antes de la eliminación del subsidio, a USD 3,212 en dos años. 

un incremento acumulado de 75 centavos, es decir, 30% más caro. 

Las tres bajas de julio a septiembre de 2026, anunciadas como una “baja consecutiva” solo recortaron 10 de estos 75 centavos acumulados: corrigieron apenas 13% del alza total desde que se retiró el subsidio. 

Evolución del precio del diésel

El diésel es el caso más extremo: pasó de USD 1,80, en 2024, a USD 3,151 por galón en exactamente un año, un incremento acumulado de 1,35 dólares, equivalente a 75% más caro. 

Fue también el combustible con el salto más brusco en un solo día, cuando el subsidio se eliminó de golpe en septiembre de 2025. 

La “baja” de 10 centavos entre junio y septiembre de 2026 representa apenas 7% de esa alza acumulada. Además, a diferencia de la Extra y la Ecopaís, el precio del diésel sigue conviviendo con un subsidio parcial que ha ido creciendo: si el Estado dejara de cubrir esa diferencia, el galón costaría hoy cerca de 4,37 dólares.

El caso de la gasolina Súper: liberalizada y sin bandas

A diferencia de la Extra, Ecopaís y diésel, la gasolina Súper, nunca estuvo sujeta al mismo esquema de subsidio ni al sistema de bandas de precios. 

Su valor no lo fija la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) mediante decretos ejecutivos, sino que Petroecuador publica un «precio sugerido de venta» únicamente para su propia red de gasolineras, mientras que el resto de estaciones privadas puede cobrar lo que considere, según el mercado. Por eso no existe un «precio oficial» único de la Súper, sino un rango que varía de una gasolinera a otra.

Esa diferencia regulatoria es clave para entender por qué la Súper no siguió el mismo patrón de alzas consecutivas que el resto de combustibles. 

Entre julio y agosto de 2026, su precio sugerido bajó de USD 5,61 a un rango de entre USD 4,64 y USD 4,90 por galón, en línea con una corrección puntual del mercado internacional. 

Pero cuando el petróleo volvió a dispararse en septiembre —el WTI, referencia para Ecuador, superó los 100 dólares por barril el 10 de septiembre de 2026 por la escalada del conflicto en Medio Oriente—, la Súper no tuvo ningún mecanismo que amortiguara el golpe: subió de inmediato de USD 4,64 a USD 4,89 por galón, un incremento de 25 centavos, confirmado por Petroecuador el 12 de septiembre de 2026.

Esto importa porque la Extra, Ecopaís y el diésel sí cuentan, desde julio de 2026, con reglas especiales que reparten cualquier alza internacional en varios meses y priorizan que el precio al público baje aunque el costo de importación suba, financiando la diferencia con más subsidio estatal. 

La Súper no tiene ese resguardo. Por eso, mientras el Gobierno anunciaba con cadena de comunicados que «el combustible sigue bajando», el único derivado sin ese mecanismo de protección hizo justo lo contrario: subió, y de forma más marcada que la baja simbólica del resto. Es la prueba más clara de que la tendencia de fondo del mercado en 2026 ha sido al alza, no a la baja.

Entonces… ¿Es realmente una baja?

Los datos oficiales de la ARCH y los decretos ejecutivos del Gobierno confirman que, en efecto, la Extra, la Ecopaís y el diésel bajaron 3 centavos por galón desde el 12 de septiembre de 2026, y que acumulan una reducción de 10 centavos desde junio del mismo año. 

Sin embargo, interpretarlo como una señal de que «el combustible baja» en Ecuador omite el punto de partida: ambos combustibles llegaron a ese nivel después de que el Estado eliminara los subsidios que mantenían sus precios artificialmente bajos, lo que produjo alzas de entre 30%, en Extra y EcoPaís, y 75%, en Diésel, en menos de dos años. 

Una reducción de 3 centavos representa apenas el 1% del precio actual de estos combustibles, y no revierte ni una fracción significativa del incremento acumulado desde que se retiraron los subsidios. 

En ese sentido, aunque la baja es real, no equivale a que la gasolina o el diésel sean hoy más baratos que antes de las reformas: siguen siendo más caros que en 2024 y 2025.

Fuentes utilizadas:

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