Una publicación en TikTok afirma que Pfizer fue demandada por no advertir sobre el riesgo de tumores cerebrales asociados al anticonceptivo Depo-Provera. La publicación es cierta: el proceso judicial existe, el estudio científico citado fue publicado en el British Medical Journal en 2024, y el primer juicio está programado para diciembre de 2026
- Qué verificamos: Una publicación en TikTok que asegura que Pfizer enfrenta una demanda por no advertir a pacientes y médicos sobre el riesgo de tumores cerebrales asociados al uso del anticonceptivo inyectable Depo-Provera.
- Lo que afirma: Mujeres que usaron Depo-Provera por más de un año enfrentan un riesgo 5,5 veces mayor de desarrollar tumores cerebrales.
- Nuestra conclusión: CIERTO.
- A quién involucra: Pfizer, usuarias usuarias de Depo-Provera, FDA, British Medical Journal.
¿Qué se dijo o qué circula?
Una publicación en TikTok asegura que Pfizer ha sido demandada por presuntamente no advertir a pacientes y médicos sobre el riesgo de desarrollar tumores cerebrales derivado del uso del anticonceptivo inyectable Depo-Provera.
La publicación señala que “mujeres que utilizaron el anticonceptivo por más de un año enfrentan un riesgo 5,5 veces mayor de desarrollar meningiomas”, tumores que crecen en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.
El contenido detalla que Depo-Provera contiene medroxiprogesterona, una hormona sintética, y que los meningiomas, aunque generalmente benignos, pueden causar síntomas como dolores de cabeza persistentes, cambios en la visión, pérdida de audición, convulsiones y problemas de memoria. Aclara que el riesgo absoluto sigue siendo bajo y recomienda consultar a un médico antes de suspender cualquier tratamiento.

¿Qué dicen las fuentes confiables?
En marzo de 2024, la revista British Medical Journal publicó el estudio «Use of progestogens and the risk of intracranial meningioma: national case-control study», elaborado por el grupo EPI-PHARE a partir del Sistema Nacional de Datos Sanitarios de Francia (SNDS), una de las bases de datos de salud más grandes del mundo.
El estudio analizó a 108.366 mujeres en total: 18.061 que se sometieron a cirugía por meningioma intracraneal entre 2009 y 2018, y 90.305 controles emparejadas por año de nacimiento y área de residencia. El objetivo fue evaluar el riesgo de meningioma asociado al uso de distintos progestágenos, hormonas sintéticas usadas en anticonceptivos y tratamientos hormonales, con diferentes vías de administración.
El estudio encontró que el uso prolongado, definido como un año o más, de tres progestágenos específicos se asoció con un mayor riesgo de meningioma intracraneal que requiriera cirugía, entre ellos el acetato de medroxiprogesterona inyectable, el principio activo de Depo-Provera.
Dentro de la investigación, se subrayan dos limitaciones relevantes. El estudio encontró que el problema aparece con el uso prolongado, es decir, un año o más. Las mujeres que usaron Depo-Provera por menos tiempo no mostraron un riesgo mayor al de alguien que nunca lo usó. Es decir, no es el medicamento por sí solo, sino la acumulación en el tiempo lo que se asocia al riesgo.
El estudio también encontró que no todos los anticonceptivos hormonales representan el mismo riesgo. La mayoría de los progestágenos analizados, entre ellos la progesterona natural en cualquiera de sus presentaciones (pastillas, óvulos o gel), la didrogesterona, la espironolactona y los dispositivos intrauterinos hormonales como el DIU Mirena, independientemente de su dosis, no mostraron asociación con el desarrollo de meningioma. Es decir que el riesgo no es un efecto generalizado de las hormonas, sino que está vinculado a moléculas específicas, una de ellas la que utiliza Pfizer.

Demandas contra Pfizer:
En mayo de 2025, Pfizer enfrentó en Estados Unidos una demanda colectiva presentada en nombre de mujeres que desarrollaron meningiomas intracraneales y atribuyen su condición al uso prolongado de Depo-Provera.
La demanda alega que la compañía no advirtió a pacientes ni a médicos sobre el riesgo asociado al uso del anticonceptivo por más de un año.
Desde diciembre de 2025, el número de demandas se triplicó, superando las 1.300, consolidadas en un litigio multidistrital (MDL).
El bufete Levin Papantonio, que encabeza la acción legal, estimó que el número podría escalar hasta entre 5.000 y 10.000 demandas, con un valor potencial de varios miles de millones de dólares.

En esa etapa, se celebró una audiencia en Pensacola, Florida, centrada en cinco casos piloto para determinar si Pfizer podía ampararse en la defensa de preeminencia federal ya que la compañía argumentó que intentó incluir una advertencia sobre tumores en la etiqueta del medicamento, pero que la FDA lo rechazó en 2024.
Ante estos problemas legales, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó un cambio en el etiquetado de Depo-Provera para incluir una advertencia específica sobre el riesgo de meningioma intracraneal. Pfizer, por su parte, agregó advertencias sobre meningioma en etiquetas de Depo-Provera en Canadá, el Reino Unido y Europa antes de que la FDA tomará acción en Estados Unidos.
Sin embargo, a pesar de las advertencias que ya se encuentran en los medicamentos de estos países, las semanas contra la farmacéutica continúan. Según la International Comparative Legal Guides, el juez federal M. Casey Rodgers fijó el primer juicio para diciembre de 2026. El litigio comprende más de 2.100 demandas individuales y al menos un bufete también investiga una posible acción legal de accionistas contra la junta directiva de Pfizer por presuntos incumplimientos de deberes fiduciarios relacionados con la comercialización de Depo-Provera.

Y cómo está actualmente el caso?
En febrero de 2026, las demandas se consolidaron en un litigio federal multidistrito (MDL) en el Tribunal de Distrito del Norte de Florida, bajo la supervisión del juez M. Casey Rodgers. Un MDL es un mecanismo legal que agrupa cientos o miles de demandas individuales que comparten el mismo problema central, en lugar de que cada afectada litigue por separado en distintos tribunales del país. Para el caso contra Pfizer, está consolidación tiene consecuencias concretas: el juez puede tomar decisiones que aplican a todos los casos simultáneamente.
El primer juicio del caso está programado para diciembre de 2026, sin embargo, durante este periodo las parte implicadas tienen la posibilidad de realizar un acuerdo.
¿Hay elementos manipulados u omitidos?
No, la información difundida coincide con lo señalado tanto en el estudio citado como en la propia publicación. Incluso, dentro del contenido se mencionan las limitaciones del estudio, como el hecho de que los riesgos se presentan principalmente con el uso prolongado, mayor a un año, de este fármaco. Asimismo, se recomienda que, antes de suspender el tratamiento, se consulte con un médico.
¿Se puede probar la trazabilidad?
Sí. Para verificar el contenido se realizó:
- Revisión del estudio citado
- Análisis de las publicaciones relacionadas a las demandas de Pfizer
- Búsqueda de documentos o fuentes oficiales que tratan la demanda.
Nuestra conclusión
La publicación de TikTok es verdadera. La demanda contra Pfizer existe y está activa, con más de 2.100 casos consolidados y el primer juicio programado para diciembre de 2026. El estudio del British Medical Journal de 2024 sí encontró una asociación entre el uso prolongado de acetato de medroxiprogesterona, el principio activo de Depo-Provera, y un riesgo 5,55 veces mayor de desarrollar meningioma intracraneal. En diciembre de 2025, la FDA aprobó una advertencia oficial en la etiqueta del medicamento.
¿De dónde proviene la información?
El meningioma es el tumor cerebral primario más frecuente: representa aproximadamente un tercio de todos los casos de tumores del sistema nervioso central y se diagnostica a una tasa de entre 7 y 8 casos por cada 100.000 habitantes al año a nivel mundial, según Neurología Quirúrgica Internacional.
Estos tumores crecen en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal y, aunque en la mayoría de los casos son benignos y de crecimiento lento, pueden comprimir estructuras cerebrales cercanas y generar síntomas que afectan seriamente la calidad de vida: dolores de cabeza persistentes, convulsiones, pérdida de visión o audición, debilidad, entumecimiento y problemas de memoria o concentración.
Cuando los síntomas lo requieren, el tratamiento de primera línea es la cirugía, que conlleva riesgos propios según la ubicación del tumor, incluyendo posibles daños neurológicos en zonas cerebrales adyacentes. Su incidencia aumenta con la edad, con un incremento marcado después de los 65 años, y es significativamente más común en mujeres.

