Consultados por Ecuador Chequea, especialistas en ambiente, salud pública, y transformación digital plantean una agenda mínima para quienes aspiren a la Alcaldía de Quito: descontaminar ríos, ordenar el transporte, prevenir enfermedades, proteger a madres y recién nacidos, recuperar áreas verdes y mejorar los trámites municipales en línea.
Los próximos candidatos a la Alcaldía de Quito para el período, 2027-2031, deberían asumir compromisos verificables en cuatro frentes básicos: descontaminación de ríos y quebradas, reorganización del transporte público, prevención en salud y modernización de los servicios digitales municipales. Esa es la agenda mínima que plantean especialistas ambientales, médicos y de transformación digital consultados por Ecuador Chequea sobre los temas urgentes para la capital.
Así, ambientalistas, médicos y especialistas en transformación digital, coincidieron en que la capital necesita compromisos mínimos, medibles y financiados: descontaminar sus ríos, recuperar quebradas y áreas verdes, reorganizar el transporte público, fortalecer la prevención en salud y garantizar que los servicios municipales digitales funcionen de forma simple y permanente.
Se trata, según los especialistas, de una exigencia ciudadana mínima para que las candidaturas que participen en las elecciones de noviembre presenten planes verificables y no repitan, como en comicios anteriores, ofertas sin indicadores, plazos ni responsables.
El punto más urgente, según Ricardo Buitrón, integrante de Acción Ecológica, es ambiental. Para él, la próxima administración debe poner en el centro la recuperación del sistema hídrico de Quito, en especial los ríos Machángara y Monjas, además de las quebradas que atraviesan la ciudad.
“Un tema central es el tema ambiental. Incluye la protección de quebradas y la descontaminación de los ríos de la ciudad”, dijo Buitrón. “La ciudad es una isla de calor y no estamos realmente implementando una política ambiental”.
El ambientalista sostuvo que Quito, según diagnósticos de organizaciones ambientalistas que han impulsado acciones judiciales por la contaminación del Machángara, trata apenas alrededor del 3% de sus aguas residuales, una cifra que calificó como “bajísima” y “una vergüenza”.
Así, la crisis del río no es solo paisajística. El 5 de julio de 2024, un tribunal de garantías penales de Pichincha reconoció derechos al río Machángara y dispuso medidas de reparación. Buitrón recordó que la acción judicial fue presentada por organizaciones ciudadanas porque, a su criterio, el Municipio actuó tarde y de forma reactiva.
“El Municipio recién está tomando algunas medidas obligado por la sentencia”, dijo. “Cualquier nuevo alcalde que llegue tiene que darle la importancia y la prioridad necesaria para que esto avance. Y eso significa presupuesto, decisiones y control”.
La agenda ambiental propuesta por Buitrón incluye plantas de tratamiento de aguas residuales, control de descargas, manejo de residuos sólidos, protección de quebradas, cumplimiento de ordenanzas sobre arbolado urbano y reducción de plásticos de un solo uso. También exige más áreas verdes en barrios con alta densidad poblacional, como Carapungo y Calderón.
El segundo eje es movilidad. Buitrón planteó que la próxima Alcaldía reorganice rutas y frecuencias del transporte público, implemente la caja común, acelere la incorporación de buses eléctricos, restrinja el uso del vehículo privado y promueva alternativas como caminar y usar bicicleta. En Quito, el transporte público sigue siendo el principal modo de movilización, pero la calidad del servicio continúa como una de las mayores quejas ciudadanas.
La salud pública aparece como el tercer compromiso mínimo, pero no desde la construcción de más hospitales como primera respuesta. Víctor Álvarez, coordinador del Observatorio Médico Provincial de Pichincha, afirmó que la prioridad municipal debe ser la prevención.
“La población en este momento no necesita hospitales. La población lo que necesita es acciones de prevención”, dijo Álvarez. “Hablar de atención hospitalaria ya habla de una situación reactiva en la salud”.
Para Álvarez, la Alcaldía tiene competencias directas en condiciones básicas que evitan enfermedades: agua potable segura, recolección adecuada de desechos sólidos, alcantarillado, canalización de aguas residuales, recuperación de ríos y ampliación de zonas verdes.
El médico advirtió que el Machángara es una fuente de contaminación biológica y que sus aguas, aguas abajo, pueden relacionarse con riesgos para cultivos que abastecen a la ciudad. “El compromiso mínimo sería tener un candidato que cuando llegue a la alcaldía empiece con las situaciones más básicas, que sería cortar los focos infecciosos”, afirmó.
En salud materna y neonatal, Fernando Aquinaga, representante de la Asociación de Neonatólogos del Ecuador, pidió que los planes municipales incluyan a mujeres embarazadas, recién nacidos y familias. Dijo que Quito debe fortalecer servicios de atención, transporte especializado y capacitación de personal para emergencias neonatales.
“Los alcaldes deben tener planes coherentes con el cuidado de mujeres embarazadas y recién nacidos”, dijo Aquinaga. “En la ciudad hay mucho problema desde el transporte de los bebés, desde la recepción de los bebés y el proveer a las unidades de todos los suministros”.
Aquinaga planteó reactivar o fortalecer servicios municipales que atiendan embarazos y recién nacidos de alto riesgo, además de capacitar a paramédicos, médicos y personal de salud. Su argumento es que un recién nacido bien atendido tiene más posibilidades de desarrollarse de forma saludable y convertirse en un ciudadano con mejores oportunidades.
El cuarto eje mínimo es la transformación digital. Carlos Altamirano, experto en esa materia, dijo que los servicios municipales deben ser fáciles de usar, estar disponibles casi todo el tiempo y permitir pagos y trámites sin obstáculos innecesarios.
“La mayoría de los sistemas digitales no son intuitivos, son difíciles de entender, de acceder a los servicios, no hay información suficiente y también hay falta de disponibilidad”, dijo Altamirano.
El especialista pidió invertir en mejores interfaces, pruebas antes de lanzar aplicaciones, sistemas de preguntas y respuestas más eficientes y disponibilidad permanente de las plataformas. También propuso usar tecnología para mejorar el tránsito, por ejemplo con semáforos digitales en zonas críticas.
Altamirano relató que intentó hacer un pago municipal por vía digital y encontró restricciones para usar tarjetas de crédito. “Ese tipo de situaciones son incómodas para la ciudadanía y eso se tiene que resolver”, dijo.

