Los Bomberos atendieron este jueves varias emergencias por incendios forestales en Quito. La Vicentina y Casitagua concentraron los mayores operativos, mientras Moraspungo fue controlado.
El Cuerpo de Bomberos de Quito informó que durante la jornada atendió nueve eventos relacionados con incendios forestales en la ciudad. Para responder a las emergencias movilizó a aproximadamente 220 efectivos en operaciones, 60 personas dedicadas a la gestión de la crisis y 70 vehículos.
Pasadas las 19:00, la institución señaló que mantenía las labores en La Vicentina-Itchimbía y un operativo aéreo y terrestre en el cerro Casitagua. En este último sector, cuatro helicópteros habían realizado 89 descargas de agua para contener el incendio y reducir el riesgo de que el fuego se propagara hacia viviendas cercanas.
Esto luego de que en los primeros balances oficiales del Cuerpo de Bomberos de Quito y del ECU 911 confirmaron que los principales esfuerzos para atender las emergencias relacionadas con incendios forestales durante la jornada de hoy se concentraron en La Vicentina, en el centro oriente de Quito, y en el cerro Casitagua, en el noroccidente de la capital.
En La Vicentina, los bomberos continuaban durante la tarde con las labores para liquidar por completo el incendio forestal que comenzó la tarde del miércoles. En el cerro Casitagua, otro incendio forestal se inició pasadas las 10:00 de este jueves en una zona montañosa, con vegetación seca y con sectores de difícil acceso.
Pasadas las 13:00, el coronel Washington Arce, director de la Academia del Cuerpo de Bomberos de Quito, informó a Ecuador Chequea que en la emergencia trabajaban 74 bomberos y 26 unidades.
Arce explicó que el incendio en La Vicentina se encontraba en labores de control, pero todavía no podía considerarse liquidado. Esto, dijo, debido a que se considera un incendio controlado cuando ha dejado de propagarse de manera significativa, pero puede conservar troncos, raíces, brasas o sectores calientes capaces de volver a generar llamas.
El oficial estimó que el fuego afectó cerca de siete hectáreas y explicó que se trataba de una emergencia de nivel 2, es decir que ocurrió en una zona de “interfaz” entre vegetación y áreas de viviendas.
Así, durante toda la mañana se observaron columnas de humo sobre la ladera, mientras los bomberos intentaban controlar dos “puntos calientes”, es decir, sectores ubicados en las partes más bajas de la ladera donde aún había fuego.
Según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, 14 personas fueron atendidas por molestias respiratorias, mientras equipos municipales realizaron posteriormente otras atenciones y distribuyeron mascarillas entre moradores y personal desplegado en el sector.
Casitagua concentró el segundo gran despliegue
Mientras continuaban las tareas en La Vicentina, pasadas las 10:00 se reportó un nuevo incendio forestal en el cerro Casitagua, en el sector de Pusuquí, en el noroccidente de la capital
La emergencia obligó a movilizar bomberos por tierra y un helicóptero para realizar descargas de agua sobre zonas de difícil acceso. El secretario de salud, Santiago Sandoval, indicó que la emergencia obligó a movilizar a 60 bomberos, a los que se sumaron, de manera voluntaria, 60 cadetes de la escuela de Policía de Pusuqui.
También confirmó que el viento y la presencia de vegetación seca complicaban las labores de contención y aumentaban el riesgo de propagación durante toda la tarde..
Desde barrios próximos al cerro podían observarse extensas columnas de humo. Vecinos de sectores como Cuatro Esquinas de Pusuquí difundieron imágenes del incendio y expresaron preocupación por el avance del fuego y su cercanía con zonas pobladas.
La respuesta de la emergencia incluyó helicópteros que efectuaron descargas mientras las cuadrillas trabajaban desde tierra para limitar el perímetro afectado.
Moraspungo también resultó afectado
En el sur de Quito, los bomberos también atendieron durante la mañana otro incendio forestal en Moraspungo, aunque su magnitud y despliegue de personal y vehículos fueron menores frente a los incendios de La Vicentina y Casitagua.
Otros eventos movilizaron a Bomberos
A lo largo del jueves también se registraron emergencias y alertas por fuego en otros sectores de Quito, aunque el Cuerpo de Bomberos no clasificó todos esos eventos como incendios forestales.
Entre ellas estuvieron incidentes en La Villaflora, las inmediaciones del Mercado Mayorista, Llano Chico, El Quinche y La Bota, de acuerdo con las actualizaciones difundidas durante la jornada por autoridades municipales.
En La Villaflora, por ejemplo, los bomberos determinaron que la columna de humo correspondía a una quema de desechos, que fue controlada.
Preocupación de los vecinos
Para quienes viven junto a las laderas de La Vicentina y El Dorado, la emergencia dejó además una preocupación que se extiende más allá de las hectáreas quemadas.
Joao Valenzuela, de 40 años, diseñador gráfico y habitante del sector desde hace años, relató que observó cómo el fuego avanzó con rapidez durante la tarde del miércoles. Su abuela vive frente al puente de La Vicentina y otros miembros de su familia permanecen en el barrio, por lo que, dijo, siguieron de cerca la evolución de la emergencia.
“Todos nos impresionamos y nos asustamos”, relató al describir la velocidad con la que las llamas avanzaron sobre una de las laderas.
Valenzuela dijo que vecinos colaboraron junto con los bomberos durante la emergencia y destacó que el fuego no alcanzó las viviendas de su entorno. Sin embargo, señaló que las columnas de humo que continuaban saliendo de la quebrada mantenían a las familias pendientes de cualquier cambio.
El morador recordó que hace unos tres años hubo otro incendio en el mismo sector y planteó que, después de lo ocurrido esta semana, la presencia de vegetación seca cercana a las viviendas se convertirá en una preocupación recurrente durante la época seca. También pidió revisar las condiciones de mantenimiento y poda de esas áreas.
Valenzuela sostuvo además que algunos moradores sospechan que el incendio pudo haber sido provocado debido a la rapidez con la que observaron aparecer nuevos focos.
Leonardo Pérez, morador de La Tola Baja, expresó otra preocupación: la cercanía entre la vegetación, las viviendas y una gasolinera ubicada en la avenida Velasco Ibarra.
Este vecino también mencionó como posibles factores de riesgo la presencia de basura y el ingreso de personas a las laderas.

