Un video viral en TikTok afirma que en China se logró “revertir la diabetes tipo 1 y 2” en humanos usando células madre. Aunque los datos de los dos casos mencionados en el video coinciden con investigaciones reales publicadas en 2024, el contenido presenta ensayos clínicos preliminares como si se tratara de una cura definitiva y universal.
- Qué verificamos: La afirmación difundida en TikTok de que “China logra revertir la diabetes en humanos” mediante un tratamiento con células madre que cura los tipos 1 y 2.
- Lo que afirma: Un video viral asegura que China logró revertir la diabetes tipo 1 y 2 en humanos usando células madre de los propios pacientes, mencionando el caso de una joven con diabetes tipo 1 que dejó la insulina tras 75 días y un hombre con tipo 2 libre de medicación tras 25 años padeciendo la enfermedad.
- Nuestra conclusión: ENGAÑOSO.
- A quién involucra: Investigadores del Hospital Central Tianjin First, la Universidad de Nankai, la Universidad de Pekín, el Hospital Changzheng de Shanghái y la Academia China de Ciencias.
¿Qué se dijo o qué circula?
En la plataforma TikTok circula un video en el que se asegura que “China logró revertir la diabetes en humanos”.
El contenido afirma que se logró revertir la diabetes tipo 1 y 2 en humanos utilizando células madre del propio paciente para eliminar el rechazo.
Como prueba, destaca dos ejemplos: una joven con diabetes tipo 1 de larga duración que dejó de inyectarse insulina a los 75 días del tratamiento y lleva más de un año sin requerirla; y un paciente con diabetes tipo 2 con más de 25 años de evolución que quedó completamente libre de medicamentos tras un trasplante celular.

¿Qué dicen las fuentes confiables?
Ecuador Chequea revisó las publicaciones científicas más sobre ensayos realizados en China y publicados en revistas internacionales especializadas en trasplantes de células madre para tratar la diabetes en humanos.
Se hallaron dos publicaciones que corresponden exactamente a los dos casos mencionados: uno sobre diabetes tipo 1 y otro sobre tipo 2. No se trata de un único estudio que abarque ambos tipos, como sugiere el video al presentarlos en conjunto, sino de dos investigaciones independientes, desarrolladas por equipos distintos, en diferentes hospitales, con métodos de reprogramación celular diversos y publicadas en revistas científicas separadas.
Ambos estudios destacan expresamente que corresponden a ensayos clínicos preliminares y no a una cura comprobada, un matiz que el video omite.
El primer caso que menciona el video sobre una mujer con diabetes tipo 1 de larga duración que dejó de inyectarse insulina 75 días después del tratamiento, corresponde al estudio titulado «Transplantation of chemically induced pluripotent stem-cell-derived islets under abdominal anterior rectus sheath in a type 1 diabetes patient», publicado en la revista Cell el 25 de septiembre de 2024, por un equipo del Hospital Central Tianjin First, la Universidad de Nankai y la Universidad de Pekín.
El estudio reporta el primer paciente de un ensayo clínico de fase I que sigue en curso, enfocado en evaluar si es viable trasplantar islotes generados a partir de células madre reprogramadas químicamente a partir del propio tejido graso del paciente.
Los datos del estudio confirman lo que dice el video: la paciente alcanzó independencia total de insulina en el día 75 y se mantuvo así durante todo el seguimiento de un año reportado en el artículo. También se registraron mejoras notables en su control glucémico, con niveles de hemoglobina glicosilada dentro de rango no diabético y sin episodios de hipoglucemia severa, algo que antes del tratamiento sí experimentaba con frecuencia.
Sin embargo, el video omite un dato relevante: la paciente continuó bajo tratamiento inmunosupresor durante todo el estudio, el mismo que ya tomaba por sus trasplantes de hígado previos, además de una terapia de inducción adicional aplicada específicamente para el trasplante de islotes.
Los propios autores señalan como limitación que, al ser la diabetes tipo 1 una enfermedad autoinmune, un trasplante autólogo probablemente seguiría necesitando inmunosupresión en la mayoría de los casos, porque el uso de células propias no resuelve el ataque autoinmune que causa la enfermedad, solo evita el rechazo del injerto como tejido ajeno.
El segundo caso que menciona el video, el del paciente con diabetes tipo 2 de más de 25 años de evolución que quedó libre de medicación tras el trasplante, corresponde a un estudio distinto, titulado «Treating a type 2 diabetic patient with impaired pancreatic islet function by personalized endoderm stem cell-derived islet tissue», publicado en la revista Cell Discovery el 30 de abril de 2024, por un equipo del Hospital Changzheng de Shanghái y la Academia China de Ciencias.
Este es un estudio piloto, el primer reporte en humanos de este enfoque particular, que utiliza una tecnología distinta a la del caso anterior: en lugar de partir de tejido graso, se usaron células sanguíneas del propio paciente, reprogramadas y diferenciadas en un tipo de célula madre de endodermo para generar los islotes.
Los datos confirman lo que indica el video: el paciente logró suspender por completo el uso de insulina hacia la semana 11 después del trasplante, y los medicamentos orales que aún tomaba fueron retirados progresivamente entre las semanas 48 y 56, quedando así completamente libre de medicación para su diabetes. El estudio también documenta mejoras sostenidas en su control glucémico durante más de dos años de seguimiento.
En este caso sí hay evidencia más favorable a la idea de menor rechazo al usar células propias, ya que en modelos animales con el sistema inmune del propio paciente el injerto no fue rechazado, mientras que con células de un donante no emparentado sí lo fue. Aun así, el estudio no afirma haber eliminado la necesidad de inmunosupresión de forma general; de hecho cierra explícitamente señalando que una de las metas futuras de esta línea de investigación es lograr desarrollar islotes que puedan trasplantarse sin necesidad de inmunosupresión, lo cual reconoce que, hasta el momento, esa meta no se ha alcanzado.
Un elemento que ambos estudios comparten,, es que ninguno de los dos se presenta a sí mismo como el hallazgo de una cura para la diabetes. Ambos son explícitos en calificarse como análisis preliminares o estudios piloto, con un solo paciente reportado hasta el momento en cada caso, y ambos concluyen señalando la necesidad de evaluar más pacientes y de extender el tiempo de seguimiento antes de poder sacar conclusiones definitivas sobre la seguridad y eficacia real de estos tratamientos.
¿Hay elementos manipulados u omitidos?
Sí. El video omite contextualizar que los hallazgos provienen de dos estudios aislados, preliminares y que no se trata de una cura ya establecida.
Tampoco menciona que los pacientes continuaron recibiendo tratamientos o esquemas de seguimiento médico estricto ni que los propios científicos aclaran que los datos no equivalen a una cura definitiva para la población general.
¿Se puede probar la trazabilidad?
- Se realizó una búsqueda de literatura científica en bases de datos médicas y revistas especializadas (Cell y Cell Discovery).
- Se analizaron los textos completos de las investigaciones publicadas por los equipos médicos de Tianjin, Pekín y Shanghái.
- Se contrastaron las afirmaciones del video viral con las conclusiones explícitas formuladas por los autores de los estudios.
Nuestra conclusión
La publicación se categoriza como engañosa. Si bien los datos específicos citados sobre cada paciente (la suspensión de insulina y los plazos de mejoría) concuerdan con lo reportado en dos investigaciones científicas reales publicadas en 2024, la presentación del contenido induce al error.
El video une dos investigaciones independientes y preliminares de un solo paciente cada una para construir una narrativa de cura generalizada y definitiva de la enfermedad, algo que los propios investigadores descartan categóricamente en sus conclusiones.
Fuentes utilizadas
- Revista científica Cell https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(24)01022-5
- Revista científica Cell Discovery https://www.nature.com/articles/s41421-024-00662-3

