Han pasado casi tres años desde el asesinato del entonces candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023. El proceso que investiga a los presuntos autores intelectuales de ese crimen, conocido como el caso Magnicidio FV, llegó a una etapa clave: la audiencia evaluatoria y preparatoria de juicio, que ya suma seis jornadas.
Siete personas están procesadas por la autoría intelectual del asesinato: el prófugo Xavier Jordán, el exministro correísta José Serrano, el exasambleísta de la Revolución Ciudadana Ronny Aleaga, el condenado por corrupción Daniel Salcedo, y tres cabecillas de la banda Los Lobos: Wilmer Chavarría («Pipo»), Esteban Aguilar («Lobo Menor») y Luis Arboleda («Gordo Luis»). El juez Geovanny Freire es quien dirige la causa y quien, durante seis días, ha ido recibiendo el dictamen acusatorio de la fiscal Ana Hidalgo.
Un testigo que intentó boicotear la audiencia
El 7 de julio de 2026, durante el sexto día de la diligencia, el caso tuvo un episodio inusual, Marcelo Lasso Saavedra, quien figura como testigo de la Fiscalía, se conectó de manera telemática desde Estados Unidos e intentó intervenir pese a no ser parte del proceso.
Su objetivo era claro: retractarse en vivo de las declaraciones que había entregado bajo juramento, alegando que la propia fiscal Hidalgo habría fabricado su testimonio.
La Fiscalía advirtió de inmediato que Lasso no tenía derecho a hablar, ya que la ley solo permite la intervención del juez, la fiscalía, las defensas técnicas y las acusadoras particulares.
Aun así, el abogado Luis Romero —defensor de «Lobo Menor» y también vinculado a la defensa de otros condenados en el caso— pidió que se le diera la palabra. El juez Freire fue tajante, Lasso no es parte procesal y no podía participar. Finalmente fue retirado de la diligencia.
Lo llamativo es que, según consta en chats periciados dentro del expediente, el propio Lasso habría recibido un pago de 200.000 dólares de parte de Xavier Jordán a cambio de desdecirse públicamente de su testimonio.
Tras ser sacado de la audiencia, publicó videos en redes sociales asegurando que la fiscal, a través de un capitán de policía, le había pagado 4.000 dólares para declarar en Bolivia, y que la Fiscalía habría «movido todo» para conseguir su liberación de prisión.
El juez fue claro en que su decisión se basará únicamente en lo que consta en el expediente formal, no en lo que se publique en redes sociales, aunque la versión entregada por Lasso sí quedará como parte del proceso para que la valore o la descarte.
El hostigamiento hacia Amanda y Tamia Villavicencio
Lo más grave de esa jornada no fue la interrupción en sí, sino lo que vino después. Amanda Villavicencio hija de Fernando Villavicencio, tomó la palabra ante el juez para denunciar que Lasso mantiene una campaña de acoso digital en su contra y en contra de su hermana Tamia, ambas acusadoras particulares en el juicio.
Según explicaron, Lasso las habría amenazado con difundir supuestas fotografías íntimas de las dos, un patrón que las víctimas describen como un intento de sextorsión.
Amanda calificó estas acciones como una forma de violencia con un claro componente machista, orientada a destruir su reputación ante la falta de argumentos reales para desacreditar su posición en el caso. Además, remarcó que la denuncia presentada está debidamente juramentada.
El video en el que Lasso lanzó estas amenazas fue compartido por Xavier Jordán y por el expresidente Rafael Correa, entre otras figuras cercanas al correísmo, lo que amplificó su alcance. Ante esto, la defensa de las hermanas Villavicencio confirmó que ya se presentó una denuncia formal contra Lasso y contra Jordán.
Amanda insistió en que este hostigamiento se suma a una carga adicional de revictimización dentro de un proceso judicial que, de por sí, ya es doloroso para la familia de un político asesinado.
No es un caso aislado: más presiones desde el entorno de los procesados
El acoso hacia las hijas de Villavicencio no vino solo de Lasso. Días antes, la abogada de José Serrano, María del Mar Gallegos, quien también fue funcionaria del correísmo y defendió a Alexis Mera en el caso de sobornos conocido como Arroz Verde, declaró públicamente que Amanda y Tamia «no quieren llegar a la verdad».
Esas declaraciones generaron críticas de varios sectores por considerarlas una forma de deslegitimar a las víctimas desde una posición de privilegio.
A esto se suma otro elemento revelado en el expediente: las víctimas sostienen que sus medidas de protección habrían sido vulneradas nuevamente, esta vez por Jordán y por Serrano a través de su esposa, María Paula Christiansen, y de su propia abogada.
De acuerdo con los chats periciados, Christiansen utilizaría una cuenta con seudónimo en la red social X desde la cual emitiría insultos y amenazas, aparentemente confiada en el anonimato. Por estos hechos, las víctimas pidieron que se investigue a fondo y que se refuercen sus medidas de seguridad.
Otras piezas que se conocieron en la audiencia
Más allá del incidente de Lasso, la fiscal Hidalgo presentó otros elementos que buscan sostener el dictamen acusatorio:
- Sobre «Gordo Luis»: se leyó una conversación entre el testigo Lenin Vimos y Claudia Garzón —quien trabajó en procesos de pacificación de bandas— en la que se habla de la captura y deportación de Luis Arboleda desde Colombia, ocurrida un mes antes del crimen, y del cuidado que debían tener para no ser vinculados con él.
- Los contactos de Rodney Rengel: en los dispositivos de Rengel se habrían encontrado grabaciones de reuniones con el buró de la Revolución Ciudadana, además de contactos guardados bajo nombres falsos que corresponderían, entre otros, a Ricardo Patiño y a Ronny Aleaga.
- La reunión en Miami: el exdirector de la cárcel de Azogues, René Coronel, relató que se reunió en Miami con Christiansen y Jordán, quienes le habrían ofrecido dinero, vivienda y trabajo a cambio de ayuda para periciar una llamada de un testigo. Coronel dijo que rechazó la oferta.
- La «carta de la viuda»: en una grabación entregada por la propia defensa de Serrano se escucha a Christiansen y Jordán asegurarle a Coronel que la viuda de Villavicencio habría entregado una carta señalando que Serrano «nunca estuvo en el proceso» del crimen, un elemento que la Fiscalía cuestiona dentro del conjunto de pruebas.
Una campaña digital más amplia, la denuncia de Fundamedios y Voces del Sur
El hostigamiento hacia Amanda y Tamia Villavicencio no se limita al episodio de Marcelo Lasso en la audiencia. Según un comunicado publicado por la organización Fundamedios a través de la red regional Voces del Sur, las hermanas han sido blanco, durante las últimas semanas, de una campaña de ataques coordinada en varias cuentas de redes sociales, con mensajes de odio, expresiones misóginas y señalamientos sin sustento que buscan desacreditar su labor para esclarecer el asesinato de su padre
El comunicado señala a la cuenta «El Chino.ec» como una de las que repite, sin pruebas, que las hermanas ocultarían información sobre el crimen por conveniencia económica, y que además replica contenidos de otro perfil identificado como «El chocjóloho», amplificando así los mensajes del principal procesado por la autoría intelectual del crimen.
De acuerdo con la organización, Marcelo Lasso, quien colaboró como testigo protegido en los casos Metástasis y Magnicidio FV antes de cambiar su versión, ha sido uno de los motores de esta campaña, acusando públicamente a Amanda y Tamia de proteger a los verdaderos responsables y de recibir dinero por sostener su testimonio.
El punto más grave de esta escalada, de acuerdo con el comunicado, ocurrió cuando Lasso afirmó en la red social X que tenía en su poder fotografías íntimas de las hermanas y que podía difundirlas, un mensaje que la organización describe como una forma de violencia digital dirigida a intimidar y silenciar a mujeres mediante la amenaza de exponer contenido íntimo.
El comunicado también sitúa este episodio dentro de un patrón más largo de agresiones: un mes antes, Amanda y Tamia ya habían denunciado amenazas de muerte previas a una audiencia clave del caso, lo que llevó a Fundamedios a pedir el refuerzo de sus medidas de protección.
Además, recuerda que el 28 de agosto de 2025 Xavier Jordán difundió un video contra Amanda en el que la acusó, sin pruebas, junto a otros familiares, de haberse beneficiado económicamente de presuntas extorsiones ligadas a Fernando Villavicencio, llegando incluso a exponer públicamente datos y fotografías de la vivienda que la familia recibió de su padre.
Fundamedios cierra su pronunciamiento condenando esta escalada de violencia digital y de género contra las dos hijas del excandidato, y pide a las autoridades investigar los hechos, reforzar la protección de las víctimas y sancionar tanto a los responsables directos como los incumplimientos de las medidas de protección ya dictadas a su favor.
Fuentes:
– Fiscalía: https://x.com/FiscaliaEcuador/status/2074496834936897901?s=20
– Fundamedios comunicados: https://fundamedios.org.ec/alertas/campana-de-violencia-digital-y-amenazas-contra-amanda-y-tamia-villavicencio-se-intensifica/
– Voces del Sur: https://vocesdelsurunidas.org/incidentes/ecuador-hijas-de-fernando-villavicencio-denuncian-campana-digital-de-desprestigio-y-amenazas/

