Unidad Popular podría formar un gran frente con el Partido Socialista y un movimiento local para proponer un candidato único que haga frente al postulante oficialista. El Frente podría acoger a los candidatos correístas.
El 2 de agosto inició en el país la inscripción de candidatos a las elecciones seccionales del 29 de noviembre, según el cronograma del Consejo Nacional Electoral (CNE). La inscripción de candidaturas se realizará únicamente en línea, a través del sistema informático del organismo electoral y concluirá a las 18:00 del lunes 17 de agosto.
Las candidaturas se considerarán inscritas oficialmente, solo cuando la resolución de calificación esté en firme y no existan recursos administrativos ni jurisdiccionales pendientes.
Para llegar a la inscripción de candidatos las organizaciones políticas tuvieron que cumplir los procesos de democracia interna para designar las precandidaturas. Durante esa etapa se anunciaron nombres de los postulantes iniciales a alcaldías, prefecturas y concejalías.
Pero el panorama político electoral y las decisiones tanto del CNE como del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) han generado un cambio de estrategia de partidos y movimientos políticos para presentar los candidatos que finalmente constarán en la papeleta electoral.
Algunos cambios
Unidad Popular había propuesto como precandidatos a la Prefectura de Pichincha y a la Alcaldía de Quito a Nelson Erazo y Cristina Cachaguay, respectivamente. La presentación y aceptación de esas precandidaturas se cumplió ante los delegados del CNE el 2 de julio.
Sin embargo, Erazo afirmó, este lunes, que él y Cachaguay estarían dispuestos a deponer sus postulaciones para facilitar la conformación de un gran frente de unidad entre varias organizaciones políticas para restar opciones a los candidatos que presente el oficialismo en Pichincha y Quito.
Erazo justifica este cambio de estrategia para, dijo, frenar la intención del Gobierno de tomarse los gobiernos seccionales.
Este frente común estaría integrado por Unidad Popular, el Partido Socialista y un movimiento local cuyo candidato a la Alcaldía de Quito sería el correísta Pabel Muñoz, que busca una organización en la cual apoyarse para buscar la reelección ya que la Revolución Ciudadana y el Movimiento Amigo, que iba a acoger a los postulantes correístas, están suspendidos.
El legislador de la Revolución Ciudadana, Franklin Samaniego, confirmó que esa alianza es la alternativa para presentar a sus candidatos.
Por su parte el movimiento oficialista ADN terminó por candidatizar a Harold Burbano a la alcaldía de Quito y a Giovanna Ubidia a la Prefectura de Pichincha. En principio la formula del movimiento oficialista era al revés: Burbano a la Prefectura y Ubidia a la Alcaldía.
En este caso el cambio obedecería a que Ubidia es más conocida en la ruralidad por su labor al frente del Seguro Social Campesino, mientras que Burbano es conocido a nivel general por su gestión al frente del Ministerio de Trabajo.

