Más de 1,7 millones de estudiantes iniciaron clases en la Sierra y Amazonía. El Plan Escudo, la seguridad escolar y la infraestructura marcaron el regreso.
Más de 1,7 millones de estudiantes de la Sierra y la Amazonía, y cerca de 100.000 docentes iniciaron este martes el retorno progresivo a las aulas para el año lectivo 2026-2027, en más de 6.000 instituciones educativas, de acuerdo con cifras del Ministerio de Educación.

Desde primeras horas de la mañana, el ajetreo y “corre-corre” del regreso a clases se sintió en los exteriores de los planteles y en el aumento de la circulación de buses y busetas escolares en las principales vías de Quito.
Estudiantes consultados por Ecuador Chequea expresaron entusiasmo por el inicio de clases y dijeron que esperan aprovechar el nuevo año lectivo. Entre los padres que asistieron a las ceremonias de inauguración también hubo expectativa, aunque algunos señalaron preocupaciones por el tema de la seguridad.
“Hay mucho entusiasmo y mi compromiso es pasar el año sin ninguna novedad, pasar el año sin supletorio y hacer muchos amigos”, dijo Mateo Villareal, de 14 años. Andrés, también de 14 años, dijo que espera que “este año sea muy bueno para todos” y que vale la pena apoyar las iniciativas entre padres de familia y autoridades de su colegio por la seguridad.

Así, en la Unidad Educativa Juan Montalvo, varios padres dijeron que participarán en “rondas de vigilancia” organizadas por el rectorado en los exteriores del plantel para reforzar la seguridad durante el ingreso y la salida de los estudiantes.
Lizbeth Pillajo, madre de dos estudiantes de esa unidad educativa, señaló que a cada padre le toca realizar dos veces al año estas rondas, que a su criterio “sí ayudan porque en los exteriores del colegio sí se presentan temas de inseguridad como robos, asaltos, sobre todo en la parte de la avenida Occidental, donde se quedan muchos chicos”.

Consultada sobre este tema tras asistir a la ceremonia de inauguración en esa unidad educativa, María Elena Molina, delegada del Distrito de Educación de la Zona 9, señaló que, para este año lectivo, el 50% de las instituciones educativas ya participa en el programa Instituciones Seguras, que contempla la coordinación entre el Ministerio de Educación, la Policía Nacional y la Agencia Metropolitana de Tránsito.
En materia de seguridad, hoy la Policía y el Ministerio de Educación ratificaron, precisamente, que 59 instituciones educativas de Quito fueron priorizadas para la aplicación del Plan Escudo, que contempla la intervención de la Policía Nacional y, ante alertas específicas, la revisión de mochilas a estudiantes.
Según el Ministerio, los agentes se ubicarán en los exteriores de los planteles priorizados. Las revisiones no serán generalizadas y deberán realizarse de acuerdo con los protocolos establecidos y en coordinación con las autoridades educativas.
En declaraciones a medios, el viceministro de Seguridad Pública, Jorge Rivadeneira, dijo que “no se trata de criminalizar sino identificar a quienes quieren usar a los niños. Realizaremos intervenciones para prevenir cualquier tipo de delitos”.
En materia de infraestructura, sin embargo, la Unión Nacional de Educadores (UNE) cuestionó la ejecución de los recursos destinados a los planteles. Con corte a abril de 2026, el presupuesto codificado para proyectos de infraestructura educativa ascendía a USD 53,4 millones, de los cuales se habían devengado alrededor de USD 3,8 millones, equivalentes a cerca del 7% del total.
Este pronunciamiento que emitió hoy el gremio, mediante un comunicado, contrasta con las cifras presentadas por el Gobierno sobre las intervenciones en infraestructura. Ayer la ministra de Educación, Gilda Alcívar, informó que se habían ejecutado o estaban en ejecución intervenciones en 705 instituciones educativas, con una inversión de USD 52,1 millones y más de 412.000 estudiantes beneficiados.
Hasta el cierre de esta nota, el Ministerio de Educación no respondía una consulta de Ecuador Chequea sobre los cuestionamientos planteados por la UNE.
Revisión de mochilas es insuficiente frente a riesgos de seguridad en colegios, advierte experta
La posibilidad de que policías revisen mochilas de estudiantes ante alertas específicas puede servir como una medida preventiva, pero resulta insuficiente para enfrentar los distintos riesgos de seguridad que afectan a las comunidades educativas, advirtió Tania Valdivieso, doctora en Teoría de la Educación e investigadora en temas educativos.

Valdivieso valoró que exista una intervención estatal enfocada en la seguridad escolar, pero cuestionó que el control de mochilas pueda convertirse en el centro de la respuesta. “Al oír, por lo menos el término, Plan Escudo, sabemos que hay una iniciativa para trabajar en la promoción y prevención de la seguridad de los estudiantes. Pero es apenas una medida muy corta frente a la gran problemática que hay en relación a los grupos de delincuencia organizada, a temas de ciberbullying, también a la presencia de objetos, de sustancias en las instituciones educativas”, dijo.
La especialista plantea que la respuesta no debería concentrarse únicamente en detectar objetos prohibidos dentro de los planteles, sino desarrollar capacidades para que los propios estudiantes reconozcan riesgos, sepan cómo actuar y cuenten con canales seguros para comunicar amenazas.
“Debe trabajar con gente de territorio, con gente que está en las instituciones para armar un proyecto integral, porque es muy necesario para formar al estudiante en su propia seguridad, en temas de prevención, de observación, de medidas de comunicación efectiva”, afirmó.
Valdivieso también trasladó parte de la discusión fuera de los colegios. Según la especialista, las medidas policiales y educativas pierden eficacia si las familias desconocen las actividades, relaciones y comportamiento digital de sus hijos. “La primera escuela es el hogar, y creo que también debemos hacer un mea culpa los papás, las mamás. ¿Qué estamos haciendo?”, señaló.
“¿Estamos disciplinando a nuestros hijos, estamos siendo responsables con su educación y sobre todo con su formación integral? ¿Los estamos aconsejando, sabemos dónde están, sabemos con quién conversan, sabemos qué hacen en las redes sociales?”, agregó.
El Plan Nacional “Nos Cuidamos”, presentado por el Gobierno en junio de 2025 como “política de Estado”, contempla seguridad escolar, prevención, participación comunitaria, coordinación interinstitucional, fortalecimiento normativo y gestión de riesgos.
Valdivieso, sin embargo, considera que la seguridad educativa requiere planificación con objetivos que trasciendan los períodos gubernamentales y permitan medir resultados a mediano y largo plazo.
“Si algo tiene que hacerse es tomar políticas de Estado, no de Gobierno, puesto que la falta de continuidad en estos planes es precisamente lo que ha desestabilizado al estudiante y al sistema educativo en general”, dijo.
“Deberíamos ya, como país, planificar en función de años. De aquí a 10 años, cómo nos vemos en seguridad, o a cinco, a 10 años, y en función de ello emprender ya con esta propuesta seria”, agregó.
La situación de los docentes
Otro punto que Valdivieso considera insuficientemente atendido es la protección de los profesores frente a conflictos o hechos de violencia. “Su condición actual no les permite ni siquiera denunciar, están prácticamente arrinconados, no tienen una seguridad, no tienen una ventaja frente a su defensa en el caso de que haya alguna novedad”, sostuvo.

