Sectores sociales exigen ser tomados en cuenta en las mesas técnicas sobre pasajes que se cumplirán entre el Municipio y los transportistas.
Sectores estudiantiles, barriales y sociales cuestionaron que el sector del transporte urbano de Quito busque un incremento de tarifas, y que el martes hayan recurrido a la reducción de su jornada de circulación como medida de presión para lograr ese objetivo.
La medida de hecho se suspendió luego de la negociación con el alcalde Pabel Muñoz en la que se acordó instalar a partir del 13 de mayo mesas técnicas para analizar medidas de “equilibrio financiero” ante el incremento de sus costos de operación, lo que podría incluir un alza de pasajes.
Dayana Basantes, presidenta de la Fese, exigió que en esas mesas técnicas se incluya a los sectores ciudadanos ya que serán los principales afectados por una eventual alza de tarifas. «Cuando sube el IVA, sube la gasolina, el costo de productos básicos por lo que muchas familias no pueden sostener la educación de sus hijos; y hoy quieren incrementar los pasajes mientras miles de estudiantes apenas pueden llegar al colegio», manifestó.
La misma realidad viven los estudiantes universitarios, aseguró Nery Padilla, de la FEUE. Por eso se sumó al pedido de intervenir en las mesas técnicas ya que el análisis de las tarifas no puede ser tratado a puerta cerrada, solo con los transportistas.
Los sectores sociales
Isabel Vargas, presidenta de la Federación de Barrios de Quito, considera que atrás de la actitud de los transportistas está la mano del Gobierno. Recordó que paralizar un servicio público es penalizado por la Ley, por lo que el Gobierno debería proceder a sancionarlos tal como lo hace, dijo, con los sectores sociales de oposición cuando protesta contra su política. «Esa paralización tiene la complicidad de un Gobierno que no le ha explicado al país dónde está el dinero de los subsidios, del incremento del IVA», dijo la dirigente de los barrios.
Para Nelson Erazo, presidente del Frente Popular, la única beneficiada de esta medida de hecho y de un posible incremento de pasajes es la cúpula del transporte, ya que los conductores de las unidades siguen laborando en horarios extendidos, con pocas garantías laborables.
A los diferentes sectores les llama la atención que la medida de presión se haya dado justo en momentos preelectorales.

