La Asamblea ha sesionado cuatro veces en otras ciudades en este año. El titular de la Legislatura asegura que se busca el acercamiento con la ciudadanía.
Tanto la Constitución como la Ley de la Función Legislativa determinan que la sede de la Asamblea está en Quito y que solo de «manera excepcional» se reunirá en otra localidad que no sea la capital. Sin embargo, en las últimas semanas las sesiones del Pleno y de algunas comisiones legislativas se han realizado en otras ciudades. Concretamente en Samborondón, por dos ocasiones; una en Machala y otra en Cuenca.
El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, informó que cada salida a otras provincias tiene un costo de 30 mil dólares. El objetivo, dijo el titular de la Legislatura, es estar más cerca de la gente y que la ciudadanía conozca la labor de la Asamblea. Agregó que es una oportunidad para reunirse y dialogar con gremios y asociaciones que no tienen la oportunidad de trasladarse a la capital.
La otra realidad
Mariana Yumbay, legisladora de Pachakutik, afirmó que cuando hay los desplazamientos a otras ciudades, con los únicos que se reúne e invita el oficialismo es con su «gallada» y no con actores locales. La legisladora dijo que esos desplazamientos no se justifican tomando en cuenta que hay otras prioridades como resolver el tema de salud, la dotación de medicamentos, insumos. Negó que cuando sesionan en otras localidades tengan contacto con la ciudadanía ya que les llevan a «encerrarles». «Si queremos reivindicar el rol de la Asamblea deberíamos sentarnos a trabar aquí (Quito), priorizando y ojalá aprobando leyes que resuelvan la crisis de que vive el país», dijo.
Por su parte Viviana Veloz, de la Revolución Ciudadana, dijo que es necesario evaluar los motivos para sesionar fuera de Quito ya que lo ideal es que cumplan agendas territoriales para que no «encapsulen» a la Asamblea en un solo sitio, sino que haya la posibilidad real de dialogar con la ciudadanía. «Si se armaran agendas públicas en el que se pueda recibir a todos los sectores de las diferentes provincias para escuchar sus necesidades, establecer soluciones a través de materia Legislativa y establecer puentes con el Ejecutivo para la aplicación de políticas públicas, sería positivo», dijo Veloz.
Agregó que durante su gestión y la de otros presidentes de la Asamblea, sesionaban en otras provincias en fechas establecidas, para cumplimiento de sesiones solemnes ya establecidas y que, fuera de eso, solo acudieron a sesionar en Esmeraldas cuando hubo el derrame petrolero.

