Un video en TikTok afirma que un paciente con cáncer pulmonar metastásico se curó tras consumir fenbendazol, un desparasitante para animales. Pero, la ciencia médica aclara que su recuperación se debió a una inmunoterapia en un ensayo clínico.
- Qué verificamos: Una publicación que afirma que un paciente con cáncer terminal se recuperó tras tomar el medicamento antiparasitario fenbendazol.
- Lo que afirma: “Joe Tippens fue diagnosticado en 2016 con un cáncer de pulmón metastásico y terminal. Tras abandonar toda esperanza médica, comenzó a tomar fenbendazol, un antiparasitario veterinario, junto con curcumina y aceite de CBD”.
- Nuestra conclusión: FALSO.
- A quién involucra: Joe Tippens.
¿Qué se dijo o qué circula?
En la plataforma TikTok circula una publicación que asegura que un «paciente con cáncer terminal se recupera tras tomar un medicamento antiparasitario».
En la descripción del contenido se detalla la historia de Joe Tippens, diagnosticado en 2016 con un cáncer de pulmón metastásico y terminal, quien supuestamente se curó tras abandonar la medicina tradicional y consumir fenbendazol (un antiparasitario de uso veterinario), curcumina y aceite de CBD.

¿Qué dicen las fuentes confiables?
Según la publicación titulada “How cancer patients get fake cancer information: From TV to YouTube, a qualitative study focusing on fenbendazole scandal” realizada en los Institutos Nacionales de Salud (NIH), en agosto de 2016 el fenbendazol atrajo atención mundial como una posible terapia contra el cáncer después de la historia completa de éxito de recuperación de Joe Tippens, quien fue diagnosticado con cáncer de pulmón de células pequeñas.
Sin embargo, la investigación aclara la realidad del caso: en ese momento, Tippens se estaba sometiendo al ensayo clínico de Kitruda en el MD Anderson Cancer Center que evalúa cómo esta inmunoterapia bloquea una proteína (PD-1) para que el propio sistema inmunitario del paciente reconozca y destruya las células tumorales.
Mientras tanto, bajo la guía de un veterinario, Tippens comenzó a autoadministrar 222 mg de fenbendazol por vía oral, junto con suplementos de vitamina E, aceite de CBD y curcumina biodisponible. Después de tres meses, una tomografía PET reveló que no se detectaron células cancerosas en su cuerpo.
La publicación de los NIH cita textualmente que “fue el efecto de los medicamentos para el cáncer” lo que le dio su recuperación, no el antiparasitario. Tippens fue el único paciente curado de cáncer entre los 1.100 participantes del ensayo clínico.
Fenbendazol y cáncer: qué dice la evidencia científica
El estudio “Oral Fenbendazole for Cancer Therapy in Humans and Animals” también menciona el caso de Tippens y la desinformación que generó, estableciendo las verdaderas investigaciones que se están realizando sobre este compuesto y su incursión en el cáncer.

¿Qué es y por qué se estudia?
El fenbendazol es un medicamento antiparasitario usado normalmente en animales. En los últimos años ha llamado la atención porque varios estudios de laboratorio (en células y en animales) muestran que también podría tener efectos contra distintos tipos de cáncer, incluso en células tumorales que ya no responden a quimioterapias como el 5-FU, el paclitaxel o el docetaxel.
Sin embargo, su principal problema es que se disuelve muy mal en agua, lo que hace difícil que el cuerpo lo absorba en cantidades suficientes para que funcione como tratamiento.
¿Cómo actuaría contra el cáncer?
Los estudios de laboratorio sugieren varios mecanismos:
Las células cancerosas necesitan mucha glucosa (azúcar) para crecer, y la absorben mediante una proteína llamada GLUT1.
El fenbendazol activaría una proteína protectora del cuerpo llamada p53, que bloquea esa entrada de glucosa y frena una enzima clave (la hexoquinasa) que las células tumorales necesitan para producir energía. En otras palabras, «mataría de hambre» a las células cancerosas. Además, el fenbendazol desestabiliza los microtúbulos, unas estructuras internas que las células necesitan para dividirse, lo que detiene su multiplicación.
También provoca estrés oxidativo dentro de las células tumorales y activa vías que llevan a la muerte celular programada (apoptosis).
En el cáncer colorrectal, por ejemplo, se ha visto que actúa incluso en células resistentes a la quimioterapia, aunque por una vía distinta a la habitual.
Fuera del cáncer, también se ha observado que podría ayudar a frenar la fibrosis pulmonar.
Es importante aclarar que esto proviene de estudios en células y animales, no de ensayos clínicos en personas.
El problema de la absorción
Cuando una persona toma fenbendazol por vía oral, muy poco logra pasar a la sangre debido a su baja solubilidad. Se calcula que solo libera un 5% del medicamento en los primeros 15 minutos y un 81% después de una hora, lo cual es insuficiente para alcanzar niveles útiles contra un tumor.
En el hígado, el fenbendazol se transforma en otras sustancias (como el oxfendazol), que es la que realmente parece tener más actividad biológica.
De hecho, la FDA le dio a este metabolito una designación especial para desarrollarlo como tratamiento de una infección parasitaria en humanos, y los estudios sobre él ayudan a entender un poco mejor cómo se comporta el fenbendazol en el cuerpo humano.
¿Es seguro?
En animales, el fenbendazol ha mostrado ser muy seguro incluso en dosis mucho más altas de las recomendadas, sin señales de que cause cáncer ni daños reproductivos, aunque sí se han visto algunos cambios en el hígado. En humanos no existen ensayos clínicos con fenbendazol como tal, pero sí con su derivado oxfendazol: un estudio con 70 personas sanas mostró que era bien tolerado incluso en dosis repetidas durante varios días. Aun así, hay reportes de casos de pacientes con cáncer que se automedicaron con fenbendazol y desarrollaron daño hepático, aunque en ambos casos el hígado se recuperó al suspender el medicamento. Por eso se advierte que las personas con problemas hepáticos, cirrosis o cáncer de hígado deberían evitarlo o usarlo con mucha precaución.
¿Y en pacientes reales?
Aunque el fenbendazol no está aprobado como tratamiento contra el cáncer en humanos y no existen ensayos clínicos que lo respalden, algunos pacientes lo han tomado por su cuenta, motivados en parte por su bajo costo y fácil acceso sin receta, generalmente en un esquema de 1 gramo al día durante 3 días seguidos, con 4 días de descanso. Se han documentado casos de reducción del tamaño del tumor, pero también casos de daño hepático. Los propios investigadores insisten en que hacen falta ensayos clínicos serios antes de poder recomendar una dosis o un régimen seguro y efectivo.
¿Hay elementos manipulados u omitidos?
Sí, la publicación de TikTok omite y descontextualiza la realidad médica del paciente, ocultando que Joe Tippens se estaba recuperando gracias a un fármaco de un ensayo clínico de inmunoterapia oncológica (Kitruda), atribuyéndole el éxito de forma engañosa al antiparasitario veterinario.
¿Se puede probar la trazabilidad?
Sí. Para verificar el contenido se realizó:
- Búsqueda avanzada del caso
- Análisis del estudio medico “How cancer patients get fake cancer information: From TV to YouTube, a qualitative study focusing on fenbendazole scandal”
- Revisión del estudio Oral Fenbendazole for Cancer Therapy in Humans and Animals”
Nuestra conclusión
La publicación que afirma que un paciente con cáncer terminal se curó con un antiparasitario veterinario es falsa.
La evidencia recolectada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y el MD Anderson Cancer Center demostró de forma concluyente que la recuperación de Joe Tippens fue el efecto de los medicamentos reales para el cáncer (la inmunoterapia Kitruda) que recibió en un ensayo clínico.

