Con seis fechas de anticipación, Independiente del Valle se proclamó bicampeón de la LigaPro 2026 y conquistó su tercera estrella nacional, tras el empate entre Macará y Universidad Católica. El equipo de Sangolquí celebró el título con una victoria 4-2 ante Aucas, en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda, aunque todavía no recibió el trofeo.
Independiente del Valle volvió a hacer historia en el fútbol ecuatoriano. Este domingo 8 de noviembre de 2026, el conjunto de Sangolquí se proclamó bicampeón de la LigaPro y conquistó su tercera estrella nacional, después de una temporada en la que mantuvo una amplia ventaja sobre sus perseguidores.
La jornada tuvo dos momentos importantes para los rayados. Primero, el empate 2-2 entre Macará y Universidad Católica, disputado en Ambato, les aseguró matemáticamente el campeonato. Después, el equipo dirigido por el uruguayo Joaquín Papa derrotó 4-2 a Aucas en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda, en el sur de Quito, y celebró la consagración sobre el terreno de juego, aunque sin recibir todavía el trofeo.
El título representa el primer bicampeonato de Independiente del Valle, después de haber conquistado la LigaPro en 2025. También se suma a la primera estrella nacional obtenida en 2021, cuando derrotó a Emelec en la final del campeonato.
La consagración confirma la continuidad de un proyecto deportivo que ha convertido al club en uno de los protagonistas del fútbol ecuatoriano durante los últimos años.
Una victoria ante Aucas para celebrar el bicampeonato
Independiente del Valle llegó al estadio Gonzalo Pozo Ripalda con el campeonato matemáticamente asegurado. El empate de Macará ante Universidad Católica había terminado con las posibilidades de sus perseguidores de alcanzar el primer lugar.
Antes del inicio del encuentro, los jugadores de Aucas realizaron un pasillo de honor para reconocer al nuevo campeón ecuatoriano.
Sin embargo, los rayados no se conformaron con recibir el homenaje y buscaron cerrar la jornada con una victoria.
El conjunto de Sangolquí se impuso 4-2 como visitante, en un partido que le permitió ampliar su ventaja en la clasificación y festejar el título en la cancha del equipo oriental.
Con el triunfo, Independiente del Valle alcanzó los 84 puntos en 35 partidos disputados, con un balance de 27 victorias, tres empates y cinco derrotas.
Su producción ofensiva también aumentó a 81 goles a favor, mientras que los tantos recibidos llegaron a 37, para una diferencia positiva de 44 anotaciones.
La celebración se desarrolló sin la entrega del trofeo, pero con la satisfacción de haber asegurado el campeonato nacional y sumado otra victoria en una temporada destacada.
El empate en Ambato que aseguró el campeonato
La definición matemática de la LigaPro ocurrió horas antes del enfrentamiento entre Aucas e Independiente del Valle.
Macará, principal perseguidor de los rayados, recibió a Universidad Católica en el estadio Bellavista de Ambato, por la sexta fecha del hexagonal final.
El conjunto quiteño se adelantó con dos goles del delantero panameño José Fajardo, a los 22 y 54 minutos.
Macará reaccionó en el segundo tiempo. Franco Posse descontó a los 56 minutos y Mateo Viera consiguió el empate a los 59.
El resultado final de 2-2 dejó al equipo ambateño con 67 puntos y cuatro partidos pendientes. Aunque ganara todos sus encuentros restantes, solamente podría alcanzar 79 unidades.
Independiente del Valle ya acumulaba 81 puntos antes de enfrentar a Aucas, por lo que ningún resultado posterior podía impedir su consagración.
Así, el equipo de Sangolquí aseguró el título con seis partidos propios todavía por disputar.
Una campaña que marcó diferencias
El bicampeonato de Independiente del Valle fue consecuencia de una campaña caracterizada por la regularidad y una amplia ventaja sobre sus rivales.
Antes de enfrentar a Aucas, el equipo acumulaba 81 puntos en 34 partidos, producto de 26 victorias, tres empates y cinco derrotas.
También registraba 77 goles a favor y 35 en contra, con una diferencia positiva de 42 anotaciones.
Durante las primeras 30 jornadas del campeonato, los rayados consiguieron 74 puntos, con 24 victorias, dos empates y cuatro derrotas.
Estos resultados les permitieron ingresar al hexagonal final con una ventaja considerable sobre sus perseguidores.
El formato de competición, que conserva los puntos obtenidos durante la primera fase, resultó determinante para un equipo que había construido una diferencia importante desde el inicio de la temporada.
La regularidad de Independiente del Valle contrastó con las dificultades de sus rivales para sostener el mismo ritmo competitivo.
La ventaja acumulada fue suficiente para que el conjunto rayado asegurara el campeonato antes de completar su calendario.
Joaquín Papa y la continuidad del proyecto rayado
El entrenador uruguayo Joaquín Papa asumió la dirección técnica de Independiente del Valle para la temporada 2026, después de la salida del español Javier Rabanal, quien había conducido al equipo al título nacional de 2025.
Papa llegó a Ecuador tras conquistar el Torneo Apertura de Uruguay con Liverpool de Montevideo en 2025.
En su primera temporada al frente de los rayados consiguió dos títulos: la Supercopa Ecuador y la LigaPro.
Una de las características de su gestión fue la rotación de futbolistas, una estrategia que permitió mantener la competitividad del plantel durante un calendario exigente.
El arquero Aldair Quintana, el capitán Junior Sornoza y los delanteros Carlos González, Djorkaeff Reasco y Matías Perelló estuvieron entre los protagonistas de la campaña.
Antes del encuentro frente a Aucas, Carlos González y Djorkaeff Reasco acumulaban diez goles cada uno en LigaPro, mientras que Matías Perelló registraba nueve y Emerson Pata, ocho.
La distribución de las anotaciones entre varios jugadores fue una de las características del funcionamiento ofensivo del equipo.
La combinación de experiencia, juventud y capacidad goleadora permitió sostener una campaña que terminó con una nueva estrella nacional.
Tres títulos nacionales y un bicampeonato histórico
Independiente del Valle debutó en la Serie A del fútbol ecuatoriano en 2010, después de conseguir el ascenso desde la Serie B.
En 2013 alcanzó su primer subcampeonato nacional, detrás de Emelec.
Su primera estrella llegó en 2021, cuando derrotó al conjunto eléctrico en la final del campeonato, con un marcador global de 4-2.
En 2025, Independiente del Valle volvió a proclamarse campeón ecuatoriano, esta vez bajo el formato de fase regular y hexagonal final.
La conquista de 2026 representa su tercer título de Primera División y el primero conseguido de manera consecutiva.
A estos logros nacionales se suman las Copas Sudamericanas de 2019 y 2022 y la Recopa Sudamericana de 2023.
La institución también ha destacado por su trabajo en divisiones formativas, infraestructura y desarrollo de futbolistas, elementos que forman parte de su proyecto deportivo.
La Copa Libertadores 2027 y otro título pendiente
El bicampeonato garantiza a Independiente del Valle su clasificación directa a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2027 como Ecuador 1.
Sin embargo, la temporada todavía no ha terminado.
Después de vencer a Aucas, el conjunto rayado tiene cinco partidos pendientes en el campeonato nacional, cuyos resultados determinarán su puntuación definitiva.
Además, disputará la final de la Copa Ecuador ante Universidad Católica, prevista para el 2 de diciembre en Cuenca.
Ese encuentro representa una nueva oportunidad de conseguir otro título durante una temporada en la que Independiente del Valle ya conquistó la Supercopa Ecuador y la LigaPro.
La clasificación internacional también permitirá al club volver a competir en el principal torneo de clubes de Sudamérica.
Una celebración sin copa, pero con la tercera estrella asegurada
El domingo 8 de noviembre quedará marcado en la historia de Independiente del Valle.
El equipo comenzó la jornada con la posibilidad de asegurar matemáticamente el campeonato gracias a los resultados de sus perseguidores.
El empate entre Macará y Universidad Católica terminó por confirmar su consagración.
Después llegaron el homenaje de Aucas, la victoria 4-2 en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda y la celebración de los jugadores y el cuerpo técnico.
Aunque el trofeo todavía no fue entregado, el campeonato ya tiene dueño.
Independiente del Valle es bicampeón del fútbol ecuatoriano, suma su tercera estrella nacional y mantiene la posibilidad de cerrar 2026 con otro título.
La consagración es el resultado de una temporada construida con regularidad, una amplia ventaja en puntos y un proyecto deportivo que continúa dando resultados.

