Es falso que dejar una botella junto a la cama libere más BPA

Una publicación difundida en Facebook asegura que mantener una botella de plástico cerca de la cama, especialmente durante la noche, puede exponerla a “altas temperaturas” y aumentar la liberación de bisfenol A (BPA) en el agua. 

La afirmación es falsa. Las botellas desechables de agua se fabrican habitualmente con tereftalato de polietileno (PET), un material que no contiene BPA. Además, tener una botella junto a la cama durante la noche no implica, por sí mismo, someterla a las temperaturas elevadas estudiadas en investigaciones sobre migración química.


Qué verificamos: Una publicación que afirma que mantener una botella de plástico cerca de la cama durante la noche puede exponerla a altas temperaturas y aumentar la liberación de BPA.

Lo que afirma: “Al mantener la botella de plástico cerca de la cama, especialmente durante la noche, esta podría estar expuesta a altas temperaturas, lo que aumenta la liberación de BPA”.

Nuestra conclusión: FALSO.  

A quién involucra: Consumidores de agua embotellada y fabricantes de envases plásticos. 


¿Qué se dijo o qué circula?

Una publicación de Facebook advierte que dejar una botella de agua de plástico junto a la cama durante la noche sería “muy peligroso”. Entre sus argumentos sostiene que las botellas contienen bisfenol A (BPA), que esta sustancia puede liberarse al agua cuando el plástico se expone al calor y que mantener la botella junto a la cama durante la noche puede favorecer este proceso.

La publicación también relaciona el BPA con distintos problemas de salud y recomienda reemplazar las botellas plásticas por recipientes de vidrio.

El problema central de la publicación es que confunde diferentes tipos de plástico y atribuye BPA a las botellas de PET.

¿Qué dicen las fuentes confiables?

Las botellas de PET no contienen BPA

Las botellas desechables transparentes utilizadas para agua y otras bebidas suelen fabricarse con PET (tereftalato de polietileno). La PET Resin Association (PETRA) explica que este material no contiene BPA. El bisfenol A se ha empleado en otros materiales, como el policarbonato y las resinas epoxi, pero no forma parte de la composición del PET.

Por lo tanto, la afirmación de que una botella de PET libera más BPA al calentarse parte de una premisa incorrecta: el PET no contiene BPA.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) también explica que el BPA se ha utilizado, entre otros usos, en plásticos de policarbonato, como ciertos recipientes de almacenamiento, dispensadores y botellas reutilizables, además de resinas utilizadas en recubrimientos de latas.

¿Eso significa que el calor no afecta en absoluto al PET?

No.  Existen investigaciones que han comprobado que temperaturas suficientemente altas pueden incrementar la migración de determinados compuestos desde el PET hacia el agua, pero eso no significa que el compuesto liberado sea BPA ni que dejar una botella en una mesa de noche reproduzca esas condiciones.

Un estudio publicado en Food Chemistry encontró que temperaturas elevadas aumentaron la migración de sustancias como formaldehído, acetaldehído y antimonio desde envases PET. Los análisis no identificaron BPA como el compuesto responsable del fenómeno descrito en la publicación viral.

Otra investigación analizó 66 tipos de botellas sometidas a temperaturas de entre 24 °C y 50 °C. Los investigadores encontraron que la concentración de antimonio era significativamente mayor a 50 °C que a 24 °C, lo que confirma que temperaturas elevadas pueden favorecer la migración de determinados componentes.

Incluso un estudio que examinó muestras de PET comercializadas en Ecuador señala que algunos compuestos presentes en este material pueden migrar hacia alimentos o bebidas y estudió específicamente potenciales migrantes presentes en envases del mercado ecuatoriano. Esto, sin embargo, tampoco demuestra que las botellas de PET contengan o liberen BPA.

El BPA sí genera preocupación sanitaria, pero eso no valida la publicación

La publicación mezcla su afirmación falsa sobre las botellas PET con un asunto real: existen preocupaciones científicas sobre la exposición al BPA.

En 2023, la EFSA concluyó que la exposición alimentaria al BPA constituye una preocupación para la salud y redujo considerablemente la ingesta diaria tolerable. Entre los posibles efectos identificados se encuentran alteraciones del sistema inmunitario.

Sin embargo, que existan riesgos asociados a la exposición al BPA no demuestra que una botella PET colocada junto a una cama libere esa sustancia. Son dos cuestiones diferentes.

¿Hay elementos manipulados u omitidos?

Sí. La publicación confunde el PET con otros plásticos que pueden utilizar BPA.

Además, presenta como causa de una supuesta liberación de BPA el simple hecho de mantener una botella “cerca de la cama, especialmente durante la noche”, pero no aporta evidencia científica que demuestre que esa ubicación exponga el recipiente a temperaturas suficientes para producir el fenómeno descrito.

La evidencia disponible sí indica que las temperaturas elevadas pueden incrementar la migración de algunos compuestos desde determinados envases PET. Por ejemplo, una investigación encontró diferencias al comparar almacenamiento a 24 °C y a 50 °C. Pero ese hallazgo se refiere, entre otros elementos, al antimonio, no al BPA.

Por tanto, la publicación mezcla un fenómeno real, la posibilidad de que el calor influya en la migración química desde ciertos plásticos, con una sustancia que no forma parte del PET: el BPA.

¿Se puede probar la trazabilidad?

Sí. Ecuador Chequea identificó primero la afirmación concreta de la publicación: que dejar una botella de plástico junto a la cama durante la noche aumenta la liberación de BPA.

Luego se contrastaron tres elementos:

1. El material utilizado en las botellas de agua.
Las botellas convencionales de agua son comúnmente de PET y este plástico no contiene BPA.

2. La relación entre BPA y otros plásticos.
La EFSA señala que el BPA se utiliza o se ha utilizado en materiales como el policarbonato y las resinas epoxi.

3. Los efectos del calor sobre el PET.
La literatura científica sí registra una mayor migración de algunos compuestos cuando las botellas PET son sometidas a temperaturas elevadas, pero entre los compuestos estudiados aparecen antimonio, acetaldehído y formaldehído, no el BPA que menciona la publicación.

No encontramos evidencia que establezca que dejar una botella de PET junto a una cama durante la noche provoque una mayor liberación de BPA.

Nuestra conclusión

Es falso afirmar que mantener una botella convencional de agua de plástico junto a la cama durante la noche aumenta la liberación de BPA. Las botellas desechables de agua son comúnmente fabricadas con PET, un material que no contiene bisfenol A.

Aunque existe evidencia científica de que temperaturas elevadas pueden incrementar la migración de ciertos compuestos desde el PET hacia el agua, los estudios analizados hablan de sustancias como antimonio, formaldehído y acetaldehído. Además, esas investigaciones evalúan condiciones específicas de temperatura y no demuestran que colocar una botella junto a una cama durante la noche produzca ese efecto.

Fuentes utilizadas: 

Karen Mantilla Ulloa
Karen Mantilla Ulloa
Licenciada en Periodismo con especializaciones en “Fake News” y Desinformación (RELIAL) y Periodismo de Visualización de Datos (DW Akademie y Desenredatos, Ecuador). Con más de 5 años de experiencia en medios digitales, como presentadora y reportera de noticias. También, escribo sobre temas científicos y culturales, combinando el rigor informativo con la claridad y el análisis de datos

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