Por: Yalilé Loaiza y Karen Mantilla
Entre el 31 de julio y el 11 de agosto de 2026, una red de cuentas en X, mayoritariamente pequeñas, nuevas o reactivadas, ejecutó dos oleadas sucesivas de contenido político contra las alcaldías de Guayaquil y Quito. La primera, bajo la etiqueta #ChaoCorreismo, se extinguió hacia el 8-9 de agosto. La segunda, centrada en una supuesta red de «cámaras de espionaje» municipal, arrancó el 10 de agosto con el hashtag #AQuitoYaNoLoEspian.
Ambas comparten estructura, estilo visual y —en varios casos— las mismas cuentas. Ambas se activaron pegadas a hechos judiciales y políticos reales, verificables, que ocurrieron en esos días.
En las dos fases se difundieron piezas gráficas generadas con inteligencia artificial que usurpan la identidad visual de medios de comunicación reales como logos, tipografía y formato de fecha, sin que estos medios hayan producido o publicado ese contenido.
| Nota metodológica: Este explicativo se realizó tras el monitoreo de publicaciones en X con las etiquetas #ChaoCorreismo y #AQuitoYaNoLoEspian entre el 31 de julio y el 11 de agosto de 2026; decodificación de identificadores de cuenta para determinar fecha de creación; comparación de piezas gráficas con la identidad visual oficial de los medios suplantados; cruce con cobertura noticiosa verificada de los hechos judiciales y políticos de referencia. |
Fase 1: “ChaoCorreismo” (31 julio – 8 agosto)
El 3 de agosto de 2026, el Tribunal de Garantías Penales de Durán condenó al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, a tres años de prisión por el caso Grillete, incumplimiento de la medida judicial que le exigía portar un dispositivo de vigilancia electrónica. La sentencia, no ejecutoriada, se sumó a otros dos procesos abiertos en su contra (casos Triple A y Goleada). Álvarez permanece detenido desde febrero de 2026 y ha calificado los procesos como persecución política.
La ola en redes no es casual respecto a esa fecha: nuestro monitoreo no detectó publicaciones con la etiqueta entre enero y el 30 de julio de 2026, de hecho el hashtag existe desde 2016 pero estuvo inactivo todo el año. Arrancó recién el 31 de julio, escaló el 3-4 de agosto, coincidiendo exactamente con la noche de la condena y se apagó una semana después.
Cómo operó
Se identificaron entre 60 y 90 cuentas únicas y varios cientos de publicaciones en cinco días, la gran mayoría con 0 a 3 «me gusta» y menos de 60 vistas. Esas cuentas publicaron mensajes casi idénticos que etiquetaban sistemáticamente a los alcaldes @aquilesalvarez y @pabelml, y al expresidente @MashiRafael, acusando corrupción, mala gestión de obras, baches, el sistema QuitoBici o los trolebuses.
El usuario @sofiandrade_e (creada en enero de 2025, alrededor de 250 seguidores) concentró casi todo el engagement genuino de la ola, con publicaciones que llegaron a superar los 200 «me gusta» mientras el resto del enjambre quedaba en cifras marginales.
Al analizar los identificadores de varias cuentas recurrentes, se encontró que cerca del 70% se crearon entre 2025 y julio de 2026, algunas apenas semanas antes de la primera ola; otras, con años de antigüedad, mostraban signos de reactivación puntual para la campaña.
Ningún medio de comunicación, cuenta verificada o perfil político de peso retomó el hashtag de forma genuina. Sin embargo, dentro de la propia red circularon piezas gráficas generadas con inteligencia artificial que imitaban el diseño editorial de medios reales, como logo, tipografía y formato de fecha, dando a mensajes políticos una apariencia de nota periodística que nunca existió. Ningún medio suplantado produjo o publicó ese contenido.
Fase 2: «Cámaras de espionaje» / #AQuitoYaNoLoEspian (desde el 10 de agosto)
Esta segunda ola no surgió en el vacío. Desde el 23 de junio de 2026, el ministro del Interior, John Reimberg, había vinculado el manejo de las cámaras de seguridad de Quito con exfuncionarios de la extinta Senain, sugiriendo un paralelismo con el caso de las «salas espejo» de Segura EP en Guayaquil. El alcalde Pabel Muñoz rechazó la acusación y exigió pruebas.
La disputa escaló el 10 de agosto de 2026, cuando el Gobierno anunció que el Ministerio del Interior asumía el control de las aproximadamente 632-800 cámaras del Centro de Comando Estratégico (COE) del Municipio de Quito, que hasta entonces operaban en coordinación con el ECU 911. El presidente Daniel Noboa declaró que su gobierno tomaba «el control de la videovigilancia de Quito para ponerla… al servicio de la Policía Nacional… no de redes de espionaje». Muñoz negó cualquier allanamiento o mal uso de las cámaras y aclaró que el convenio se sustentó en un acuerdo ministerial del 5 de agosto.
Un dato de contexto adicional: el 6 de agosto, cuatro días antes de que estallara la disputa, Muñoz había inscrito su candidatura a la reelección para las seccionales del 29 de noviembre de 2026. La confrontación por las cámaras ocurre, entonces, en pleno arranque de la carrera electoral municipal.
Cómo operó
- La misma red de cuentas —varias activas también en la fase 1, como @AnthonyValles_ o @sofiandrade_e— migró el eje temático de «corrupción y mala gestión» a «espionaje y vigilancia estatal», sin abandonar el objetivo político (Pabel Muñoz, con el correísmo como telón de fondo).
- El engagement fue más alto en esta fase, con la pieza principal de @sofiandrade_e alcanzando más de 600 «me gusta» —notablemente por encima del techo de la fase 1—, mientras el resto de la red mantuvo el mismo patrón de bajo alcance.
- Se intensifica el mismo recurso ya presente en la fase 1: piezas gráficas generadas con inteligencia artificial que imitan el diseño editorial de medios reales —se identificaron al menos dos piezas que reproducen, con alta fidelidad, la identidad visual de Primicias y de Ecuavisa (su plataforma Ecuavisa Play), incluyendo logo, tipografía y formato de fecha característicos de esos medios. Ninguno de los dos medios publicó ese contenido.
Tres continuidades son las que permiten hablar de una misma operación y no de dos fenómenos espontáneos y aislados:
- La infraestructura no cambió, pero el tema sí: Varias de las mismas cuentas pasaron de un hashtag a otro sin pausa relevante entre el 8 y el 10 de agosto, adaptando el mensaje al nuevo hecho noticioso disponible, en este caso el anuncio del Ministerio del Interior sobre las cámaras de seguridad en Quito.
- El guion narrativo es el mismo: En ambas fases el mensaje de fondo es: las autoridades de Quito y Guayaquil no son incompetentes por su gestión, sino corruptas o autoritarias por naturaleza, y el correísmo es la sombra que las explica. La corrupción (fase 1) y el autoritarismo/espionaje (fase 2) son dos variantes del mismo señalamiento político, no dos denuncias independientes.
- La estrategia de «anclaje noticioso» y el contenido impostor: Ninguna de las dos olas fue autónoma, ambas se activaron a las horas o pocos días de un hecho real y verificable y aprovecharon la atención genuina que esos hechos generaban para inyectar un marco interpretativo ya preparado. La difusión de estos contenidos, en la mayoría de los casos, se realizaba como respuestas a medios de comunicación o a opiniones colgadas en la red. Esta es una táctica para lograr que el mensaje sea leído.
Contenido impostor y uso de IA en ambas fases
A diferencia de un meme casero, las piezas que imitan a medios como Primicias y Ecuavisa, entre otros, no buscan solo transmitir una opinión; sino que el público las lea como si fueran una nota periodística real. Las imágenes tenían elementos de manipulación con IA que usurpan el logo, la tipografía y el formato de medios reales, una estrategia de los desinformates para legitimar el mensaje. Que este patrón aparezca en las dos fases indica que la fabricación de piezas con apariencia de cobertura periodística es parte del mismo kit de producción de la campaña.
Esto traslada el caso de la categoría de «campaña de bots» a la de desinformación sintética con usurpación de marca editorial, un riesgo mayor porque erosiona la confianza en fuentes que sí verifican antes de publicar.
Ausencia de evidencia en los medios citados
La revisión de las cuentas oficiales y sitios web de Primicias, Ecuavisa, Teleamazonas y Radio Centro no arroja ninguna evidencia de que estos medios hayan producido o publicado los contenidos analizados.
Ninguna de las piezas gráficas que circulan bajo los hashtags #ChaoCorreismo y #AQuitoYaNoLoEspian aparece en sus canales oficiales, ni existe registro de que hayan sido emitidas, difundidas o replicadas por estas organizaciones periodísticas.



Se detectaron piezas adicionales que usurpan la identidad visual de El Comercio, Radio Pichincha y de TC Televisión, replicando sus logos, tipografías y formatos de fecha característicos sin que estos medios hayan producido o autorizado dicho contenido.

Sometimos las piezas gráficas identificadas a un proceso de verificación técnica utilizando herramientas especializadas en detección de manipulación y generación sintética de imágenes, entre ellas FotoForensics y detectores de imágenes generadas por inteligencia artificial como ZeroGPT y Undetectable AI.
El análisis mediante FotoForensics, que aplica la técnica de Error Level Analysis (ELA) para identificar inconsistencias de compresión y posibles zonas de edición o composición digital, permitió detectar irregularidades en las capas de la imagen compatibles con un proceso de manipulación.
De forma complementaria, el uso de detectores de imágenes de IA aportó indicadores adicionales sobre una alta probabilidad de que el material, en particular la pieza que combina los rostros del alcalde Pabel Muñoz y del expresidente Rafael Correa, haya sido generado o alterado mediante modelos de inteligencia artificial, y no se trate de una fotografía periodística genuina.
Esta combinación de herramientas forenses fortalece la conclusión de que el contenido no corresponde a material capturado o publicado por los medios cuya identidad fue usurpada, sino a piezas fabricadas específicamente para la campaña de desinformación.

Circulación en otras plataformas
El monitoreo realizado hasta el momento no ha encontrado evidencia de que el grueso del material circule en Facebook o Instagram. Salvo una en TikTok, del 29 de julio de 2026 que usurpa el logo y la tipografía de La Hora.

¿Qué es esto y qué no es?
Es importante separar dos preguntas que esta campaña mezcla deliberadamente:
- ¿Hubo coordinación en la difusión?
Sí, con evidencia consistente: cuentas nacidas o reactivadas justo antes de cada ola, mensajes en plantilla, ráfagas sincronizadas, migración conjunta de un hashtag a otro, y en la segunda fase, contenido gráfico fabricado con IA que usurpa marcas periodísticas reales.
- ¿Son ciertas las acusaciones de fondo (corrupción, mala gestión, espionaje)?
Eso es una pregunta distinta, que requiere verificación puntual de cada señalamiento y no se resuelve por el hecho de que la campaña sea coordinada. Que una denuncia circule de forma artificial no prueba que sea falsa, del mismo modo que un hecho real, como la condena de Álvarez o la disputa por las cámaras, no valida automáticamente el marco interpretativo que la campaña le impone.

