El aluvión en Santa Isabel y Kantzama, Zamora Chinchipe, dejó 11 fallecidos, 200 damnificados y 50 viviendas afectadas. La minería ilegal en la zona baja del río Kantzama está bajo investigación como posible factor agravante, pero aún no existe un informe técnico definitivo.
La minería ilegal en la zona baja del río Kantzama está bajo investigación como posible factor que agravó el aluvión que este fin de semana arrasó el barrio Santa Isabel y golpeó al sector Kantzama, en la parroquia Guadalupe, provincia de Zamora Chinchipe.
Esto debido a que el Bloque de Seguridad, integrado por la Policía y Fuerzas Armadas, informó de forma preliminar que actividades de minería ilegal en la zona baja de Guadalupe habrían alterado el cauce natural del río Kantzama.
Ese reporte es parte de las investigaciones abiertas, pero todavía no existe un informe técnico definitivo de la Agencia de Regulación y Control Minero, Arcom entregado al COE provincial, según la prefecta de Zamora, Carla Reategui.
“No hemos tenido todavía ningún informe como COE Provincial”, dijo la funcionaria la mañana de hoy en entrevista con Ecuavisa. “La minería ilegal es algo que está presente en la provincia, es una realidad, pero en este aluvión, puntualmente en la zona alta del Kantzama, es un deslizamiento de tierra”.
Pasadas las 16:00 de hoy la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, SNGR, aún no respondía una consulta de Ecuador Chequea sobre los resultados de las investigaciones.
El evento dejó, hasta la noche de ayer, 10 personas fallecidas, 50 viviendas afectadas o destruidas, 300 personas afectadas y 200 damnificadas. En las primeras horas posteriores a la emergencia, 48 personas fueron rescatadas con vida: 38 civiles y 10 bomberos, según la Prefectura de Zamora Chinchipe. Las labores continúan con apoyo de bomberos de varias provincias, el Ejército, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, SNGR, la Policía, personal de salud y voluntarios.
Entre los desaparecidos está la gobernadora Ivonne Panchi y dos miembros de su equipo. Equipos de rescate trabajan en el río Kantzama, su unión con el Yacuambi y la desembocadura de este con el río Zamora.
Cadenas de factores de riesgo
Consultados por Ecuador Chequea, Carlos Suquisupa, pequeño productor y gerente de la Empresa Pública de Fomento Productivo de Zamora Chinchipe, y Lupercio Alcívar, director de Diario El Amazónico de Zamora, señalaron que la tragedia ocurrió en una zona donde autoridades, bomberos, y moradores se encontraban atendiendo los primeros efectos del temporal invernal que empezó en junio.
Ambos también coincidieron en señalar una cadena de factores de riesgo detrás del aluvión: lluvias prolongadas, saturación del suelo, desprendimiento de material en la parte alta, posible represamiento en la quebrada, ruptura súbita de ese dique natural y posterior arrastre de lodo, árboles, rocas y viviendas.
“Nadie pensó que iba a haber una catástrofe de tal magnitud”, dijo luego de recordar que cerca de las 00:30, “temblaba toda la tierra” y una masa de lodo, agua, rocas y material vegetal descendió con una altura estimada de 7 a 8 metros, arrasando lo que encontró a su paso.
Así, Alcívar recordó que antes del aluvión mayor, luego de uno primero ocurrido en la tarde del día anterior, la gobernadora, ciudadanos del sector y un concejal estaban en el sitio evaluando los daños iniciales. Así, ellos fueron arrastrados por el aluvión mientras se encontraba en uno de los puntos afectados para brindar soporte por las lluvias y deslizamientos.
Según el reporte oficial de la SNGR el 3 de julio, producto de lluvias intensas, se produjo el aumento y desbordamiento del caudal del río Zamora en varios sectores de Guadalupe, incluidos Cansama, Piuntza, La Hueca, Santa Isabel y la vía Guadalupe-Santa Isabel.
Minería
Alcívar y Suquisupa, indicaron, que la actividad minera ilegal identificada por moradores y actores locales se ubica o se habría ubicado en la parte baja de Santa Isabel, no en la zona alta donde se habría originado el flujo
Alcívar descartó, con base en entrevistas periodísticas a moradores, que la minería ilegal haya sido la causa directa en la parte alta de la quebrada. “Nosotros preguntamos a los habitantes del sector si en la parte de arriba había minería y la gente que conoce el lugar dice: no, no hay tal”, afirmó. Añadió que el sector de Kantzama era “netamente turístico” y recibía visitantes de varias provincias.
Suquisupa, por su parte, dijo que en la parte baja del Kantzama sí se observa actividad minera en registros satelitales, pero no necesariamente en el punto donde se originó el aluvión.
“Hay gente que dice que sí tiene relación, yo no lo sé, habría que corroborarlo con mucha más certeza”, afirmó Suquisupa. “En mi criterio personal no tiene nada que ver con el fenómeno que se desarrolló ahora por el aluvión”.
Evacuación
La emergencia también golpeó la infraestructura básica. El reporte de Gestión de Riesgos registró afectación del 20% del servicio de agua potable, 20% del servicio eléctrico, 20% de telecomunicaciones y 30% del acceso vial. La vía Loja-Zamora, E50, permanecía cerrada por el aluvión en el sector Cantzama, mientras se recomendó circular por la ruta Zamora-Yantzaza-Chuchumbletza, E45, parcialmente habilitada.
Las familias evacuadas fueron trasladadas a un alojamiento temporal en la Unidad Educativa Daniel Martínez Ordóñez. El informe oficial reportó 7 familias, equivalentes a 22 personas, en ese sitio al corte del lunes. Además, se registraron daños en bienes privados, animales muertos, cultivos de café, cacao, plátano, frutales y piscícolas.
Criterio experto: ubicación en zona de riesgo
Consultado sobre este tema, Christian Rivera, especialista en gestión de riesgos, comentó que esta emergencia no solo dejó muertos y desaparecidos sino también expuso problemas estructurales de gestión de riesgos esta provincia amazónica golpeada de forma recurrente por lluvias, deslizamientos e inundaciones.
Explicó que el desastre no debe leerse como un hecho aislado. “Este pueblo está asentado en una zona de alto riesgo a inundaciones y flujos de lodo”, dijo. “Este escenario era probable”.
Rivera sostuvo que, además de la lluvia extraordinaria y la pendiente de la cuenca, debe investigarse la intervención humana. “En la zona baja de la parroquia se realizaba minería ilegal y para hacer esta actividad ilícita probablemente cambiaron el rumbo del río”, señaló.
Falta inversión en sistemas de alertas
La emergencia también expuso fallas de prevención. Rivera cuestionó la falta de sistemas de alerta temprana y mapas de riesgo para asentamientos ubicados junto a ríos o quebradas con antecedentes de crecidas. “El agua tiene memoria. La naturaleza reclama su espacio”, dijo.
Según el experto, sensores de caudal, lluvia y flujos de lodo pueden dar minutos u horas valiosas para evacuar. “Esto no es como un terremoto”, explicó. “Se sabe cuánto llueve, dónde llueve”.
Suquisupa también pidió inversión en prevención. Recordó que en 2025 hubo fuertes afectaciones en ríos como Nangaritza, Yacuambi y Zamora, con pérdidas agrícolas y ganaderas de gran escala. “Esto es repetitivo”, dijo. “Hay que invertir, hay que prevenir”
LO QUE VIENE
Reategui dijo que sus pobladores habían defendido el área para que no hubiera minería aguas arriba del Kantzama. El sitio era conocido por sus aguas limpias, cabañas, comida, canchas y actividades familiares. Después del aluvión, la prefecta planteó que la reconstrucción no debe repetir el mismo patrón de ocupación.
“Esa zona no debería volver a ser de viviendas”, dijo Reategui. “Pero sí volver a trabajar y reconstruirle como una zona turística”.
También informó que la provincia fue declarada en emergencia y que el Ministerio de Finanzas transfirió 1,8 millones de dólares pendientes del modelo de equidad territorial a la Prefectura.
Esos recursos, según Reategui, se están destinando a combustible, maquinaria y apoyo logístico para las tareas de búsqueda. La Prefectura mantiene 55 máquinas en la zona.

