“No hay”: la crisis de insumos que golpea a pacientes y médicos

Pacientes y trabajadores denuncian desabastecimiento en hospitales públicos de Ecuador. Documentos oficiales confirman la falta de insumos, las cirugías retrasadas y las compras paralizadas en medio de una crisis estructural.

Giovanna Ramírez sostiene un catéter en la mano como si fuera una factura invisible del sistema de salud pública. Cuesta 1,50 dólares. Parece poco, pero no lo es cuando se repite cada día, cuando se suma a ampollas, a medicamentos que “no hay”, a viajes desde Esmeraldas hasta Quito con un niño que tiene leucemia.

“Más o menos el 75% de las medicinas lo tiene que comprar una misma. Siempre nos repiten lo mismo, que no hay”, dice. Por eso, su nieto ya no puede seguir siendo atendido en el hospital Delfina Torres en la capital de su provincia. El problema escaló y ayer terminaron en el Hospital Pediátrico Baca Ortiz, en el norte de Quito, uno de los centros de referencia más importantes del país.

Esa frase, “no hay”, también está respaldada por documentos oficiales del propio Ministerio de Salud Pública, MSP, denuncias de trabajadores e incluso reportes de la Dirección Nacional de Abastecimiento de Medicamentos que señalan un problema estructural en la cadena de abastecimiento.

El documento que confirma la alerta 

El 31 de marzo de 2026, un memorando interno del Ministerio de Salud Pública reconoció lo que en los pasillos ya se sabía: en la Oficina Técnica 7 de Pichincha no hay guantes de manejo para odontología, un insumo esencial para atender pacientes y cumplir normas básicas de bioseguridad.

El documento advierte que la falta de guantes provocará una disminución en la atención y afectará incluso actividades en escuelas. Pero hay más: la misma comunicación oficial expone una falla más profunda al admitir que la Dirección Provincial de Salud de Pichincha no está en condiciones de ejecutar procesos de compra debido a un “período de transición”.

Así, indica que los establecimientos de salud “presentan actualmente desabastecimiento de guantes de manejo, insumo indispensable para la atención odontológica y el cumplimiento de las normas de bioseguridad”. Y advierte que la falta de insumos afecta tanta  la atención dentro de los establecimientos como las actividades “extramurales” en instituciones educativas.

A pesar de ello, en el documento se asegura que se realizan gestiones para mitigar la escasez. “Se continuará ejecutando las gestiones pertinentes a fin de mitigar el desabastecimiento de ítems en ruptura de stock”, indica, sin detallar plazos concretos de reposición. Es decir, reconoce que no puede comprarlos. 

Los trabajadores de la salud lo describen con más crudeza

Trabajadores del Ministerio de Salud alertaron, en una denuncia anónima a la que este medio tuvo acceso, sobre un desabastecimiento “grave y sostenido” en las unidades de Pichincha.

Según el documento, este desabastecimiento no solo refleja fallas administrativas del ministerio, sino también vulneraciones al derecho a la salud y a condiciones laborales seguras.

De acuerdo a la denuncia, en las instituciones de salud pública, se han suspendido atenciones, se realizan procedimientos sin condiciones mínimas de bioseguridad y, además, existiría presión para que el personal compre insumos con su propio salario. Incluso, en algunos casos, se reutilizan materiales desechables

Pacientes en espera: cirugías detenidas y gasto de bolsillo

En el Hospital Baca Ortiz, el impacto se traduce en tratamientos incompletos y decisiones médicas postergadas. 

Marco Borja lleva meses, desde octubre del año pasado, esperando una operación para su nieto. El niño tiene un problema en el cerebro, en el parietal izquierdo. Convulsiona. Vomita. El diagnóstico está claro y el tratamiento también. Lo que no hay son los insumos.

“Quisieron operarle hace un mes, pero no hay nada. Me dan largas”, dice. 

El tratamiento también se traslada al bolsillo familiar. Antes, el hospital le entregaba un jarabe para evitar convulsiones; ahora lo compra afuera. Cuesta unos 60 dólares: “Nos dijeron que no hay porque el gobierno no da nada”.

“Aquí no hay”, repite, esta vez evitando quebrarse. “Estamos hechos pedazos”, dice, al borde de las lágrimas.

Puertas adentro del Baca Ortiz, los testimonios son distintos en forma, pero no en fondo.

Una trabajadora, que pidió no revelar su nombre por temor a represalias, lo dice sin rodeos: “Es falso que aquí hay todo”.

Habla de humidificadores faltantes, de insumos básicos que no llegan, de la imposibilidad cotidiana de hacer el trabajo. El impacto es directo en la atención: “No tenemos con qué trabajar”.

Un reporte oficial advirtió del tema en diciembre 2025

El problema no se limita a Pichincha. Según un informe de la Dirección Nacional de Abastecimiento del MSP, diciembre de 2025, al que accedió Ecuador Chequea, el nivel de abastecimiento de medicamentos e insumos alcanzaba apenas el 54% a nivel nacional.

Es decir, casi la mitad de los insumos requeridos en el sistema público no estaban disponibles.

Para Verónica Chávez, representante del colectivo de profesionales y trabajadores de la salud pública Reacciona Ecuador, esto evidencia una crisis estructural: “No es un caso aislado”, afirma. “El mismo Ministerio reconoce el problema”.

El origen: una transición que paralizó compras. Chávez vincula el desabastecimiento con el Decreto Ejecutivo 108, del agosto de 2025, que reorganizó el sistema de compras públicas en salud.

La medida, explica Chávez, ocasionó dos problemas graves. Primero, centralizó la adquisición de medicamentos en planta central. Y, segundo, dejó otros procesos en manos de direcciones provinciales

El resultado, según la dirigente, ha sido un sistema entrampado. “Llevamos meses en transición sin poder comprar. Eso es insólito”, sostiene.

El propio memorando oficial confirma esa limitación operativa en territorio.

Los expertos qué dicen

El exconsultor de la Organización Panamericana de la Salud, Fernando Sacoto, advierte que el desabastecimiento es solo un síntoma.

“Hay notorias deficiencias en la gestión de la salud pública”, señala y atribuye la crisis a la falta de liderazgo técnico en la administración del sistema y a decisiones que no se traducen en capacidad operativa.

“Seguimos en tinieblas y no vemos luz al final del túnel”, afirma.

¿La respuesta oficial?

Ecuador Chequea solicitó al MSP información detallada sobre la respuesta a los antes mencionados reportes del propio ministerio que confirman los desabastecimientos y a las denuncias de los trabajadores, y está a la espera de una respuesta. Según el ministerio, habría una respuesta en 48 horas. 


El 7 de abril de 2026, en el Día Mundial de la Salud, la vicepresidenta y ministra encargada de Salud, María José Pinto, publicó un mensaje centrado en prevención, autocuidado y vacunación, sin referirse a la crisis de insumos y medicamentos en los hospitales públicos.

Ese mismo día, Pinto también eliminó un video publicado en TikTok 48 horas antes, tras las críticas en redes sociales. En la grabación, la vicepresidenta y ministra de Salud encargada aparecía en un columpio, en actitud relajada, con el fondo musical de una canción romántica. Un contenido, calificado por los usuarios, como “despreocupado” y sin relación con la situación que enfrentan los hospitales públicos por la falta de medicinas e insumos.

La eliminación del video ocurrió después de que se conociera el fallecimiento de una niña de tres meses, oriunda del cantón Taisha, en Morona Santiago. El Hospital Vicente Corral Moscoso, de Cuenca, informó en un comunicado emitido el 6 de abril que la menor murió el domingo 5, luego de haber sido trasladada desde el Hospital de Macas en estado crítico, con insuficiencia respiratoria aguda grave.

El episodio del video también reavivó cuestionamientos sobre la gestión de Pinto como ministra de Salud encargada. Esto porque el 18 de noviembre de 2025, el Gobierno le encargó la conducción de esa cartera con la promesa de aplicar una lógica gerencial para enfrentar el desabastecimiento. Pinto dijo entonces que el problema de insumos médicos “se está solucionando en el primer trimestre del año”, pero en el cuarto mes del 2026, el desabastecimiento persiste.
*En caso de recibir una respuesta del MSP, esta publicación será actualizada.

Juan Camilo Escobar
Juan Camilo Escobar
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central del Ecuador y Magíster en Periodismo Digital por la UDLA. Más de una década de experiencia cubriendo política local para Diario La Hora, también ha cubierto fuentes políticas, económicas y judiciales para Ecuadoradio, Radio Sonorama, Red Informativa Bolívar, Sistema Radial Colón y Corape.

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