En El Bosque cayeron 66,1 milímetros de lluvia en pocas horas, casi el 60% de lo que normalmente recibe el norte de Quito durante todo octubre. El COE Metropolitano reportó 35 emergencias, 11 personas afectadas y 10 viviendas con ingreso de agua, mientras 321 barrios permanecen expuestos a inundaciones y deslizamientos.
“La capacidad que se tiene instalada corresponde a un tema normal y promedio, pero cuando se presentan estas lluvias extremas tenemos estas dificultades”, sostuvo el director del Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitano, Alexis Jarrín, sobre el colapso del alcantarillado en varias zonas de la ciudad tras las fuertes precipitaciones que el domingo enfrentó Quito.
El funcionario precisó que las fuertes precipitaciones ocasionaron 35 emergencias relacionadas con la evacuación de grandes cantidades de agua lluvia, la recuperación de vías afectadas y deslizamientos en quebradas del sur de Quito. No se registraron personas damnificadas, heridas ni fallecidas, pero sí 11 personas resultaron afectadas, principalmente por el ingreso de agua a viviendas.
Jarrín detalló que el domingo se registraron afectaciones en 10 viviendas ubicadas en sectores como San Carlos, Buenaventura, Jorge Páez, el Centro Histórico, La Florida, la avenida Mariano Cruz y Francisco Pacheco, la avenida de La Prensa y Ángel Ludeña, y otros puntos del norte y centro de la ciudad.
Sobre el estado del alcantarillado, el funcionario sostuvo que, tras las lluvias del domingo y con la verificación de nueve zonas, se completó la revisión del estado en que se encuentra el sistema de alcantarillado pluvial y sus colectores, que, a criterio del COE, se encuentran en capacidad de enfrentar la temporada de lluvias, salvo que estas vuelvan a ser extremas “y superen los promedios”.
Entre los puntos donde se realizaron limpiezas y revisiones constan La Concepción; José Rafael Cuervo y Paz; Shyris y Tomás de Berlanga; Machala y Fernández Salvador; La Pulida; y Jiménez de Quesada y Ángel Ludeña. En varios de esos sectores se detectaron taponamientos de sumideros.
Jarrín explicó que el principal factor de las inundaciones fue la gran cantidad de agua concentrada en un período muy corto.
El Instituto Nacional de Hidrología y Meteorología, Inamahi, puntualizó que en algunos sectores de la capital, la lluvia acumulada en pocas horas superó la mitad de los 113 litros por metro cuadrado previstos para todo el mes en el norte de la ciudad.
En la zona de El Bosque, por ejemplo, cayó en pocas horas 66,1 milímetros de lluvia por metro cuadrado, casi el 60 % de la lluvia que normalmente recibe el norte de Quito durante todo octubre.
En Cotocollao cayeron 34,6 milímetros, el 30,6 % del normal mensual del norte; en Bicentenario, 31,5 milímetros, el 27,9 %; en Bellavista, 29 milímetros, el 25,7 %; en Rumihurco, 25,2 milímetros, el 22,3 %; y en Iñaquito, 15,4 milímetros, el 13,6 %. En Cumbayá se registraron 19,3 milímetros, equivalentes al 17,9 % de los 108 milímetros normales para octubre en los valles.
El técnico de la institución, Javier Macas, calificó ese volumen como “extremadamente alto” y explicó que, aunque episodios de lluvia intensa son propios de los primeros días de octubre, el acumulado registrado este año fue significativamente mayor.
Mapa de riesgos
Un total de 321 barrios están expuestos a posibles deslizamientos e inundaciones, en especial aquellos ubicados en zonas cercanas a 112 quebradas o ríos, según el COE Metropolitano de Quito.
Jarrín explicó que esos 321 barrios fueron identificados mediante estudios y cruces de variables realizados por la Dirección Metropolitana de Gestión de Riesgos. El Municipio ha establecido 19 polígonos de riesgo alto y 35 de riesgo moderado, principalmente frente a dos amenazas: movimientos en masa e inundaciones.
El funcionario precisó que, entre el 24 de septiembre y el domingo 4 de octubre, se registraron 75 eventos. Los de mayor recurrencia fueron las inundaciones, con el 68%, y las caídas de árboles, con el 23%.
Por ahora, el COE declara que mantiene monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas mediante imágenes satelitales y, cuando se detectan escenarios de riesgo, activa a instituciones como el Cuerpo de Bomberos y la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento. Cuando se reportan emergencias, la coordinación se realiza a través del ECU 911 para la evacuación de agua y la atención de viviendas, vías y sistemas de drenaje.
Dos de las consecuencias con mayor repercusión fueron la acumulación de una gran cantidad de agua en los dos andenes de la estación El Labrador del Metro de Quito y, a poca distancia de allí, en la exestación norte del Trolebús, el ingreso de una gran cantidad de agua a parte de las instalaciones del recientemente inaugurado primer Centro de Desarrollo y Transformación Comunitaria de Quito, Quitopía.
Mientras los empleados concluían las labores de secado y retomaban sus actividades habituales, Alexander Lefebre, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Hábitat y Vivienda, informó sobre el balance de las afectaciones y las medidas preventivas que se adoptarán ante futuros episodios de lluvias intensas.
Sostuvo que el ingreso de una gran cantidad de agua a una parte de las áreas administrativas y de mantenimiento, ubicadas en el subsuelo, se produjo debido a que el granizo que cayó sobre los árboles de la zona provocó la caída y el arrastre de hojas y ramas, que taponaron las rejillas.
“Entró agua. Los pisos son duros, de hormigón, y obviamente no se afectaron. El agua que entró ahí, hasta que se pudieron sacar las ramas de las rejillas —lo que hicimos en cuestión de dos horas, con seguridad y con nuestra cuadrilla—, automáticamente salió con el sistema que tenemos para eso. Ninguna de las oficinas del subsuelo ni de las áreas se encuentra inundada”, dijo Lefebre.
Asimismo, durante la primera hora del lunes, la estación El Labrador del Metro de Quito operó con relativa normalidad, luego de que las fuertes lluvias del domingo provocaran una importante acumulación de agua en ambos andenes.
El servicio operó normalmente desde las 05:30, según personal de la estación, que aseguró que se adoptarán medidas preventivas para evitar que una emergencia similar vuelva a afectar la infraestructura. Mientras los pasajeros tomaron sus recorridos habituales, técnicos continuaban trabajando en la reparación de las cuatro escaleras eléctricas, tanto de subida como de bajada, que resultaron afectadas por la acumulación de agua.
Antes de ingresar a la estación o al salir de ella, varios pasajeros expresaron su preocupación por lo ocurrido y pidieron que se adopten medidas de prevención para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Por su parte, el INAMHI indicó que durante las tardes de esta semana se esperan lluvias en Quito, aunque de menor magnitud y, según las previsiones, sin alcanzar la intensidad del aguacero registrado el domingo.
Macas explicó que las mañanas serán, en general, poco nubosas y con alta radiación y temperatura. Las precipitaciones tenderán a concentrarse durante las tardes, principalmente en el occidente de Quito, el noroccidente de Pichincha y sectores del sur de la capital.
¿Y en el Paute?
Macas precisó que en la cuenca del río Paute y en el embalse de Mazar se esperan eventos esporádicos durante esta semana, con una posible reactivación de las precipitaciones alrededor del 9 y 10 de octubre, aunque por ahora no se prevé una intensidad sostenida.
La situación de la Costa
El panorama será distinto en las provincias de la Costa, donde se prevé un aumento de las lluvias como consecuencia del desarrollo del fenómeno de El Niño, explicó Macas.
Según el técnico del Inamhi, provincias como Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, el norte de Manabí, Los Ríos y sectores de Guayas continuarán registrando precipitaciones importantes, con una posible intensificación entre miércoles y jueves.
Macas advirtió que esas condiciones pueden seguir generando deslizamientos, inundaciones y desbordamientos de cuerpos de agua, especialmente en la región Litoral, donde el comportamiento de las lluvias será más relevante que en la Sierra durante los próximos días.

