En una entrevista transmitida el 9 de marzo por el medio estadounidense Univision, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se refirió a temas relacionados con seguridad, narcotráfico y geopolítica en la región.
Durante la conversación, el mandatario expuso varias afirmaciones sobre el origen de la droga que llega al país, la expansión de cultivos de coca en Colombia, las alianzas entre carteles internacionales y bandas locales, y la supuesta presencia de grupos vinculados a Irán en Venezuela.
Debido a la relevancia de estos temas para el debate público y la política de seguridad del país, Ecuador Chequea revisó algunas de estas declaraciones.
Para ello, se analizaron informes oficiales, documentos de organismos internacionales, estudios académicos y reportes especializados sobre narcotráfico, crimen organizado y seguridad regional.
El resultado de esta revisión muestra que las afirmaciones del presidente tienen distintos niveles de sustento en la evidencia disponible. Mientras algunas declaraciones se apoyan en datos e informes existentes, otras carecen de contexto o no pueden comprobarse con información pública verificable. A continuación, el detalle del análisis de cada una de las frases.

“Más del 70 % de la droga que entra a Ecuador proviene de Colombia”
Es impreciso afirmar que “más del 70 % de la droga que entra a Ecuador proviene de Colombia”. La frase carece de contexto. Además, el dato mencionado por el presidente Daniel Noboa no es actual y proviene de un informe elaborado en 2022.
Hasta el momento, no existen estadísticas más recientes que determinen con precisión el porcentaje de droga que ingresa al país según su origen.
Una revisión realizada por Ecuador Chequea del informe de la Policía Nacional del Ecuador titulado “Evaluación situacional del narcotráfico en Ecuador 2019-2022” muestra que una gran parte de la cocaína que circula en el país proviene de territorio colombiano.
Según el documento, entre el 70 % y el 80 % de la cocaína producida en los departamentos del sur de Colombia ingresa a Ecuador por la frontera norte, principalmente por las provincias de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos. Estas rutas facilitan que el alcaloide entre al país y luego sea trasladado hacia distintos puntos logísticos dentro del territorio ecuatoriano.
El informe también detalla que, una vez dentro de Ecuador, la droga se moviliza a través de tres corredores principales: la ruta del Pacífico, que conecta Esmeraldas con Manabí, Guayas y Santa Elena para su salida por puertos marítimos; la ruta de la Sierra, que atraviesa provincias andinas como Imbabura, Pichincha y Cotopaxi; y la ruta Amazónica, que parte desde Sucumbíos hacia el centro del país.
Entre 2019 y 2022, la Dirección Nacional de Investigación Antidrogas registró 619 toneladas de drogas incautadas en Ecuador, de las cuales el 87 % correspondía a tráfico internacional, lo que evidencia el papel del país como corredor logístico dentro de las redes regionales del narcotráfico.
Fuentes:
– Evaluación situacional del narcotráfico en Ecuador 2019-2022: https://oeco.padf.org/evaluacion-situacional-narcotrafico-en-ecuador-2019-2022/

“La producción de hoja de coca ha crecido en zonas de Colombia cercanas a la frontera”
Es cierto que la producción de hoja de coca ha crecido en zonas de Colombia cercanas a la frontera. La evidencia disponible muestra que hay un aumento de cultivos de coca en Colombia, especialmente en departamentos cercanos a la frontera con Ecuador.
Este medio de comunicación revisó los informes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), realizado en 2022, indican que los departamentos de Nariño y Putumayo, que limitan con Ecuador, concentran una parte importante de estos cultivos.
En Nariño, por ejemplo, se registraban más de 59.000 hectáreas de coca en 2022, lo que lo convierte en uno de los territorios con mayor presencia de cultivos ilícitos del país.
Los informes también muestran que los cultivos se han expandido en zonas fronterizas durante los últimos años.
Datos recientes señalan que más de la mitad de los cultivos de coca de Colombia se encuentran en territorios cercanos a fronteras internacionales, y que desde 2020 el área cultivada en estas regiones ha crecido alrededor de 126 %, con aumentos significativos en municipios de Nariño y Putumayo.
Estos territorios son estratégicos para el narcotráfico porque permiten movilizar la droga hacia países vecinos, incluidos corredores que conectan con rutas de tráfico que pasan por Ecuador.
Fuentes:
– Informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC): https://www.unodc.org/colombia/es/el-cultivo-de-coca-alcanzo-niveles-historicos-en-colombia-con-204-000-hectareas-registradas-en-2021.html
https://www.unodc.org/documents/colombia/2022/Octubre/Otros/Informe_de_Monitoreo_de_Territorios_Afectados_por_Cultivos_Ilicitos_2021.pdf
– Reportes de prensa: Narcodeforestación: el nuevo mapa de la coca destruye la Amazonía andina:https://ojo-publico.com/5152/narcodeforestacion-el-nuevo-mapa-la-coca-destruye-la-amazonia

“Carteles del narcotráfico trabajan con grupos narcoterroristas locales”
Es cierto que carteles del narcotráfico trabajan con grupos narcoterroristas locales. Ecuador Chequea, revisó diversos informes sobre seguridad y crimen organizado en Ecuador e identificó que los documentos señales que las redes internacionales del narcotráfico operan en el país a través de alianzas con grupos criminales locales.
Por ejemplo, el Informe de Caracterización del Crimen Organizado en Ecuador del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado explica que varias bandas ecuatorianas funcionan como socios logísticos de organizaciones transnacionales, encargándose del control territorial, la seguridad de cargamentos, la logística interna y la operación en puertos y cárceles.
Entre las organizaciones locales más mencionadas están Los Choneros, Los Lobos y Los Tiguerones, que han sido vinculadas con estructuras del narcotráfico internacional.
De acuerdo con análisis de seguridad como Desafíos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en Ecuador, estas bandas mantienen vínculos con carteles mexicanos, especialmente el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
En este esquema, los carteles extranjeros gestionan el negocio internacional de la droga, mientras que los grupos locales facilitan operaciones dentro del territorio ecuatoriano.
Además, informes de la Policía Nacional del Ecuador también indican que en el país operan redes criminales internacionales que cooperan con organizaciones locales para el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
Estos documentos señalan que al menos 11 grupos delincuenciales ecuatorianos mantienen vínculos con organizaciones extranjeras, lo que confirma que el narcotráfico funciona mediante estructuras de colaboración entre actores internacionales y bandas nacionales, especialmente en rutas de transporte, almacenamiento y salida de droga por puertos ecuatorianos.
Fuentes:
– Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado – Informe de Caracterización del Crimen Organizado en Ecuador (2025): https://oeco.padf.org/wp-content/uploads/2026/01/Informe-de-caracterizacion-del-Crimen-organizado-Version-7-ene-2026-Web-sin-creditos.pdf
– Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado – Página oficial del informe y publicaciones: https://oeco.padf.org/caracterizacion-del-crimen-organizado-en-ecuador/
– Artículo académico: La narco delincuencia, el crimen organizado y su incidencia en la seguridad ciudadana en el territorio Ecuatoriano año 2022. https://revista.gnerando.org/revista/index.php/RCMG/article/view/1011
– Ecuador (2022)” – Universidad Estatal de Bolívar: https://dspace.ueb.edu.ec/items/d61901b4-6be4-4f99-82ca-b29d3a60099e

“En Venezuela hay presencia de Hezbollah, de Hamas, de la Guardia Revolucionaria iraní”
La afirmación de que en Venezuela hay presencia de Hezbollah, Hamas y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica no puede comprobarse de forma concluyente con información pública verificable.
Aunque existen denuncias, declaraciones de funcionarios y testimonios presentados ante organismos internacionales —principalmente en Estados Unidos— sobre posibles redes o actividades vinculadas a estos actores en territorio venezolano, la mayoría de estas afirmaciones provienen de reportes de inteligencia o posicionamientos políticos que no han sido confirmados de manera independiente mediante investigaciones oficiales o informes multilaterales concluyentes.
Diversos informes y análisis de seguridad han señalado posibles vínculos entre Venezuela y redes vinculadas a Hezbollah y a estructuras del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Por ejemplo, un estudio del Atlantic Council sostiene que redes asociadas a Hezbollah habrían operado en Venezuela mediante estructuras financieras y logísticas conectadas con economías ilícitas y redes de crimen organizado.
De forma similar, reportes del United States Department of the Treasury y audiencias del United States Congress han advertido sobre la existencia de redes de apoyo y financiamiento vinculadas a ese grupo en América Latina, incluyendo territorio venezolano.
Sin embargo, gran parte de estas referencias proviene de investigaciones de seguridad, denuncias de funcionarios o análisis estratégicos, y no de investigaciones multilaterales concluyentes que confirmen una presencia operativa directa de estas organizaciones en Venezuela.
En el caso de Hamas, la documentación disponible es aún más limitada y aparece principalmente en declaraciones políticas o testimonios de inteligencia.
Por ello, aunque existen reportes que mencionan redes o posibles actividades vinculadas a estos actores en la región, la evidencia pública no permite confirmar de forma concluyente que Hezbollah, Hamas y la Guardia Revolucionaria iraní tengan presencia directa en el país.
Sin embargo, la evidencia pública disponible es limitada y no permite establecer con claridad una presencia operativa directa de estas organizaciones en el país. En el caso de Hamas, la documentación es aún más escasa.
Por ello, afirmar que los tres grupos tienen presencia en Venezuela carece de datos verificables suficientes y requiere mayor evidencia para ser confirmada.
Fuentes:
- Consejo Atlántico (Atlantic Council) (2020) – El nexo Maduro–Hezbollah: cómo las redes respaldadas por Irán apoyan al régimen venezolano: https://www.atlanticcouncil.org/in-depth-research-reports/issue-brief/the-maduro-hezbollah-nexus-how-iran-backed-networks-prop-up-the-venezuelan-regime
- Departamento del Tesoro de Estados Unidos (2011) – El Tesoro sanciona una red de lavado de dinero vinculada con Hezbollah y narcotráfico en América Latina: https://home.treasury.gov/news/press-releases/tg1624
- Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de EE. UU. (2024) – Alerta a instituciones financieras para contrarrestar el financiamiento de Hezbollah: https://www.fincen.gov/index.php/news/news-releases/fincen-issues-alert-financial-institutions-counter-financing-hizballah-and-its
- Corporación RAND (2024) – Las actividades globales y redes de Hezbollah: https://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/perspectives/PEA3500/PEA3585-1/RAND_PEA3585-1.pdf

“La minería ilegal se utiliza para lavar dinero del narcotráfico”
Es cierto que “la minería ilegal se utiliza para lavar dinero del narcotráfico”. La afirmación del presidente Daniel Noboa tiene bases fundamentadas en informes de inteligencia estratégica y organismos internacionales que describen la mutación de las bandas criminales en Ecuador.
Actualmente, la extracción ilícita de minerales no solo es un delito ambiental, sino el principal mecanismo de blanqueo de capitales para los Grupos de Delincuencia Organizada (GDO).
Hasta el momento, las investigaciones de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas confirman que grupos como ‘Los Lobos’ han desplazado sus actividades del narcotráfico puro hacia el control de enclaves mineros en provincias como Azuay, Imbabura y Napo.
Esta transición permite que el dinero en efectivo proveniente de la venta de alcaloides se reinvierta en maquinaria pesada y logística minera.
Una revisión de informes técnicos del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO) y la OEA muestra que el oro ilícito es el activo ideal para el lavado debido a su alta liquidez y la facilidad para ser mezclado con la producción legal.
Una vez que el oro es fundido y comercializado, el dinero resultante ingresa al sistema financiero con una apariencia de legalidad que dificulta el rastreo por parte de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE).
Según el documento «Tras el dinero del oro ilícito», el fenómeno de la «convergencia criminal» en Ecuador permite que las rutas utilizadas para el tráfico de drogas sean las mismas por las que se moviliza el oro y los precursores químicos.
El informe detalla que esta actividad genera réditos económicos que, en algunos casos, igualan o superan las ganancias del tráfico de cocaína, con un riesgo penal menor para las estructuras delictivas.
Entre 2024 y 2025, las operaciones del Bloque de Seguridad en zonas mineras han evidenciado que la infraestructura detectada en los campamentos ilegales (retroexcavadoras, dragas y plantas de beneficio) es financiada directamente por las rentas del narcotráfico.
Esto confirma que la minería ilegal funciona como una «lavandería» que otorga sostenibilidad económica a las bandas criminales frente a la presión militar.
Fuentes:
- Evaluación de economías ilícitas en Ecuador (Plan V / Insight Crime).
- Tras el dinero del oro ilícito (OEA): https://www.oas.org/es/sms/cicad/docs/Tras-el-Dinero-del-Oro-Ilicito-Ecuador.pdf
- Informe de caracterización del Crimen Organizado (OECO): https://oeco.ec/informes/

«Estados Unidos no tenía identificado el rol de la minería ilegal en el narcotráfico regional.«
Es engañoso afirmar que “Estados Unidos no tenía identificado el rol de la minería ilegal en el narcotráfico regional”. La frase del presidente Daniel Noboa ignora años de reportes oficiales, sanciones económicas y estrategias de seguridad emitidas por departamentos clave del gobierno estadounidense que vinculan directamente ambas actividades ilícitas en América Latina.
Hasta el momento, documentos del Departamento de Estado y del Departamento del Tesoro de EE. UU. demuestran que la identificación de este nexo no es reciente.
Desde al menos 2011, la Estrategia para Combatir el Crimen Organizado Transnacional de la Casa Blanca ya advertía sobre la diversificación de los carteles hacia la explotación de recursos naturales.
Una revisión realizada de los informes anuales sobre la Estrategia Internacional de Control de Estupefacientes (INCSR) muestra que, año tras año, Estados Unidos ha señalado a la minería ilegal como un motor crítico para el lavado de activos en países como Colombia, Perú y, más recientemente, Ecuador.
En estos reportes, se detalla cómo el oro ilícito sirve para «blanquear» las ganancias de la cocaína debido a la facilidad para insertarlo en el mercado legal de metales preciosos.
Según el documento del Departamento de Estado, la minería ilegal en la región andina ha sido clasificada como una «amenaza a la seguridad nacional» de EE. UU. debido a que financia a grupos terroristas y organizaciones criminales transnacionales.
Además, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha sancionado históricamente a redes de minería ilegal en Sudamérica por sus vínculos operativos con el tráfico de drogas.
El informe de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) titulado «Minería de Oro Ilegal y Crimen Organizado» destaca que las redes de narcotráfico utilizan la minería para asegurar control territorial y canales de logística.
Esto evidencia que el rol de la minería en el narcotráfico regional ha sido un punto focal de la política exterior y de seguridad de Estados Unidos mucho antes de la actual administración ecuatoriana.
Fuentes:
- Informe de USAID sobre Minería de Oro e Ilícitos en América Latina.
- International Narcotics Control Strategy Report (INCSR)
- U.S. Department of State: https://www.state.gov/international-narcotics-control-strategy-reports/
- Sanciones de la OFAC sobre minería ilegal y redes criminales: https://home.treasury.gov/policy-issues/office-of-foreign-assets-control-sanctions-programs-and-information

“Cuando se incautan grandes cargamentos de droga, los narcotraficantes asesinan a las personas encargadas de custodiarla”
Es cierto que “cuando se incautan grandes cargamentos de droga, los narcotraficantes asesinan a las personas encargadas de custodiarla”.
La afirmación del presidente, refleja una dinámica de violencia interna documentada por las unidades de inteligencia policial y reportes de criminalística en Ecuador.
En la estructura del narcotráfico, la pérdida de un cargamento representa una deuda financiera que suele ser saldada mediante ejecuciones selectivas o «ajustes de cuentas».
Hasta el momento, los informes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) muestran una correlación directa entre los picos de incautaciones de droga y el aumento de muertes violentas en zonas portuarias o centros de acopio.
Según las investigaciones, las organizaciones criminales aplican protocolos de «responsabilidad» donde los custodios, transportistas o contaminadores de contenedores son eliminados si no logran justificar la pérdida ante sus superiores.
Una revisión de la «Evaluación situacional del narcotráfico en Ecuador» indica que los Grupos de Delincuencia Organizada (GDO) operan bajo un modelo de franquicias y tercerización. Cuando la Policía Nacional intercepta un cargamento en los puertos de Guayaquil o Posorja, el dueño del producto (usualmente carteles internacionales) exige el pago o la vida de los responsables de la logística local para enviar un mensaje de disciplina y evitar filtraciones de información.
Según el documento del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), este fenómeno se denomina «violencia instrumental». El informe detalla que, tras incautaciones récord (como las de 20 y 22 toneladas en Los Ríos y Guayas), se registran incrementos en el hallazgo de cuerpos con signos de tortura y mensajes que vinculan el asesinato con el decomiso previo de la mercancía.
El informe también detalla que esta violencia no se limita solo a los custodios directos, sino que puede extenderse a sus círculos cercanos para asegurar el silencio de otros miembros de la red. Entre 2024 y 2025, la tasa de homicidios en provincias como El Oro y Manabí ha fluctuado en sincronía con los operativos antinarcóticos exitosos, lo que confirma que el éxito del Estado en la incautación genera, colateralmente, una purga interna en las mafias para cubrir las pérdidas económicas.
Fuentes:
- Análisis de la violencia criminal y mercado de drogas (InSight Crime / Plan V).
- Boletines Estadísticos de la Dinased: https://www.policia.gob.ec/dinased/
- Informe de caracterización del Crimen Organizado (OECO): https://oeco.ec/informes/

