De 333 acciones reportadas a la SNGR frente a El Niño, 156 se concentran en ríos, drenajes y control de inundaciones.
El manejo de ríos y quebradas, los sistemas de drenaje y las obras para contener inundaciones concentran 156 de las 333 acciones prioritarias reportadas por los municipios a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos frente al fenómeno de El Niño, en medio de la alerta roja vigente en todo el territorio nacional desde el sábado 29 de agosto.
Estas intervenciones representan el 46,8% del total, es decir, casi la mitad de las acciones registradas por el organismo hasta las 06:50 de hoy.
El grupo de acciones más numerosas corresponde a la limpieza y manejo de ríos, quebradas y esteros, con 75 registros, el 22,5% del total. Incluye dragado, desazolve, retiro de sedimentos, maleza y palizadas, encauzamiento y mantenimiento de cauces naturales.
Le siguen 54 acciones, el 16,2%, relacionadas principalmente con drenajes, alcantarillado y evacuación de aguas lluvias: limpieza o construcción de sumideros, alcantarillas, colectores, ductos, canales urbanos, cunetas y otros sistemas destinados a permitir la salida del agua.
Otras 27 acciones, el 8,1%, corresponden a obras de protección contra inundaciones y erosión, como muros de contención, gaviones, diques, espigones, protección de riberas y elevación de zonas expuestas.
En Durán, por ejemplo, 10 de las 13 acciones reportadas corresponden a limpieza de canales, mientras otros incluyen mejoramiento de vías y elevación de la cota frente a inundaciones. En Los Ríos, el registro incluye desde construcción y reforzamiento de muros hasta protección de riberas y limpieza de cauces y drenajes.
Monitoreo y preparación representan casi el tercio
Después de las obras para reducir el riesgo de inundaciones, otro grupo importante de acciones busca identificar dónde están las amenazas y preparar a las instituciones y comunidades antes de una emergencia. Estas medidas suman 105 registros, equivalentes al 31,5% de las 333 acciones reportadas.
De ese total, 40 acciones, equivalentes al 12% de todos los registros, corresponden al monitoreo, los mapas de riesgo y los sistemas de alerta. Estas medidas incluyen vigilar las lluvias y los caudales de los ríos, identificar a la población y la infraestructura expuestas, actualizar mapas de riesgo y controlar zonas donde podrían ocurrir inundaciones o movimientos en masa.
Guayaquil, por ejemplo, reportó la actualización de las zonas susceptibles a inundaciones, movimientos en masa y déficit hídrico. También informó sobre la identificación de infraestructura crítica y población expuestas a estas amenazas.
Otras 35 acciones, el 10,5% del total, están relacionadas con la preparación de las instituciones para responder a una emergencia. Entre ellas constan la activación de comités de operaciones de emergencia, la preparación de planes frente a El Niño, la coordinación entre instituciones y la revisión de los equipos y recursos disponibles para atender una eventual emergencia.
Además, 30 acciones, equivalentes al 9% del total, están dirigidas a preparar y organizar a las comunidades. Incluyen capacitaciones, simulacros, campañas de autoprotección, organización de comités comunitarios, definición de rutas de evacuación y preparación de alojamientos temporales.
En Manta, por ejemplo, se incluyen capacitaciones y simulacros con la población, revisión de planes, preparación de alojamientos temporales y entrega de señalética, radios, botiquines, equipos de protección y sistemas de alerta temprana.
Vías, agua potable y deslizamientos
El siguiente grupo está formado por 23 acciones sobre vías, puentes y accesos, el 6,9%; 17 relacionadas con agua potable, riego y abastecimiento frente a sequías, el 5,1%; y 15 dirigidas a prevención de deslizamientos y estabilización de terrenos, el 4,5%.
En Morona Santiago aparecen, por ejemplo, proyectos para aumentar el almacenamiento de agua durante el estiaje, mejorar sistemas regionales de agua potable e instalar una planta compacta de tratamiento. El mismo bloque incluye una obra sobre un dique para disminuir riesgos durante crecidas de ríos.
En Portoviejo, en cambio, el registro combina limpieza y desazolve de quebradas con estabilización de taludes, protección de sectores socavados y análisis estructurales de edificaciones expuestas a movimientos en masa.
Las categorías menos frecuentes son saneamiento, residuos y protección de servicios esenciales, con siete registros, el 2,1%; respuesta, rehabilitación y recuperación, con tres, el 0,9%; y protección ambiental y de actividades productivas, con dos, el 0,6%.
En Orellana, por ejemplo, aparecen explícitamente acciones de limpieza y remoción de escombros, recuperación de infraestructura pública, evaluación posterior al evento y rehabilitación vial con reactivación económica y productiva.
El balance está fuertemente concentrado en tres provincias
Guayas, Manabí y Los Ríos concentran 225 de las 333 acciones reportadas, equivalentes al 67,6% del total nacional. Es decir, más de dos de cada tres registros corresponden a esas tres provincias.
Guayas reporta 96 acciones y Manabí, 95. Juntas suman 191 registros, el 57,4% del total nacional.
Los Ríos añade otras 34 acciones. La fuerte concentración de registros en estas tres provincias hace que sus reportes tengan un peso determinante en la distribución nacional de las acciones por categorías.
| Categoría | Registros | % | Qué concentra |
| Limpieza y manejo de ríos, quebradas y esteros | 75 | 22,5% | Dragado, desazolve, sedimentos, palizadas, limpieza y encauzamiento de cauces |
| Drenajes, alcantarillado y evacuación de aguas lluvias | 54 | 16,2% | Sumideros, alcantarillas, colectores, ductos, drenajes, canales urbanos y evacuación pluvial |
| Obras de protección contra inundaciones y erosión | 27 | 8,1% | Muros, gaviones, diques, espigones, protección de riberas y otras obras de contención |
| Prevención de deslizamientos y estabilización de terrenos | 15 | 4,5% | Taludes, movimientos en masa, socavación, deslaves y análisis de zonas expuestas |
| Vías, puentes y accesos | 23 | 6,9% | Mantenimiento y recuperación vial, puentes, accesos y medidas contra aislamiento |
| Agua potable, riego y abastecimiento frente a sequías | 17 | 5,1% | Plantas, captaciones, pozos, tanques, tuberías, cloración, riego y déficit hídrico |
| Monitoreo, mapas de riesgo y alertas | 40 | 12,0% | Seguimiento hidrometeorológico, mapas, población expuesta, sensores y alertas |
| Preparación y organización de las comunidades | 30 | 9,0% | Capacitaciones, simulacros, autoprotección, comités, evacuación y alojamientos |
| Preparación operativa y coordinación institucional | 35 | 10,5% | COE, planes, coordinación, equipos, maquinaria, inventarios y preparación institucional |
| Saneamiento, residuos y protección de servicios esenciales | 7 | 2,1% | Residuos, rellenos, saneamiento, infraestructura crítica y continuidad de servicios |
| Protección ambiental y de actividades productivas | 2 | 0,6% | Cobertura vegetal, fuentes hídricas y actividades productivas |
| Respuesta, rehabilitación y recuperación | 3 | 0,9% | Escombros, reparación, rehabilitación y reactivación posterior |
| Subtotal | 328 | 98,5% | |
| Registros no clasificables por insuficiencia del dato | 5 | 1,5% | No describen una acción que permite clasificarla |
| TOTAL | 333 | 100% |
¿Y ahora?
El número y la concentración de las acciones reportadas por los gobiernos locales son solo una parte del desafío frente a El Niño. El siguiente paso es comprobar que las medidas previstas realmente se ejecuten, dijo a Ecuador Chequea Mariana Quispillo, subsecretaria general de la SNGR.
“La limpieza justamente de los bordes de los cuerpos hídricos es muy importante para poder mitigar el tema de desbordamiento”, dijo. Según la funcionaria, los lineamientos entregados a los gobiernos locales incluyen mantenimiento de cuencas y microcuencas, limpiezas, desazolves y dragados.
Con los planes presentados por la mayoría de municipios y prefecturas, la SNGR deberá verificar ahora que las medidas previstas, desde dragados y limpieza de cauces hasta acciones de preparación comunitaria, pasen del papel a la ejecución.
“Lo que necesitamos ahora es que se ejecuten estos planes, que pasen de un papel a ejecutarse las acciones como tal”, dijo Quispillo.
La funcionaria explicó que el plazo inicial para presentar los planes venció el 23 de junio y que, hasta esa fecha, la Secretaría había recibido 161 planes. El nuevo plazo establecido para actualizarlos tras la declaratoria de alerta roja venció el 4 de septiembre.
Según el micrositio Alertas Ecuador, de la propia SNGR, permanecen pendientes los planes de dos municipios y una prefectura. Quispillo precisó que corresponden al Municipio de Loreto y a la Prefectura de Zamora Chinchipe.

La presentación de los planes no equivale a ejecución
La SNGR estableció reportes mensuales para seguir el avance de las medidas y estandarizó el proceso mediante un formulario que deben completar los gobiernos autónomos descentralizados. El seguimiento también se realiza a través de las coordinaciones zonales de la institución.
Quispillo reconoció que no todos los municipios tienen similares capacidades y suficiente personal especializado en gestión de riesgos, a los cuales ofreció “concentrar allí mayor acompañamiento y seguimiento”.
Además, dijo, el riesgo tampoco es uniforme en el país. Mientras las precipitaciones y las inundaciones constituyen una de las principales preocupaciones en determinadas zonas, un déficit de lluvias puede incrementar las amenazas en la Sierra.
“Históricamente el impacto es mucho más por precipitaciones, pero también tenemos el otro tema: que podemos ser impactados por un déficit de precipitaciones, que eso podría ser en la Sierra”, dijo Quispillo.
Contraste
Esa diferencia, por ahora, ya se refleja en Quito, que enfrenta el otro extremo: sequedad e incendios Esto debido a que mientras buena parte de las acciones municipales reportadas a escala nacional se concentra en reducir el riesgo asociado al exceso de agua, el Cuerpo de Bomberos de Quito confirmó que ha reforzado su capacidad ante condiciones secas que favorecen la propagación de incendios forestales.
Entre el 1 de julio y la fecha del reporte, el organismo registró 169 incendios forestales que afectaron 1.173,65 hectáreas, según Jefferson Mera, jefe de Operaciones del Cuerpo de Bomberos de Quito.
A esos eventos se sumaron 1.491 quemas de desechos, entre quemas de basura y agrícolas, que afectaron otras 41 hectáreas. En conjunto, los dos tipos de incidentes suman 1.660 eventos atendidos durante el período señalado por el organismo.
La magnitud de la superficie afectada, además, está fuertemente concentrada. Solo dos incendios ocurridos en agosto, Rayocucho y Tanlahua, ambos en la parroquia de Calacalí, quemaron aproximadamente 800 hectáreas: unas 250 en Rayocucho y 550 en Tanlahua, según datos de la institución.
Eso significa que esos dos eventos concentraron alrededor del 68% de las 1.173,65 hectáreas afectadas por incendios forestales reportadas por Bomberos desde julio.
Mera dijo que las investigaciones preliminares identificaron una quema de basura en Tanlahua y una quema de carbón en Rayocucho. El Cuerpo de Bomberos presentó denuncias ante la Fiscalía por ambos casos, según el jefe de Operaciones.
“Fueron dos incendios simultáneos en la misma semana”, explicó. “Solamente entre los dos incendios fueron 800 hectáreas”.
Controlarlos tomó aproximadamente una semana en cada caso, agregó. En Rayocucho, las ráfagas de viento y la vegetación hicieron particularmente agresiva la propagación del fuego.
De 50 a 100 bomberos de temporada
La respuesta operativa también aumentó, dijo el funcionario debido a que “se duplicó de 50 a 100 el número de bomberos contratados para la temporada”
Según Mera, ese personal trabaja directamente en las comunidades de las juntas parroquiales rurales de Quito, donde puede “detectar y reportar incendios, coordinar una respuesta inmediata y alertar al Cuerpo de Bomberos”.
Los bomberos son contratados por seis meses y están destinados principalmente a la atención del riesgo de incendios forestales.

