La Asamblea Nacional necesita hacer su parte en el desarrollo nacional. Hoy por hoy, la Función Legislativa cuenta con 151 legisladores y a cada uno de ellos se le asigna 4 asesores. En el caso de la presidencia del legislativo, el equipo asesor es mucho mayor. Entonces, tienen equipo y presupuesto.
Ahora, aquello necesita traducirse en leyes eficaces y fiscalización con sentido. Si les corresponde crear normas jurídicas o reformas sobre lo que más interesa a la ciudadanía, es importante tener la capacidad de identificar problemas reales -no necesariamente populares-.
Para conocer de primera mano varios serios problemas ciudadanos, por ejemplo, los legisladores pueden acordar una reunión con miembros de la Defensoría del Pueblo. Sus integrantes son extraordinarios servidores públicos que atienden a diario decenas de pedidos ciudadanos y quienes, seguramente, tienen bastante que aportar. De hecho, la Defensoría del Pueblo lleva adelante procesos de graves violaciones de derechos constitucionales. Como, por ejemplo, pacientes sin acceso a medicamentos, víctimas de malas prácticas médicas, mujeres víctimas de violencia obstétrica, niños necesitados de atención médica y otros. Ellos podrían comentarles cuáles son los nudos críticos en la legislación o bien los vacíos normativos en dichas temáticas. Lo propio con los funcionarios de la Defensoría Pública, Superintendencias y demás. Ni qué decir que pueden también impulsar una escucha activa a la sociedad civil en temas urgentes e impostergables como la seguridad, salud, trabajo y justicia.
No cabe un Legislativo desarticulado, aislado, con autoridades desconectadas de la realidad. En definitiva, lo que se requiere es un trabajo conjunto entre instituciones y coordinación entre autoridades.
Para lograrlo, tampoco hace falta salir de la capital a “territorio”, cuando aquello además de costoso no implica, necesariamente, una escucha directa al ciudadano. ¿Realmente creemos que los ciudadanos de a pie son atendidos personalmente por los asambleístas?
Recordemos que la Asamblea Nacional tiene la misión, según el artículo 132 de la Constitución, de aprobar las normas generales de interés común. ¿Saben los legisladores cuál es el interés común? para empezar, es básico que se conecten con la realidad y activen una escucha ciudadana permanente. Son los representantes de los ecuatorianos y queremos verlos hacer su parte en el desarrollo nacional.
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