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Gabriela Verdezoto Landívar
Gabriela Verdezoto Landívar
Periodista, geógrafa y Master en Literatura. Finalista del True Story Award 2024 por sus crónicas y reportajes de investigación. Colabora con diversos medios nacionales e internacionales.

Territorios, IA, periodismo y fixer

Documentos, fotos, mensajes de voz, links de noticias, links de falsas noticias, mensajes de bendiciones y paciencia para responder nuestras llamadas, nuestras preguntas a veces incómodas, otras veces muy empáticas o simplemente para que nos expliquen como a un niño la realidad de su barrio, de su ciudad, de su familia, de su organización, de su escuela, de su soledad. Este es uno de los mayores regalos diarios que trae el periodismo. Ese privilegio de que personas que no te conocen, confían en ti, al punto que hasta sueltan confidencias o secretos.

Esto pensaba mientras iba manejando y respondiendo preguntas que me mandaba, por mensaje de voz, una estudiante de periodismo. El enfoque de su nota era sobre el periodismo ambiental ¿Qué es lo más peligroso en el quehacer del periodismo ambiental?, fue la tercera pregunta. Y bueno, peligros, hay en todos lados. No sé si en el periodismo se corre más riesgo que en los trabajos de los albañiles que pintan casas y edificios sin seguridad. O que un funcionario público que, para mantener su puesto, debe firmar lo infirmable. A veces veo a mi esposo llegar cansado de dar clases a niños de tres a cinco años y siento que entrevistar mineros ilegales puede ser, por momentos, más divertido. Mientras pensaba esto y manejaba, pedí a la IA de mi teléfono que me recomiende una receta “nutritiva y fácil” para lograr hacer el almuerzo luego de regresar de una cobertura. Gémini me recomendó verduras salteadas con “pedacitos” de pechuga de pollo ―mi IA asistente ya habla como quiteño, en diminutivo―. Me dictó los ingredientes y hasta me hizo una lista de compras. Al final la cobertura se alargó y fui con mi familia a comer los almuerzos de nuestra “veci”. La vida del periodista

Y justamente se ha puesto en el centro del debate cómo la IA afectará al oficio. En la charla de Youtube dIA a dIA. La inteligencia artificial en nuestra cotidianidad, la gran María Teresa Ronderos, periodista colombiana, dijo que hay cosas que no podrá hacer la IA: lograr vínculos de confianza con las comunidades y fuentes, el reporteo en el terreno, escuchar a otras voces humanas, las que están en el territorio. No es que me crea María Teresa Ronderos, en absoluto, pero tuve un segundo de emoción porque justo antes de escuchar esta charla del Festival Gabo, había respondido a la joven estudiante de periodismo que lo más peligroso ―y no exclusivamente del periodismo enfocado en el medio ambiente―es que dejemos de ir al terreno, de “gastar suela” como dicen los colegas más entrados y que están (estamos) en la mediana edad.

También dije que ahí hay otro punto delicado del que debemos hablar: en países con contextos de violencia, generalmente la información se recaba a través de quienes viven en el “lugar mismo de los hechos”. En el mundo de la comunicación se les llama “fixer”. Yo no supe de esto hasta hace unos meses atrás, cuando una colega me contó de su trabajo alternativo “soy fixer” me dijo. Ella es fixer de medios internacionales: como el crimen organizado, la violencia, la sangre, vende, los medios de comunicación extranjeros cubren más y más la situación del Ecuador. Sin embargo, no vienen directamente al territorio. No. Las redacciones buscan y contratan a personas que conocen la situación, que les organiza las entrevistas, las visitas, los lugares y espacios que cubrir para contar una realidad. El que diga que este trabajo no es periodístico, pues no ha tenido que hacer de fixer. También estamos los periodistas que somos nuestros propios choferes, fotógrafos, fixer, editores. Nos conocen como periodistas independientes.Sí, es parte de la precarización laboral, pero ese no es el tema. O quizá.

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