La regla de los 3 segundos antes de compartir

Uno de los hallazgos más consistentes de la investigación sobre desinformación es también uno de los más simples de aplicar: una breve pausa antes de compartir algo reduce, de forma medible, la probabilidad de difundir información falsa. No hace falta ser experto en verificación para usar esta herramienta; solo hace falta detenerse unos segundos.

La evidencia detrás de la pausa

Un estudio publicado en la Harvard Kennedy School Misinformation Review encontró que, cuando se pidió a los participantes explicar por qué un titular era verdadero o falso antes de decidir si compartirlo, la intención de compartir información falsa bajó de forma significativa, sin afectar la disposición a compartir noticias verdaderas. El efecto fue mayor cuando la persona veía el titular por primera vez, lo que sugiere que la pausa funciona mejor como hábito preventivo que como corrección posterior.

La campaña global que lo puso a prueba

Naciones Unidas lanzó en 2020 la campaña #PledgeToPause, basada en investigación científica, pidiendo a las personas hacer una pausa de unos segundos antes de compartir contenido sobre la pandemia de COVID-19. Un estudio del MIT, realizado en Reino Unido y Estados Unidos, concluyó que el simple acto de detenerse a cuestionar el origen, la credibilidad, la relevancia y la exactitud de cualquier información antes de compartirla en el teléfono o la computadora redujo de forma significativa la propensión de las personas a compartir desinformación.

Por qué funciona: interrumpe el impulso emocional, no solo la falta de información

La explicación detrás de este efecto tiene dos componentes, según especialistas que han estudiado la campaña: interrumpir el impulso emocional y activar el pensamiento crítico. La mayoría de las personas no comparte desinformación por mala fe, sino porque una emoción fuerte —entusiasmo, indignación, incluso el deseo de ayudar— empuja a compartir antes de verificar. Pausar, aunque sea por unos segundos, da tiempo a que la mente racional alcance a la emoción, permitiendo evaluar con más calma si vale la pena compartir algo.

Cómo aplicarlo en la práctica

La pausa no necesita ser elaborada para ser efectiva. Antes de compartir algo que provocó una reacción emocional fuerte, basta con hacerse tres preguntas simples: ¿sé con certeza que esto es cierto, o solo lo siento cierto? ¿de dónde viene esta información y puedo rastrear la fuente original? ¿qué pasaría si comparto esto y resulta ser falso? Plataformas como Twitter reportaron que, tras implementar mensajes que sugerían leer un artículo antes de retuitearlo, los usuarios abrieron los enlaces un 40% más de lo habitual antes de compartir.

Fuentes

– HKS Misinformation Review, «Pausing to consider why a headline is true or false can help reduce the sharing of false news» — https://misinforeview.hks.harvard.edu/article/pausing-reduce-false-news/

– UN News, «UN ‘Pause’ campaign has helped slow spread of life-threatening misinformation» — https://news.un.org/en/story/2021/07/1095222

– MediaSmarts, «Fighting misinformation: Why pausing before you share really works!» — https://mediasmarts.ca/fighting-misinformation-why-pausing-you-share-really-works

– arXiv, «How can we combat online misinformation? A systematic overview of current interventions and their efficacy» — https://arxiv.org/pdf/2212.11864

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