El primer mandatario participó en el foro Business Future of the Americas 2026 realizado en Quito. Aunque las cifras ubican al país en una posición favorable frente a varios vecinos, los datos internacionales demuestran que no lidera los indicadores de igualdad en la región.
- Qué verificamos: La declaración del presidente Daniel Noboa sobre los niveles de desigualdad económica en Ecuador.
- Lo que afirma: Que Ecuador es “uno de los países menos desiguales del continente”.
- Nuestra conclusión: ENGAÑOSO
- A quién involucra: Al presidente de la República, Daniel Noboa.
¿Qué se dijo?
Durante su intervención en el encuentro internacional Business Future of the Americas (BFA) 2026, el presidente Daniel Noboa aseguró textualmente que el país se encuentra posicionado como “uno de los países menos desiguales del continente”.
La declaración fue emitida de manera pública el pasado 2 de junio de 2026 en Quito, durante el desarrollo del foro empresarial que congregó a líderes y representantes de distintas cámaras de comercio de la región.
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¿Qué dicen las fuentes confiables?
La frase hace referencia a la distribución de ingresos en el país, un indicador que suele medirse mediante el coeficiente de Gini, utilizado internacionalmente para evaluar los niveles de desigualdad económica.
Sin embargo, los datos más recientes disponibles muestran que Ecuador registró un coeficiente de Gini, con los datos del Banco Mundial, de 45,2 puntos en 2024, luego de haber alcanzado 44,6 puntos en 2023, el nivel más bajo reportado para el país en las últimas décadas.
Aunque estas cifras reflejan una situación más favorable que la observada en otros momentos de la historia reciente ecuatoriana, no ubican al país entre los casos más igualitarios de América Latina.
Las comparaciones regionales muestran que Ecuador presenta menores niveles de desigualdad que países como Brasil, Colombia, Panamá, Honduras o Guatemala, que históricamente registran coeficientes de Gini más elevados.
Esto significa que el país está lejos de figurar entre las economías más desiguales de la región y que, en términos comparativos, mantiene una posición relativamente favorable frente a varios de sus vecinos.
Sin embargo, otros países latinoamericanos registran niveles de desigualdad inferiores a los de Ecuador. Entre ellos se encuentran Uruguay, Argentina, Perú, Bolivia, Chile, El Salvador y República Dominicana, cuyos coeficientes de Gini son menores según las estadísticas internacionales más recientes. Por esta razón, Ecuador no aparece habitualmente dentro del grupo de países con la menor desigualdad de la región.
Además, la afirmación de Noboa presenta una dificultad metodológica adicional. Al hablar de “los países menos desiguales del continente”, no especificó si se refería únicamente a América Latina o a toda América.
Si la comparación incluye también a países de Norteamérica y el Caribe, la posición relativa de Ecuador cambia y la afirmación resulta aún más difícil de sostener con los datos disponibles.
Con base en la evidencia estadística más reciente, la declaración puede considerarse parcialmente cierta, pero exagerada. Los datos respaldan que Ecuador tiene una desigualdad menor que la de varios países latinoamericanos y que se encuentra lejos de los peores indicadores regionales.
¿Hay elementos manipulados u omitidos?
Existe una omisión de contexto y una imprecisión metodológica en la frase del primer mandatario. Al referirse globalmente al «continente», no determinó si el análisis excluía a Norteamérica o al Caribe. Si se incorporan estos territorios a la muestra general, el indicador de Ecuador se aleja todavía más de los puestos con mayor equidad distributiva.
¿Se puede comprobar la trazabilidad del contenido?
Se contrastó el discurso presidencial con las bases de datos macroeconómicas y los reportes de desigualdad del Banco Mundial actualizados al periodo evaluado.
Nuestra conclusión:
La afirmación presidencial se cataloga como engañosa. Si bien la evidencia estadística sitúa a Ecuador lejos de las economías con peores indicadores de concentración de riqueza y por delante de varios vecinos directos, los registros oficiales impiden ubicar al país dentro del grupo con menor desigualdad de América Latina o el continente.

