Falso: no hay evidencia de que «no hubo pandemia» ni de que las vacunas contra COVID-19 hayan matado a 17 millones de personas

Un video difundido en redes sociales atribuye al exdirectivo de Pfizer Mike Yeadon la afirmación de que “no hubo ninguna pandemia” y que se mintió para inyectar a 5.500 millones de personas con una sustancia “intencionalmente peligrosa” que habría causado más de 17 millones de muertes. 

Sin embargo, la evidencia científica y los registros oficiales contradicen esas afirmaciones.

La COVID-19 fue declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo de 2020 y no existen pruebas verificables de que las vacunas hayan provocado 17 millones de muertes. 

Esa cifra proviene de análisis ampliamente cuestionados por expertos, autoridades sanitarias y verificadores independientes.


Qué verificamos: Un video que atribuye a Mike Yeadon, exfuncionario de Pfizer, la frase de que “no hubo pandemia” y que las vacunas COVID-19 mataron a 17 millones de personas.

Lo que afirma: Que la pandemia fue una mentira creada para inyectar a 5.500 millones de personas con una sustancia peligrosa y que 17 millones murieron por esa causa.

Nuestra conclusión: FALSO 

A quién involucra: Mike Yeadon, Pfizer, la Organización Mundial de la Salud, autoridades sanitarias y personas vacunadas contra COVID-19.


¿Qué se dijo o qué circula?

El contenido viral muestra un video corto con la frase atribuida a Mike Yeadon:

“No hubo ninguna pandemia. Mintieron para poder inyectar a 5.5 mil millones de personas con una sustancia intencionalmente peligrosa que ha matado a más de 17 millones de personas”.

El material utiliza elementos visuales como el logo de Pfizer, jeringas y representaciones del coronavirus para reforzar la narrativa conspirativa. También aparecen métricas típicas de plataformas como TikTok, lo que sugiere una circulación masiva en redes sociales.

El mensaje intenta ganar credibilidad usando el pasado laboral de Yeadon en Pfizer. Sin embargo, omite un dato clave: Yeadon dejó la empresa en 2011, casi una década antes del desarrollo de las vacunas contra COVID-19. Desde entonces, no representa a la farmacéutica ni participa en sus decisiones científicas o institucionales.

¿Qué dicen las fuentes confiables?

La afirmación de que “no hubo pandemia” contradice directamente la evidencia histórica y epidemiológica disponible.

La Organización Mundial de la Salud declaró a la COVID-19 como pandemia el 11 de marzo de 2020, después de haber emitido una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional el 30 de enero de ese mismo año.

La OMS documentó millones de casos y muertes reportadas en todo el mundo, además de estimaciones de exceso de mortalidad asociadas al impacto directo e indirecto del virus.

El exceso de mortalidad es una herramienta epidemiológica ampliamente utilizada para medir cuántas personas murieron por encima de lo esperado durante una crisis sanitaria. Diversos estudios independientes concluyeron que la pandemia produjo un aumento extraordinario de muertes a escala global.

No existe evidencia de que las vacunas hayan matado a 17 millones de personas

La cifra de “17 millones de muertos” atribuida a las vacunas contra COVID-19 no proviene de evidencia causal demostrada.

Investigaciones de verificadores como AFP Factual, FactCheck.org y PolitiFact concluyeron que esa narrativa surge de análisis metodológicamente defectuosos que mezclan correlación temporal con causalidad.

Es decir: algunas publicaciones observaron que hubo personas fallecidas después de vacunarse y asumieron, sin pruebas médicas concluyentes, que la vacuna fue la causa de esas muertes.

Sin embargo, expertos en farmacovigilancia explican que:

  • un evento ocurrido después de una vacunación no implica automáticamente que haya sido causado por la vacuna;
  • las poblaciones vacunadas incluyen millones de personas mayores o con enfermedades preexistentes;
  • Para establecer causalidad se requieren investigaciones clínicas y epidemiológicas específicas.

Los organismos sanitarios mantienen sistemas de monitoreo precisamente para detectar posibles efectos adversos raros y evaluar si existe relación causal real.

¿Cómo funcionan los sistemas de vigilancia de vacunas?

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) explican que los sistemas de reporte de eventos adversos, como VAERS, sirven para identificar señales de seguridad que deben investigarse posteriormente.

Estos sistemas aceptan reportes amplios y abiertos. Eso significa que cualquier evento ocurrido después de una vacunación puede registrarse, aunque todavía no exista evidencia de que haya sido causado por la vacuna.

Por esa razón, los datos brutos de reportes no pueden utilizarse como prueba automática de causalidad.

Las autoridades sanitarias sí reconocen que las vacunas contra COVID-19, como cualquier medicamento, pueden producir efectos secundarios poco frecuentes. Pero no existe evidencia científica robusta que respalde afirmaciones de millones de muertes causadas por la vacunación.

¿Hay elementos manipulados u omitidos?

Sí hay elementos omitidos y presentados de forma engañosa, aunque no se puede confirmar solo con este video si hubo alteración técnica del material original.

El video omite que Yeadon salió de Pfizer en 2011, antes del desarrollo de las vacunas COVID-19, y que sus declaraciones no constituyen una postura institucional de Pfizer. 

También omite que la OMS sí caracterizó la COVID-19 como pandemia y que la emergencia internacional se mantuvo hasta mayo de 2023.

Nuestra conclusión

La afirmación viral es falsa.

La COVID-19 sí fue reconocida oficialmente como pandemia por la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo de 2020, luego de una emergencia internacional declarada el 30 de enero de ese mismo año.

Además, no existe evidencia verificable de que las vacunas contra COVID-19 hayan matado a 17 millones de personas. Esa cifra proviene de análisis cuestionados por expertos, autoridades sanitarias y verificadores independientes porque no logran demostrar causalidad.

El video también usa el pasado laboral de Mike Yeadon en Pfizer para darle apariencia de autoridad, pero omite que dejó la empresa en 2011 y que no habla en representación de la farmacéutica

Fuentes utilizadas

  • Organización Mundial de la Salud: cronología de la pandemia, declaración de emergencia internacional y datos de mortalidad por COVID-19.
  • AFP Factual, FactCheck.org y PolitiFact: verificaciones sobre la cifra de 17 millones de muertes atribuidas falsamente a vacunas COVID-19.
  • CDC y FDA: funcionamiento de los sistemas de vigilancia de seguridad vacunal y seguimiento de eventos adversos. (

Karen Mantilla Ulloa
Karen Mantilla Ulloa
Licenciada en Periodismo con especializaciones en “Fake News” y Desinformación (RELIAL) y Periodismo de Visualización de Datos (DW Akademie y Desenredatos, Ecuador). Con más de 5 años de experiencia en medios digitales, como presentadora y reportera de noticias. También, escribo sobre temas científicos y culturales, combinando el rigor informativo con la claridad y el análisis de datos

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