El caso por presunto abuso sexual contra una niña sigue suspendido: el procesado fue detenido en Argentina en mayo de 2025, pero aún no es extraditado.
Sara Briceño dice que el caso de abuso sexual de su hija, a quien aquí llamaremos Cristina para proteger su identidad, no puede llegar al juicio mientras el procesado de este caso no sea extraditado desde Argentina, donde permanece detenido. El procesado es identificado por la madre y por su abogado como Andrés Sánchez Aguilar.
Esto, a casi un año de que el Ministerio de Seguridad Nacional, MSN, argentino no solo confirmara su detención en Buenos Aires, sin publicar su nombre, sino que su titular de ese entonces, Patricia Bullrich ofreciera extraditarlo a la brevedad posible.
“Ya está listo para ser extraditado”, publicó Bullrich en su cuenta de X el 14 de mayo de 2025.
“Es ecuatoriano. Abusó durante años de su hermanastra menor. Se escapó de su país y se escondió en el nuestro. PFA lo ubicó en CABA y ya está listo para ser extraditado. No somos más refugio de delincuentes. ¡AFUERA!”, declaró
Bullrich publicó declaración de intenciones dos días después que el propio MSN anunciara que la Policía Federal Argentina lo detuvo gracias a tareas de inteligencia e intercambio de información con Interpol Quito y luego de que 6 de mayo la Interpol emitiera una “notificación roja”, recordó la entidad.
Además, en el comunicado oficial sobre la detención, el MSN recordó que la imputación fue impulsada por una unidad judicial ecuatoriana especializada en violencia de género e infracciones contra la integridad sexual y reproductiva.
Así, por ahora, el detenido quedó a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal No. 12, “a la espera de su correspondiente proceso de extradición”, según reportaron medios argentinos.
Por ahora, el caso sigue en espera de una decisión judicial y administrativa por parte del Estado de Argentina que permita trasladarlo a Ecuador y entregarlo a sus autoridades judiciales.
Ecuador Chequea buscó declaraciones, vía correo electrónico, de la canciller, Gabriela Sommerfeld, y del ministro del Interior, John Reimberg; pero ninguna de las autoridades respondieron hasta la publicación de este reportaje. Se les consultó sobre las gestiones realizadas ante el Estado de Argentina para acelerar el proceso de extradición.
Briceño pide que Argentina resuelva la extradición para que el proceso penal avance a juicio en Ecuador.
“No lo estoy pidiendo yo, no lo están pidiendo mis abogados. Lo está pidiendo la justicia ecuatoriana”, dijo a Ecuador Chequea. “Necesita ser extraditado para que se conlleve al juicio”, agregó.
Su abogado, Diego Orozco, coincide: “El proceso por violación se encuentra en estado de suspenso hasta que él venga acá, porque es uno de los delitos que no se sigue en ausencia del procesado”.
Esta formalidad judicial es clave, recordó Orozco, luego de puntualiza que una audiencia de juicio penal requiere la presencia del procesado, salvo excepciones constitucionales específicas.
Así, explicó Orozco, una consulta absuelta por la Corte Nacional de Justicia señala que, si en una audiencia de juicio no está la persona procesada, la diligencia “no podrá llevarse a cabo” por falta de su presencia, conforme al artículo 563 del Código Orgánico Integral Penal.
El caso, según recordó la madre, comenzó cuando la niña tenía alrededor de 7 años y vivía temporalmente en la casa de su padre.
Briceño afirma que recuperó a su hija con signos de maltrato, que luego encontró dibujos alarmantes y que pidió un examen médico legal.
También sostiene que la niña rindió testimonio anticipado e identificó al presunto agresor. Orozco afirma que en el expediente constan un examen ginecológico, el testimonio de la menor y otras diligencias, pero precisa que la valoración final de esos elementos corresponde a un tribunal penal.
Hasta que exista sentencia ejecutoriada, Sánchez Aguilar continúa en calidad de procesado y, por tanto, conserva legalmente la presunción de inocencia.
La propia tesis del abogado de la víctima es que debe comparecer ante un tribunal ecuatoriano para que se determine si se ratifica o no su estado de inocencia.
Frente a esta situación, Briceño lamenta que “estamos pausados. No hay cómo seguir con la audiencia, que es la etapa final de la sentencia, porque no está el procesado en Ecuador”.
Por ahora, Orozco recuerda que ya se cumplió un trámite clave para la extradición como fue el juez de la causa solicitó la extradición a través de la Presidencia de la Corte Nacional de Justicia tal como contempla el procedimiento previsto cuando existe prisión preventiva o sentencia contra una persona prófuga y una notificación roja
“Esto ya depende de Argentina, que ellos resuelvan rápido extraditar a este ciudadano”. También afirmó que la defensa del procesado en Argentina estaría “dilatando” el trámite.
Frente a esta situación, Briceño y su abogado indican que se debe investigar por qué el trámite se ha prolongado tanto. Briceño atribuye la demora a presuntas influencias del entorno familiar del procesado y señala al padre de Sánchez Aguilar como militar de alto rango.
La madre también denuncia una segunda batalla: la custodia de Cristina. Afirma que hace seis meses una jueza de El Oro entregó a la niña a familiares paternos y que lleva meses sin verla.
Sostiene que la niña está afectada emocionalmente, con bajo peso y sin contacto adecuado con ella.

