Dos días después de que la familia Medina-Arroyo velara a Adriana Arroyo Ayoví, de 21 años, hermana de Steven Medina, uno de los cuatro niños desaparecidos y asesinados por el Estado en el caso Las Malvinas; un video falso de disparos al aire empezó a circular en redes sociales. El video era de otro sepelio sin relación con los Arroyo Ayoví. En el funeral real, la familia estaba sentada bajo una carpa. Periodistas de El Universo estaban presentes. La Policía no registró ningún incidente durante el velatorio.
| Este texto es un análisis del mecanismo que opera detrás del video falso y de las narrativas alrededor del caso de Las Malvinas. Porque desmentir un rumor sin entender por qué existe— y a quién le sirve— es insuficiente. |
¿Accidente digital u operación?
El primer error que podemos cometer al analizar este rumor es tratarlo como un simple fenómeno viral, porque no lo es.
La periodista especializada en derechos humanos y seguridad, Karol Noroña, en declaraciones para Ecuador Chequea, lo define como:
«Una serie de actos coordinados, orquestados, sistemáticos que rodean en realidad a todas las historias de violencia estatal… Tienen un objetivo evidente: poner la responsabilidad no sobre los agresores estatales sino sobre quien recibe la violencia. Las víctimas son quienes siempre están bajo sospecha».
Este objetivo: trasladar la responsabilidad del agresor hacia la víctima, se ha convertido en un patrón documentado que se repite en el caso Las Malvinas desde diciembre de 2024.
Lo que realmente ocurrió el 3 de mayo en Las Malvinas
La verdad del velatorio de Adriana Arroyo Ayoví está documentada por fuentes independientes presentes en el lugar.
![]() | El Universo · Fotógrafo Ronald Cedeño en escena · 3 mayo 2026 Velatorio colectivo y tranquilo: familiares reunidos bajo una carpa, sentados en mesas, conversando, en familia. Ninguna referencia a incidente armado. |
Ecuador Chequea realizó la verificación del video que se difundió La verificación identificó que el video utilizado para alimentar la narrativa de criminalización no correspondía al sepelio de Adriana Arroyo Ayoví. En las imágenes aparecía el retrato conmemorativo de un hombre identificado como “Marquit” o “Marquito”.
![]() | Video con disparos no corresponde al entierro de Adriana Arroyo Ayoví La desinformación fue construida mediante una atribución incorrecta del material audiovisual, ya que los elementos visibles en la grabación contradicen directamente la narrativa viral. |
El análisis cruzó cobertura fotográfica de medios presentes en el velorio, registros oficiales y monitoreo de la circulación digital en Facebook, TikTok, Instagram y X. Además, el contenido comenzó a circular después del sepelio real.
La narrativa fue replicada de forma coordinada en múltiples plataformas
El monitoreo de Ecuador Chequea logró identificar al menos una veintena de cuentas en redes sociales que difundieron la desinformación con el mismo relato. Algunas de estas cuentas, caracterizadas por su tinte político, fueron mucho más reiterativas en la narrativa madre de la desinformación: tratar de criminalizar a las familias y construir un relato que justifique la atrocidad de los hechos.
Las cuentas analizadas, que compartieron los contenidos en Facebook, Instagram, TikTok y X, sumaron más de 300.000 visualizaciones.
Por ejemplo, la cuenta en TikTok de una usuaria que se hace llamar Diva Venenosa, abiertamente indica que es afín al partido oficialista ADN.


Cómo funcionó la desinformación
Este rumor no es un fenómeno nuevo ni aislado. Es la segunda vez que la misma táctica se aplica contra esta familia en un momento de duelo.
| ENERO 2025 · Funeral de los cuatro niños Durante el sepelio, se difundieron videos—incluso a través de medios como Radio Sucre— alegando falsamente que hubo disparos. Las personas presentes, incluida la periodista Karol Noroña, confirmaron que se trataba de voladores (fuegos artificiales). La familia tuvo que salir a desmentirlo en medio del duelo. |
| MAYO 2026 · Velatorio de Adriana Arroyo Ayoví El mismo patrón: video descontextualizado de otro sepelio, circulación difusa sin fuente trazable, objetivo claro de retratar el entorno como ingobernable. La familia, de nuevo, obligada a explicar lo que no debería necesitar explicación. |
¿Por qué tanta gente creyó este rumor sin pedir pruebas?
La respuesta no está en la calidad del video. Está en el terreno mental sobre el que aterrizó. El rumor no fue creado desde cero: fluyó por un cauce narrativo de prejuicios que ya existía.
Este sustrato racista fue cultivado sistemáticamente. Desde diciembre de 2024, altas autoridades del Estado, indica el abogado Fernando Bastias, del Centro de Derechos Humanos de Guayaquil, iniciaron una campaña para justificar la desaparición forzada de los niños acusándolos de cometer actos criminales. Desde entonces no se ha rectificado el relato:
“Ningún funcionario del gobierno de Daniel Noboa ha rectificado la información que difundió ese día. Callaron, porque se dieron cuenta de que estaban emitiendo información falsa, pero ninguno hasta ahora ha logrado desmentir. Y eso ha permitido que toda la campaña de Troll Center se mantenga.”
¿Por qué esto nos afecta a todos?
Puede parecer que este rumor solo afecta a una familia de Las Malvinas. No es así.
El abogado Fernando Bastías identifica dos consecuencias directas para la sociedad ecuatoriana:
| EFECTO SILENCIADOR Si se naturaliza dudar de las víctimas por su lugar de origen o su apariencia, otras personas de barrios empobrecidos tendrán pánico de denunciar violaciones a sus derechos humanos. El miedo no será a la exposición real, sino a la exposición falsa. Una infamia fabricada puede ser tan devastadora como una real. | EFECTO AUTORITARIO Justificar un crimen del Estado asumiendo la existencia de un delito previo es, como advierte Bastias, «una característica natural de un régimen dictatorial». Cuando la sociedad acepta esta lógica, le está otorgando al Estado el derecho de torturar, desaparecer y ejecutar personas sin rendir cuentas. |
Este patrón no se limita al caso Las Malvinas. La periodista Karol Noroña documenta el mismo mecanismo en el caso de Bryan Ledesma, joven asesinado el 16 de marzo de 2026 en Milagro tras ser golpeado y electrocutado por militares.
Tras su muerte, decenas de cuentas coordinadas publicaron sus antecedentes penales en un intento por legitimar su asesinato. El punto no era si había tenido procesos judiciales previos. El punto era que en Ecuador no existe la pena de muerte que pueda ser ejecutada por agentes estatales. El mismo guion, la misma función: trasladar la responsabilidad, explica la periodista.
La trampa de este tipo de desinformación es que desplaza el foco. Hace que el debate público gire alrededor del rumor de si hubo o no disparos, en lugar del crimen que lo originó.
Karol Noroña lo explica: “El centro de todo esto no es si Adriana estaba vinculada o no a una organización criminal. Ese no es el centro. El centro es que hay una joven asesinada en un barrio que sigue llorando la desaparición forzosa de cuatro niños».
Karen Mantilla colaboró con este explicativo.



