La nueva titular de la Judicatura inició sus funciones. Varios sectores consideran que su mayor reto es lograr un sistema de Justicia independiente.
En el Consejo de la Judicatura se cumplió el saludo protocolario de la Escolta Judicial a la nueva presidenta del organismo, Mercedes Caicedo. La funcionaria fue designada de la terna de la Corte Nacional de Justicia por el Consejo de Participación Ciudadana; luego se posesionó en la Asamblea y ayer dirigió su primera sesión del Pleno.
Según la Judicatura, el Pleno resolvió procesos administrativos iniciados contra servidores judiciales, reafirmando la aplicación de mecanismos de control frente a actuaciones que afectan la confianza ciudadana en el sistema judicial.
Hoy Caicedo evitó dar declaraciones a la prensa. Su gestión inicia con una grave controversia, ya que desde varios sectores políticos y sociales aseguran que el cargo debía asumir Alexandra Villacís, la vocal de la Judicatura a la que el Ministerio de Trabajo liderado por Harold Burbano le inventó un impedimento para que ejercer cargo público.
«En la designación de Caicedo hay graves irregularidades. A quien le correspondía asumir la presidencia del Consejo de la Judicatura era a Villacís. Pero entre gallos y medianoche no le dejaron asumir. Apareció un impedimento que la sostuvieron hasta que le obligaron a renunciar», comentó la asambleísta de Pachakutik, Mariana Yumbay. Un criterio con el que concuerdan abogados, sindicalistas, politicos, dirigentes sociales de oposición al Gobierno.
Los retos
Pese a las críticas y cuestionamientos Caicedo ya preside la Judicatura, el órgano de gobierno, administración, vigilancia y disciplina de la Función Judicial. Una Función que genera desconfianza en la ciudadanía, según reconoció Caicedo cuando expuso su plan de trabajo en el Consejo de Participación Ciudadana. Mientras que en la Asamblea, durante su discurso de posesión, manifestó que los ejes fundamentales de su trabajo serán: la independencia judicial, la meritocracia, la lucha contra la corrupción, la modernización tecnológica y transformación digital, y el fortalecimiento del servicio judicial y la seguridad institucional.
Para Enver Aguirre, abogado, los retos que tiene Caicedo por delante son múltiples, pero el primero de ellos es garantizar la independencia del sistema judicial, que su desempeño al frente de la Judicatura sea en el marco del Derecho, de la transparencia. «Es necesario establecer un ordenamiento en las distintas cortes a escala nacional y garantizar que no exista presiones, que los fallos sean transparentes, que los plazos se cumplan, que la Justicia llegue a tiempo», comentó el abogado.
Para el legislador del correísmo Blasco Luna, la crisis de la Judicatura es de tal magnitud que Caicedo deberá resolver y sacar adelante a la institución en el tema presupuestario. «La Función Judicial tiene una falencia presupuestaria que viene de años atrás. Tienen que hacer colecta hasta para comprar papel» dijo por su parte el legislador correísta Blasco Luna. Agregó que hay mucho por hacer en la Judicatura para que logre credibilidad ante la ciudadanía.
Por su parte Yumbay asegurón que el mayor reto es que no se convierta en un instrumento de persecución política.

