No hay medicamentos, no hay insumos, no hay equipos y ahora tampoco hay médicos por las desvinculaciones ordenadas por el Gobierno, reclaman los profesionales de la salud.
Lo que fue pensado como un plantón para exponer públicamente la situación caótica que vive el Hospital Pablo Arturo Suárez, en Quito, se convirtió en el reflejo y evidencia de un sistema nacional de salud pública colapsado.
Médicos, posgradistas, personal desvinculado de hospitales públicos, pacientes y trabajadores de la salud expresaron la realidad que viven desde cada unidad médica.
Juan Barriga, jefe del área de traumatología del Hospital Pablo Arturo Suárez, denunció que los médicos no tienen lo necesario para trabajar, que la crisis tocó fondo en ese centro de salud ya que incluso los pacientes tienen que comprar los insumos para poder operarse, por lo que no pueden realizar cirugías programadas. «Han entrado en una lista de espera comprando lo que requieren», denunció el médico.
A esta crisis se suma la desvinculación de médicos y enfermeras, aunque el centro de salud se quede sin especialistas en determinadas áreas.
Bolívar Santillán, médico desvinculado del Hospital Baca Ortiz, dijo que la situación que atraviesa el Hospital Pablo Arturo Suárez también es la realidad de los hospitales públicos a escala nacional. Santillán expresó que en el Baca Ortiz han cerrado varias áreas, no cuentan con la medicación e insumos para tratamientos contra el cáncer. «Con la salud de los niños no se puede jugar, vasta de improvisaciones; hay falta de medicinas, y es necesario que se establezcan responsabilidades administrativas», dijo Santillán.
Los profesionales de la salud manifestaron que es necesario que el Ministerio del ramo sea presidido por una persona que conozca del sistema, que sea íntegro en lo ético y profesional para un manejo adecuado del sistema.
Santiago Carrasco, presidente de la Federación de Médica Ecuatoriana, aseguró que hay casos de hospitales que no cuentan con medicamentos, que se han visto obligados a cerrar los quirófanos porque no hay personal mientras en Gobierno desvincula a profesionales que requiere el sistema. «El Estado no se encarga de entrega nada de lo que necesita un paciente para poder tratarse su problema de salud», dijo el dirigente. Agregó que es necesario acciones más drásticas para ser escuchados por lo que no descartó que en los exteriores de la Federación coloquen puntos de atención médica como protesta simbólica.

