El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, anunció este jueves la liberación de un “número importante” de personas presas por motivos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, en lo que ha sido descrito por el gobierno como un gesto unilateral de paz y convivencia nacional.
En una declaración transmitida desde el Palacio Legislativo, Rodríguez señaló que el Gobierno bolivariano y las instituciones del Estado han decidido poner en libertad a ciudadanos que se encontraban detenidos por causas políticas, y que estos procesos de excarcelación “están ocurriendo desde este mismo momento”.
La medida se produce en un contexto político inédito para Venezuela. Días atrás, en medio de fuertes presiones internacionales —especialmente tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Caracas— el clima interno ha registrado tensiones significativas entre el gobierno, la oposición y actores internacionales.
Un primer paso, sin cifras concretas
Rodríguez no precisó el número total de presos políticos que serán liberados ni sus identidades, y tampoco detalló si se aplicarán medidas alternas como monitorización o restricciones tras su excarcelación. Varios medios internacionales reportan que el anuncio no incluyó cifras específicas, aunque estas liberaciones ya han comenzado.
Organizaciones civiles especializadas en derechos humanos, como Foro Penal, estiman que en Venezuela había, hasta finales de diciembre de 2025, cerca de 800 personas encarceladas por razones políticas, incluyendo venezolanos y extranjeros, entre ellos mujeres y jóvenes.
Reacción internacional y contexto político
La liberación fue presentada por el oficialismo como una “acción para consolidar la paz”, en medio de creciente presión de países como España y Estados Unidos, que han exigido públicamente la excarcelación de detenidos políticos. El gobierno español, por ejemplo, había pedido que se liberara a ciudadanos españoles detenidos en Venezuela, aunque no se ha confirmado si figuran entre los liberados.
Fuentes diplomáticas europeas han saludado la medida como un primer paso hacia la normalización política y la reducción de tensiones, aunque recalcan que se necesita transparencia sobre quiénes serán liberados y bajo qué condiciones.



