El Plan 2025-2029 del Ministerio del Trabajo confirma brechas laborales en Ecuador: mujeres tienen menos empleo adecuado, más desempleo y hasta 42% menos salario en algunas provincias.
Las mujeres en Ecuador llegan a este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con desigualdades en el acceso al empleo y salario, según estadísticas oficiales. El Plan Institucional 2025-2029 del Ministerio del Trabajo, publicado hoy en el Registro Oficial, reconoce que la desigualdad de género sigue siendo una falla estructural del mercado laboral ecuatoriano: en julio de 2025, la tasa de empleo adecuado fue de 43,9% para los hombres y de 30,7% para las mujeres, una “brecha” relativa de 30,1%; en el área rural, la distancia subió a 49,5%.
La brecha de empleo adecuado entre hombres y mujeres llegó en 2024 a 65,9% en Morona Santiago, 62,1% en Orellana, 59,7% en Chimborazo, 59,5% en Cotopaxi y 51,5% en Pastaza.
El documento señala que la desventaja no se limita al acceso al empleo adecuado. La brecha salarial o diferencia promedio nacional de salarios entre hombres y mujeres fue de 15,1% en julio de 2025, mientras que en el área rural llegó a 19,3%. El mismo registro evidencia que, en años previos, la distancia fue todavía mayor: 29,9% en 2022 y 27,9% en 2024 en el sector rural.
Por provincias, en 2024 la brecha salarial alcanzó 42,5% en Morona Santiago, 31,9% en Cotopaxi, 31,6% en Chimborazo y 30,1% en Pastaza. Así, donde el empleo adecuado femenino es más escaso, también son mayores menores los salarios para las mujeres.
En desempleo, la diferencia sigue abierta aunque el indicador general haya bajado. En 2024 el desempleo fue de 3,0% para hombres y 4,7% para mujeres; en julio de 2025, de 2,4% y 4,6%, respectivamente. Así, la desocupación femenina casi duplicó a la masculina.
El documento advierte además que la reducción del desempleo abierto no implica una mejora equivalente en la calidad del trabajo, porque parte de esa absorción ocurre en ocupaciones no adecuadas y de baja productividad. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC: en diciembre de 2025, el empleo adecuado nacional llegó a 37,1%, el subempleo a 17,4% y el desempleo a 2,6%, lo que confirma una leve mejora, pero no elimina las diferencias.
El empleo informal alcanzó 52,4% en 2024 y 51,3% en julio de 2025. La tasa de empleo fue de 51,7% para hombres y 50,7% para mujeres en julio de 2025; y llegó a 72,5% en el área rural frente a 40,4% en el área urbana.
En 2024 el subempleo fue de 22,9% en hombres y 18,5% en mujeres; en julio de 2025, de 21,7% y 18,1%, es decir, una parte mayor de los hombres se concentra en trabajos con insuficiencia de ingresos u horas, mientras una parte mayor de las mujeres queda fuera del empleo adecuado o directamente fuera del mercado laboral.
Criterio técnico
Consultado por Ecuador Chequea, el analista laboral y director del Director del Centro de Estudios de la Política Laboral, Gabriel Recalde Bolaños, consideró que la brecha laboral entre hombres y mujeres en Ecuador sigue siendo estructural y no puede leerse solo desde el promedio nacional.
Recalde consideró que la brecha salarial “no es solo un fenómeno de ingresos, sino un reflejo de la falta de acceso equitativo al empleo adecuado”.
Así, considera que el problema no termina en cuánto ganan las mujeres, sino en qué tipo de empleo logran conseguir, en qué territorios y bajo qué condiciones de formalidad.
El especialista también considera que en las provincias más urbanizadas la formalidad ayuda a estrechar la brecha, mientras que en territorios rurales la mujer enfrenta una doble barrera: alta informalidad y segregación ocupacional hacia actividades peor pagadas. Esa lectura dialoga con el marco normativo vigente.
En cualquier caso, las estadísticas oficiales contrastan con los derechos garantizados en el papel: desde enero de 2024 rige la Ley Orgánica para la Igualdad Salarial entre Mujeres y Hombres, cuyo objetivo es garantizar igual remuneración por el mismo trabajo o por trabajo de igual valor; y en enero de 2025 el Ministerio del Trabajo expidió el reglamento para operativizar esas obligaciones.

