Con los trajes listos, las flores colocándose en las “andas” y la convocatoria abierta a miles de fieles, la comunidad franciscana y la cofradía ultimaron detalles para una de las manifestaciones religiosas más emblemáticas de la Semana Santa quiteña.
A las seis de la mañana, cuando el frío todavía se aferra a las piedras del Centro Histórico, comenzará uno de los rituales más íntimos y silenciosos de la Semana Santa quiteña: la transformación de miles de fieles en cucuruchos.
A esa hora deben ingresar por la parte posterior del convento de San Francisco, con uno de los 3.000 tickets de inscripción para participar en la procesión Jesús del Gran Poder que les permitirá retirar sus trajes, confirmaron a Ecuador Chequea, representantes de la comunidad franciscana de Quito y la cofradía organizadora.
Así, este masivo acto de fe católica volverá a recorrer las calles del Centro Histórico de Quito en medio de una preparación que se ha desarrollado durante todo el año y se intensificó desde enero en varias comisiones logísticas, religiosas y de apoyo.
Consultados por Ecuador Chequea, la voluntaria de comunicación Daniela Simbaña como el integrante de la Cofradía Jesús del Gran Poder, Ángel Cáceres, coincidieron en presentar la procesión como una expresión religiosa que, para sus organizadores, debe ser vivida desde la fe. Mientras la voluntaria invitó a las familias a asistir y señaló que también hay apertura para nuevos voluntarios, el cofrade pidió a los asistentes participar en oración y meditación, y no solo como espectadores.
Simbaña recordó que la cofradía trabaja de forma permanente en la organización de esta manifestación religiosa. Así, dijo hay 52 voluntarios fijos, para quienes esta celebración representa la principal tarea esperada durante todo el año.
La voluntaria señaló además que en esta edición han vuelto a incorporarse trajes de color concho de vino, tonalidad que, explicó, antiguamente representaba la sangre de Jesús. Añadió que posteriormente se dio mayor presencia al color morado, pero que ahora ese tono tradicional está retornando dentro de la indumentaria de la procesión.
Subrayó que la procesión de Jesús del Gran Poder está declarada como Patrimonio Cultural Intangible del Distrito Metropolitano de Quito, y atribuyó esa relevancia a la continuidad histórica del acto y a la devoción de los fieles, que, según dijo, llegan desde distintas provincias y ciudades, incluso desde Cuenca.
También informó que, en paralelo a la preparación de la procesión, se mantiene una campaña denominada “Dona tu Rosa”, mediante la cual los creyentes dejan flores en agradecimiento a la imagen de Jesús del Gran Poder.
Indicó que algunas llegan en grandes cantidades: cinco, diez, hasta veinte ramos, que adornarán “las andas”, es decir las gigantes estructuras metálicas con cuatro llantas de vehículos que en las que se sostienen las tres imágenes religiosas que encabezarán la procesión
“Esto se mueve con fe”, dice Cáceres, junto a una de esas plataformas. No tienen motor. Son empujadas por voluntarios a lo largo del recorrido. Para los cofrades, ese esfuerzo físico forma parte del sentido de la celebración: una representación de la pasión de Cristo y un llamado a la reflexión personal.
También dijo que para los cofrades la procesión constituye, ante todo, un acto de fe y una contemplación de los misterios de la pasión de Cristo. Así, dijo que la celebración es un llamado a la paz y a la conversión personal.
En cualquier caso, según los organizadores, la procesión propiamente dicha empezará con la salida de San Juan, prevista para las 10:30; la de la Señora de los Dolores, para las 11:00; y la imagen de Jesús del Gran Poder saldrá al mediodía, tras el toque de dianas. El retorno a la plaza está previsto para alrededor de las 16:00, cuando también se desarrollará la ceremonia eucarística de la Pasión de Cristo.
El operativo de seguridad incluirá 812 policías, con despliegue desde las 00:00 del viernes, según la Comandancia de Policía de Quito. Asimismo, la Agencia Metropolitana de Tránsito informó que movilizará 1.265 agentes en todo el Distrito Metropolitano durante el feriado de Semana Santa, con controles especiales en eventos religiosos y puntos de alta concurrencia.
El Cuerpo de Agentes de Control, por su parte, anunció 600 efectivos para orden del espacio público y apoyo a la seguridad ciudadana en los actos masivos de la temporada.
La procesión arrancará en la iglesia de San Francisco, avanzará por Bolívar, Venezuela, Manabí y Vargas hasta Río de Janeiro, y retornará por Venezuela, Oriente y Benalcázar para reingresar a la plaza de San Francisco. En el recorrido de este año elimina el tramo final que en años anteriores obligaba a volver por Bolívar. Según los organizadores este cambio busca optimizar el recorrido para quienes cargan cruces pesadas y facilitar el cierre litúrgico de la jornada.

