El retiro de militares que permanecían en el recinto ferial de la Cámara de Comercio de Quevedo, en la provincia de Los Ríos, generó el pronunciamiento del Gobierno nacional. El presidente Daniel Noboa y el ministro de Defensa Gian Carlo Loffredo criticaron la decisión a través de sus cuentas en la red social X, en medio del estado de excepción vigente en la provincia.
Según reportes oficiales, los militares se encontraban instalados en el recinto ferial, propiedad de la Cámara de Comercio de Quevedo, como parte de las operaciones de seguridad desplegadas en Los Ríos para enfrentar al crimen organizado. Sin embargo, la institución solicitó que las instalaciones sean desalojadas debido al inicio de trabajos de construcción de un centro de exposiciones y eventos en el lugar.
A través de X, el presidente Noboa rechazó la medida y cuestionó a las autoridades locales. “Mientras nuestras Fuerzas Armadas cumplen su misión, respaldadas por su presidente, hay quienes han decidido expulsarlas de puntos estratégicos”, escribió el mandatario, quien además criticó lo que calificó como “indiferencia de autoridades que se sienten más cómodas sin luchar”.
Por su parte, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, también reaccionó en la misma red social y calificó el desalojo como una decisión injusta frente al contexto de seguridad. El funcionario sostuvo que “no es justo que nuestros militares, que arriesgan su vida, sean desalojados cuando la provincia más los necesita”, y afirmó que la medida representa una ofensa contra las Fuerzas Armadas y contra la población.
Tras el retiro de los uniformados, autoridades del Gobierno en territorio coordinaron su traslado hacia otras instalaciones para evitar que permanezcan en la vía pública mientras continúan las operaciones militares. Los Ríos se mantiene bajo estado de excepción y toque de queda nocturno, en un contexto de intensificación de operativos contra estructuras del crimen organizado.
Desde la Cámara de Comercio de Quevedo, en cambio, se argumentó que la solicitud de desocupación se realizó mediante un oficio previo para permitir el inicio de obras planificadas en el recinto ferial, y que una vez finalizadas las adecuaciones el espacio podría volver a ser utilizado por las Fuerzas Armadas.
El episodio abrió un nuevo frente de tensión entre autoridades locales y el Gobierno central en medio de la estrategia de seguridad que mantiene presencia militar en varios puntos del país.

