Por: David Castillo
La crisis energética que Ecuador enfrenta en 2024 es un evento de alta relevancia
económica y social, sus efectos no se limitan al suministro eléctrico; trascienden hacia
la producción nacional, las finanzas públicas, la competitividad de las empresas y el
bienestar de los hogares.
Este evento ha tenido repercusiones directas en el Producto Interno Bruto – PIB,
estimándose una contracción de al menos 0,8 puntos porcentuales, así como pérdidas
en producción que superan los USD 3.580 millones. Este análisis desglosa, de manera
detallada, las causas, implicaciones sectoriales y propuestas para mitigar impactos
futuros.
- Desglose del impacto económico
Los impactos se miden a través de la utilización de la matriz insumo producto del Banco
Central del Ecuador, que es una representación cuantitativa de las interacciones entre
sectores económicos de un país. Muestra cómo los sectores producen bienes y servicios
(insumos) y cómo estos son utilizados como inputs en otros sectores o consumidos
directamente.
Existen sectores que están atados por encadenamientos productivos hacia o con el
sector energético, dado que con esta matriz se puede observar el porcentaje de insumo
eléctrico tiene. De esta forma, y atando los datos con el déficit energético es posible
tener de conformidad con su consumo promedio una medida proporcional.

