La entrada en vigencia del arancel recíproco del 30% entre Ecuador y Colombia y la prohibición de ingreso terrestre de productos agrícolas generan advertencias de alza de precios, desempleo y aumento del contrabando.
La entrada en vigencia del arancel “recíproco” del 30% que Colombia empezó a cobrar a productos ecuatorianos y la prohibición de ingreso por vía terrestre de parte de la oferta agrícola de Ecuador desataron una de advertencias de empresarios empresariales y operadores logísticos a ambos lados de la frontera sobre de alzas de precios.
Consultado por Ecuador Chequea, el presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Colombiana, Camecol, Freddy Cevallos, dijo que la aplicación de Colombia del arancel recíproco del 30% se materializó tras la publicación de la medida en el registro oficial colombiano y anticipó un shock inmediato en costos. “Va a haber un incremento sustancial y probablemente productos terminados o materia prima ya no solo no sean sustituidos sino que ya no sean importados porque el precio los va a sacar de mercado”.
Cevallos advirtió que el encarecimiento simultáneo en ambas direcciones reducirá la “transaccionalidad” y afectará al empleo. “Las consecuencias serían que va a incrementar el nivel de desempleo porque la transaccionalidad se va a ver disminuida al mínimo posible”, sostuvo.
El dirigente gremial recordó las estadísticas oficiales de que Ecuador compra a Colombia cerca de USD 1.900 millones y vende cerca de USD 850 millones al año, por lo que el golpe, dijo, podría sentirse tanto en cadenas industriales de plásticos, confecciones y confitería, como en exportaciones ecuatorianas de atún, aceites y grasas.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), expresó que, tras la entrada en vigencia de los aranceles, un pronunciamiento de preocupación en el que estimó que los productos que hoy son alcanzados por el arancel colombiano en el 2025 concentraron USD 275 millones de exportaciones, una porción relevante de las ventas no petroleras ecuatorianas hacia ese mercado.
En el principal paso fronterizo, el impacto se tradujo en caída del movimiento y presión social. Transportistas y comerciantes de ambos países protestaron en el puente internacional de Rumichaca y pidieron a los gobiernos revertir los recargos, según reportaron medios locales de ambos lados de la frontera.
Así, responsables de empresas de logística también testimoniaron una fuerte desaceleración del flujo de carga tras la escalada arancelaria, con afectación directa a costos y tiempos de despacho.
Prohibición por tierra: golpe a productores agrícolas y temor al contrabando
Además de la imposición del arancel “recíproco” del 30% de Colombia también prohibió el ingreso por vía terrestre de papa, arroz y otros productos agrícolas provenientes de Ecuador.
La restricción terrestre fue comunicada el 28 de enero de 2026 como parte de un “plan de choque” del Ministerio de Agricultura colombiano para proteger al sector arrocero de ese país. Según el propio Ministerio de Comercio colombiano, entre enero de 2023 y octubre de 2025 las importaciones desde Ecuador de los productos cubiertos por la medida alcanzaron 683.825 toneladas.
Sobre esta prohibición Cevallos puso como ejemplo arroz, legumbres, tomate y cebolla, y describió un efecto de sobreoferta interna: si no se puede vender al mercado colombiano, el productor bajaría precios, con pérdidas, incumplimientos financieros y cierres. “Desde el punto de vista macroeconómico se puede ver un impacto mínimo de un 1%, pero desde el punto de vista microeconómico puede significar el 100% de los ingresos de los sectores afectados”, señaló.
Frente a este escenario, Cevallos añadió un tercer efecto: el aumento del comercio informal. “El contrabando se va a haber incrementado sustancialmente”, dijo, al señalar que además de los pasos oficiales existen “más de 60” cruces clandestinos, lo que, advirtió, debilita controles de calidad y reduce recaudación fiscal.
Del lado ecuatoriano, la base de la medida inicial fue la resolución del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, SENAE que crea una “tasa por servicio aduanero por concepto de control aduanero” del 30% para mercancías provenientes u originarias de Colombia. Esto, luego de que el presidente, Daniel Noboa, cuestionara supuestas faltas de esfuerzos de Colombia para la lucha antinarcotráfico
Sobre este tema Cevallos dijo que el empresariado ve dos salidas: un pronunciamiento dentro del sistema andino o, “lo más importante”, un acuerdo político para retirar los gravámenes “de forma inmediata” en ambos sentidos. “Esto no es un tema del que se pueda solucionar de un momento a otro”, afirmó, pero insistió en que Ecuador y Colombia son “mercados complementarios” y que la presión comercial puede terminar empujando el intercambio hacia la informalidad.
Un aumento de impuesto
Esta mañana, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, aumentó el arancel del 30% al 50% como parte de la “tasa de seguridad” a las importaciones provenientes de Colombia.
La medida regirá desde el 1 de marzo de 2026. La justificación del gobierno ecuatoriano se basa en una “falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad por parte de Colombia”.

