El sarampión se ha convertido en una alerta sanitaria en la región tras el incremento de casos en Perú, donde ya se superan los 300 contagios y se declaró la emergencia sanitaria en el departamento de Puno, al sureste del país.
En Ecuador no existen casos confirmados hasta el momento. Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública activó brigadas de vacunación y reforzó los protocolos de vigilancia epidemiológica y control territorial como medida preventiva ante el riesgo de ingreso del virus.
¿Qué es el sarampión?
El sarampión es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta principalmente a niños. Se transmite a través de gotas expulsadas por la nariz, la boca o la faringe de personas infectadas, según la Organización Panamericana de la Salud.
Sus síntomas incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis (ojos rojos) y un sarpullido característico que inicia en el rostro y se extiende por todo el cuerpo. En casos graves, puede derivar en complicaciones como ceguera, neumonía o encefalitis. No obstante, es una enfermedad 100% prevenible mediante la vacunación.
Crisis sanitaria en Perú
El 18 de mayo de 2026, el Gobierno de Perú declaró la emergencia sanitaria en el departamento de Puno tras un brote de sarampión que se inició a comienzos de este año.
Hasta el 21 de mayo, se registraron 301 casos confirmados y 1.403 casos sospechosos en todo el país, de acuerdo con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
La situación en Puno se intensifica ya que la cobertura de vacunación pasó de un 70% en 2025 a apenas el 16% en el primer trimestre de 2026. Ante este escenario, el Ministerio de Salud de Puno anunció la suspensión de clases presenciales en las escuelas que no alcancen al menos el 90% de cobertura de vacunación.
¿Qué está pasando en Ecuador?
Hasta ahora, Ecuador no registra casos confirmados de sarampión y se mantiene libre de la enfermedad autóctona desde 1997, según el Ministerio de Salud. Sin embargo, advierte que el riesgo de ingreso del virus es latente debido a la cercanía geográfica con Perú, el alto flujo migratorio y el incremento de movilidad por actividades comerciales, turísticas y eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Frente a este contexto, el 26 de mayo de 2026 el Ministerio de Salud activó brigadas de vacunación en las 24 direcciones provinciales de la entidad pública para prevenir y contener posibles casos.
En lo que va de 2026, en Ecuador se han aplicado 309.729 dosis contra el sarampión, como parte de las medidas de protección implementadas por el Ministerio de Salud Pública.
Vacunación en Ecuador
Las entidades públicas definieron un esquema de vacunación para esta enfermedad, donde se establece los siguientes grupos:
| Grupo poblacional | Esquema de vacunación |
| Bebés (6 a 11 meses) | Implementación de la «Dosis Cero» en infantes que residan en provincias fronterizas o de alta movilidad humana (Carchi, Esmeraldas, Sucumbíos, Orellana, Loja, Zamora Chinchipe, El Oro y Galápagos). |
| Niños de 1 a 6 años | Verificación de antecedentes de vacuna contra sarampión para completar el esquema regular de dos dosis intervalo de vacunación un mes. |
| Población de 7 a 26 años | Dosis única de vacuna SR (Sarampión-Rubéola) si no cuentan con antecedente vacunal. |
| Adultos (27 años en adelante) | Dos dosis de SR (Sarampión-Rubéola) (con intervalo de 6 meses) si no tienen antecedente vacunal, priorizando al personal de salud y contactos de riesgo. |
| Viajeros internacionales | Vacunarse 15 días antes de viajar a países con transmisión activa (Perú, Argentina, Estados Unidos, México, Canadá, Costa Rica, entre otros). |
Desinformación en torno al sarampión
En medio de la expansión del brote en países de la región, como México, también ha aumentado la circulación de desinformación en redes sociales. Estas publicaciones generan confusión, alarman a la población e incluso promueven el uso de remedios caseros sin respaldo científico.
Entre los contenidos detectados destacan dos casos:
- Adultos mayores como grupo más vulnerable

Una publicación difundida por el canal “Exitosas Noticias” en Facebook afirma que “niños, adultos mayores y personas con defensas bajas se encuentran entre los grupos más vulnerables frente al riesgo de contagio de sarampión”.
Organización Panamericana de la Salud (OPS), los grupos con mayor riesgo frente al sarampión son los bebés menores de 12 meses, las personas inmunodeprimidas y las mujeres embarazadas. Sin embargo, los adultos mayores no forman parte de este grupo. Incluso, tampoco están incluidos entre las poblaciones prioritarias para la vacunación.
De acuerdo con la National Foundation for Infectious Diseases (NFID), las personas nacidas antes de 1957 probablemente contrajeron sarampión en el pasado y desarrollaron inmunidad de por vida, por lo que no requieren la vacuna triple viral. Sin embargo, esto no significa que estén completamente exentos de contagio y deben mantener medidas de precaución.
- Achiote como remedio para el sarampión

Un segundo contenido gira en torno a supuestos remedios caseros. En un video publicado en TikTok el 28 de febrero de 2026, se menciona que antiguamente, para aliviar los síntomas de esta enfermedad, “colocaban achiote en grano debajo de las hamacas para que provocará la salida rápida de las erupciones”. Además, sugiere prácticas como realizar baños de hierbas, entre ellas cananga, guayaba, naranja agria y claudiosa, una vez que las lesiones se han secado.
Esta publicación se cataloga como falsa. No existe evidencia científica que respalde estos métodos.
La Organización Mundial de la Salud establece que no existe un tratamiento específico para el sarampión. Dentro del tratamiento el organismo sugiere beber suficiente agua y tratar la deshidratación es fundamental, especialmente en casos con diarrea o vómitos.
En algunos casos, los médicos pueden recetar antibióticos para tratar infecciones secundarias como neumonía o infecciones de oído y ojos. Además, todas las personas con sarampión deben recibir dos dosis de vitamina A, con un intervalo de 24 horas, ya que ayuda a prevenir complicaciones como lesiones oculares, ceguera y reduce la mortalidad.
Fuentes:

