El primer día del toque de queda dejó 124 personas aprehendidas a escala nacional, según informó el comandante general de la Policía, Pablo Dávila. De ese total, 119 fueron aprehendidas por incumplir la disposición de autoridad competente, contemplada en el artículo 282 del Código Orgánico Integral Penal, y cinco fueron detenidas por otros delitos, a quienes la Policía calificó como “objetivos de interés penal relevante”.
En declaraciones a Teleamazonas Dávila sostuvo que la medida busca potenciar las capacidades operativas de la Fuerza Pública, integrada por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Según el comandante, el toque de queda no tiene como único propósito que las personas permanezcan en sus casas, sino reducir riesgos y facilitar operativos contra objetivos previamente identificados.
“El toque de queda prácticamente viene a potencializar las capacidades de la Fuerza Pública”, dijo Dávila al evaluar los primeros resultados. Añadió que los cinco detenidos por otros delitos corresponden a un “nivel operativo” dentro de estructuras delincuenciales, aunque no precisó sus identidades, los delitos específicos ni las provincias donde fueron capturados.
Según los datos proporcionados por Dávila, la mayoría de aprehensiones del primer día corresponde a personas que habrían incumplido la restricción de movilidad. Es decir, el 96% de los aprehendidos reportados por la Policía corresponde a infracciones relacionadas con el toque de queda, mientras que el 4% restante corresponde a otros delitos.
Consultado sobre si la mayor cantidad de aprehendidos se concentró en Guayaquil, Dávila negó esa premisa. Según dijo, en el Distrito Metropolitano de Guayaquil se registró una persona aprehendida por el toque de queda. Agregó que donde hubo más novedades fue en la provincia de Bolívar, aunque no detalló cuántas aprehensiones se produjeron allí.
El comandante atribuyó esa diferencia a que algunas provincias “no están acostumbradas” a este tipo de restricciones. También afirmó que el toque de queda anterior, aplicado en marzo, habría dejado un mensaje que, según su lectura, se reflejó especialmente en Guayaquil.
Dávila también se refirió a los resultados del toque de queda anterior. Según la información que dijo obtener del sistema de información judicial, esa medida dejó 1.312 personas aprehendidas. De ellas, 354 fueron puestas en libertad inmediatamente por decisión de la autoridad judicial competente.
Esa cifra equivale a cerca del 27% de los aprehendidos durante el toque de queda anterior. Sin embargo, Dávila no precisó cuántas de las 1.312 personas correspondían a incumplimientos de la medida y cuántas eran objetivos vinculados a delitos de mayor gravedad.
Al ser consultado si los operativos terminan concentrándose más en personas que incumplen la restricción que en integrantes de grupos delictivos, Dávila defendió la medida. Señaló que el objetivo es evitar “daños colaterales” y permitir que la Policía y las Fuerzas Armadas actúen sobre objetivos puntuales previamente identificados.
El comandante advirtió que quienes incumplan la disposición pueden ser aprehendidos y puestos a órdenes de la autoridad. Según explicó, la infracción al artículo 282 del COIP puede implicar una pena de uno a tres años de prisión.

