Un acuerdo ministerial permite activar generadores privados ante riesgos eléctricos. En Quito, grandes consumidores ya producen energía aunque las autoridades no precisan cuántos ni explican las causas.
Ecuador entró en período de alerta de déficit eléctrico. El Operador Nacional de Electricidad, Cenace, dispuso el martes 17 de marzo que empresas privadas con capacidad de autogeneración enciendan sus equipos para abastecerse y apoyar al sistema, tras una caída en la generación de Coca Codo Sinclair y la salida de varias centrales termoeléctricas.
El operador advirtió una “reducción sostenida de los aportes hídricos” y la presencia de “múltiples contingencias no programadas” en el parque de generación, lo que compromete el suministro eléctrico a nivel nacional.
La instrucción obliga a operar los grupos electrógenos en horarios definidos de lunes a viernes: de 09:00 a 23:00 y rines de semana y feriados de 18:00 a 22:00
La medida se aplica “hasta que este Operador disponga lo contrario”.
En este contexto, precisamente, la Empresa Eléctrica Quito comenzó a solicitar, desde el miércoles 18 de marzo de 2026, que empresas y otros grandes consumidores catalogados como “consumidores especiales” activen sus sistemas de generación propia. En el comunicado enviado a estos usuarios, la entidad señala que la energía generada será reconocida y compensada económicamente conforme a la legislación vigente del sector eléctrico.
Uno de los usuarios que recibió el requerimiento fue el centro comercial Mall El Jardín, en el centro-norte de Quito. Cerca del mediodía de hoy, su planta de generación se encontraba operando.
Alex Vega, administrador del centro comercial, dijo que el pedido fue atendido de inmediato para apoyar a las autoridades en la gestión del sistema eléctrico. Sin embargo, señaló que no recibieron una explicación concreta sobre el origen de la medida. Según explicó, el establecimiento cuenta desde antes con la certificación necesaria para que sus equipos puedan inyectar energía conforme a la regulación del sector eléctrico.
El pedido se produce dos meses después de un antecedente similar. A inicios de enero, la Empresa Eléctrica Quito ya había comunicado una medida de este tipo en medio de la reducción del nivel de la represa Mazar, un embalse clave para el complejo hidroeléctrico que aporta alrededor de un tercio de la demanda diaria nacional.
El 7 de enero de 2026, Mazar descendió a 2.137 metros sobre el nivel del mar, una de las cotas más bajas del período, tras semanas continuas de caída. En ese momento, la ministra de Energía, Inés Manzano, aclaró que esa solicitud no tenía carácter obligatorio.
Ahora, con la cota de Mazar en 2.151,92 metros sobre el nivel del mar —a menos de dos metros de su nivel máximo de 2.153 metros—, el Ministerio de Energía aún no ha explicado públicamente el alcance de la nueva solicitud ni si responde a una medida preventiva, operativa o de administración de carga.
Criterio técnico
Consultado por Ecuador Chequea el analista en infraestructura eléctrica Alfredo Mena, consideró que la activación de generación propia por parte de grandes consumidores se enmarca en el concepto de generación distribuida, un esquema en el que la electricidad no proviene únicamente de grandes centrales, sino también de fuentes cercanas al consumo.
“Es muy importante que tengamos lo que se llama generación distribuida. Eso significa que la electricidad no se produce solo en grandes centrales hidráulicas o térmicas, sino también cerca de los puntos de consumo”, explicó.
Según Mena, este esquema permite que industrias, comercios e incluso edificaciones con capacidad instalada, como plantas térmicas o sistemas fotovoltaicos, puedan autoabastecerse y, en ciertos casos, aportar energía al sistema eléctrico nacional.
“Cuando las situaciones son críticas, esto se vuelve relevante porque las industrias que tienen generación pueden no solo cubrir su propia demanda, sino también inyectar energía a la red”, señaló.
El especialista añadió que, en ese contexto, es clave que la energía generada por estos usuarios sea reconocida económicamente. “Es como cualquier energía que entra al sistema y debe ser compensada”, dijo.
No obstante, Mena considera que, en el escenario actual, la medida tendría un carácter preventivo. “No existe un déficit de energía en este momento. Está lloviendo y las plantas hidroeléctricas están funcionando bien. Si se está haciendo este pedido, es probablemente para prepararse ante una eventual contingencia”, afirmó, al tiempo que señaló que entidades como el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) manejan la información más precisa sobre el estado del sistema.
Desde la perspectiva de la demanda, el especialista subrayó que los usuarios también tienen un rol en la estabilidad del sistema eléctrico. “El consumidor final puede ayudar haciendo un uso eficiente de la energía, reduciendo consumos innecesarios y evitando presionar la generación térmica, que implica mayor uso de combustibles”, indicó.
La justificación mediante norma
Hasta el cierre de esta nota, la empresa no respondía un pedido de información de Ecuador Chequea de cuántos abonados recibieron la solicitud ni cuáles son las razones técnicas u operativas que motivan esta decisión.
En cualquier caso, el comunicado a los “consumidores especiales” se empezó a enviar apenas dos días después de que se publicara en el Registro Oficial un Acuerdo del Ministerio de Ambiente y Energía que habilita explícitamente este tipo de mecanismos en escenarios de riesgo operativo del sistema eléctrico.
Se trata del Acuerdo Ministerial MAE-VEER-2026-0001-AM, que permite al Operador Nacional de Electricidad, Cenace, activar la operación de grupos electrógenos de emergencia ante condiciones como déficit de potencia o energía, problemas de voltaje, limitaciones en la red de transmisión o contingencias que puedan derivar en cortes de servicio .
Además, dispone que las empresas distribuidoras, como la Empresa Eléctrica Quito, coordinen la operación de estos equipos cuando el operador del sistema lo requiera, incluyendo no solo a propietarios de generadores, sino también a usuarios que los arrienden o contraten .
El acuerdo se sustenta en un informe técnico oficial que advierte “restricciones estructurales y operativas” en el sistema nacional de transmisión, con riesgos de sobrecarga, bajos voltajes y posibles desconexiones de demanda en ciertas zonas del país.

