Los legisladores del correísmo (interpelantes) y del oficialismo aseguran que el proceso debe seguir en el pleno de la Asamblea para censurar a Godoy e inhabilitarlo por dos años para ocupar cargos públicos.
El presidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, presentó su renuncia irrevocable al cargo horas antes de que se produzca su juicio político en el Pleno de la Asamblea.
En su carta de renuncia, Godoy asegura que durante el año y siete meses que desempeñó el cargo, lo hizo con transparencia, responsabilidad, independencia y absoluto compromiso con el país.
Agrega que asumió el cargo con la convicción de impulsar una transformación profunda del sistema de Justicia del país, pero que la conyuntura política, con intereses y cálculos partidistas, ha adquirido una fuerza que supera la voluntad de servicio y «los grandes esfuerzos institucionales realizados».
«Cuando las agendas particulares y las presiones externas se imponen sobre la planificación técnica y el compromiso con el Estado de derecho, se debilita la posibilidad de ejecutar las reformas estructurales que el país demanda», afirma Godoy en su carta.
La renuncia del funcionario tuvo eco en la Asamblea. Para Liliana Durán (RC), una de las legisladores proponentes del juicio político, todo estuvo cronometrado desde la Comisión de Fiscalización, que sustanció el juicio político, para que salga Godoy y se quede Damian Larco como presidente temporal de la Judicatura.
Para Viviana Veloz (RC), interpelante principal, la renuncia a pocas horas que se instale el juicio político demuestra la contundencia de las pruebas documentales y testimoniales presentadas en contra del hoy expresidente de la Judicatura.
Por su parte Adrián Castro, del oficialismo, manifestó que la renuncia viene tarde, que debió presentarla desde el instante mismo en que le sugirió el presidente de la República, Daniel Noboa. Castro aseguró que el proceso de censura debe continuar el Pleno de la Asamblea.
La censura implica que Godoy no podría ocupar un cargo público por dos años.

