El gobierno de Colombia rechazó la decisión de Ecuador de aumentar la tarifa para transportar crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), una medida que calificó de unilateral y arbitraria y que, según dijo, pone en riesgo la producción petrolera, el empleo y la estabilidad económica en el sur del país.
El Ministerio de Minas y Energía del vecino país del norte informó que la tarifa pasó de cerca de 2,5 dólares por barril a más de 30 dólares para usuarios extranjeros, un incremento que afecta principalmente a pequeños y medianos productores del departamento del Putumayo. Como se recuerda, esta alza fue confirmada por la ministra ecuatoriana de Ambiente y Energía, Inés Manzano, y está vigente desde el 23 de enero.
“El Gobierno de Colombia expresa su rechazo a esta decisión adoptada de manera unilateral y desproporcionada, que no responde a criterios técnicos ni económicos”, señaló la cartera en un comunicado publicado hoy en sus redes sociales.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, afirmó que la medida “viola compromisos previamente adquiridos” y constituye “una nueva agresión al pueblo colombiano”.
Según el Ministerio, el incremento tarifario se produce en un contexto de caída de los precios internacionales del crudo, lo que reduce los márgenes de rentabilidad y eleva el riesgo de cierres operativos y suspensión de producción, con impactos directos sobre el empleo y la economía regional. Así, señala que en noviembre de 2025, el SOTE transportó en promedio unos 10.260 barriles diarios de crudo colombiano, incluidos cargamentos de Ecopetrol, la petrolera estatal.
Como se recuerda, el 22 de enero, Colombia suspendió la venta de electricidad a Ecuador en respuesta al anuncio del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, de imponer un arancel de 30% a productos colombianos, una medida que entrará en vigor el 1 de febrero. Noboa justificó el arancel por una supuesta falta de cooperación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera.
Ecuador anunció inicialmente que aplicaría una tarifa al transporte de crudo colombiano por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), pero luego aclaró que el incremento corresponde, por ahora, únicamente al SOTE.
“Propusimos diálogo, pero nos respondieron con agresiones”, afirmó Palma, quien dijo confiar en que las gestiones diplomáticas permitan restablecer condiciones previsibles y no discriminatorias para el transporte de hidrocarburos entre ambos países.


