La jueza Daniella Camacho también aspiraba llegar al cargo, pero en una primera votación logró tres votos mientras que Rodríguez tuvo siete, de 12 necesarios, lo que obligó a un largo cabildeo.
Tras largas horas de diálogo reservado, el Pleno de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) logró elegir por unanimidad a Marco Rodríguez Ruiz como el nuevo presidente encargado de este organismo.
Rodríguez integra la Sala de lo Penal, Penal Militar, Penal Policial, Tránsito, Corrupción y Crimen Organizado de la Corte. Es doctor en Derecho Ph.D., graduado en la Universidad Andina Simón Bolívar. Es doctor en Jurisprudencia, entre otros títulos.
Se desempeñó como ayudante judicial y oficial mayor de la Corte Suprema de Justicia; juez y presidente del Tribunal Noveno de Garantías Penales de Pichincha, Juez de la Sala de lo Penal y presidente de la Corte Provincial de Justicia de Pichincha.
Tras su designación aseguró que no se puede ignorar la crisis que atraviesa desde hace tiempo atrás la Función Judicial, por lo que su compromiso en conjunto con el Pleno es que el principio de independencia judicial no sea una quimera, sino que se la alcance día a día tanto a nivel interno como externo.
Se comprometió a democratizar todos los espacios de la Presidencia de la CNJ para que actúen de manera equilibrada todos los magistrados y dijo que trabajarán en conjunto para devolverle la «dignidad, la dimensión, al sector justicia, a la Función Judicial, a la Corte Nacional de Justicia».
Entre los casos judiciales más destacados en los que ha intervenido como juez consta Metástasis, donde el Tribunal sentenció a Wilman Terán, exjuez de ese organismo, a nueve años de cárcel por delincuencia organizada; además, integró el Tribunal que sentenció al exasambleísta socialcristiano, Pablo Muentes, a 13 años de cárcel en el caso Purga por delincuencia organizada, entre otros.
Rodríguez es el juez que en julio de 2025 renunció a continuar en la terna que el presidente encargado de la Corte de ese entonces, José Suing, remitió al Consejo de Participación Ciudadana para la designación del presidente del Consejo de la Judicatura.
Su renuncia a la terna se dio luego de que en el listado se incluyó a Mario Godoy, actual titular de la Judicatura. En su carta de renuncia, Rodríguez afirmó que la modificación transgredía el reglamento para la designación de los vocales de la Judicatura y no se garantizaba que primen parámetros de méritos, experiencia y conocimiento para la designación.
La pugna por el encargo de la presidencia
La designación de Rodríguez se dio luego de una intensa pugna jurídica reglamentaria al interior del Pleno de la Corte Nacional de Justicia.
La jueza Daniella Camacho, quien se quedó a cargo de la Corte tras la renuncia de Suing por ser la magistrada más antigua, convocó a sesión extraordinaria para nombrar al presidente encargado y al presidente subrogante.
Sin embargo, al instalar la sesión intentó ir directamente a la elección del presidente subrogante, lo que fue interpretado por varios de sus colegas como un intento de quedarse como presidenta encargada. Rodríguez aseguró que se intentaba imponer una presidencia de facto.
Camacho defendió su actuación pero no tuvo respaldo. La jueza reconoció que quería ser presidenta de la Corte por lo que sus compañeros le pidieron que deje la conducción de la sesión, lo que efectivamente hizo.
En este es escenario se dio una primera ronda de elección entre Rodríguez y Camacho. El primero obtuvo 7 votos de respaldo y la segunda tres votos de apoyo, a los que se sumaron tres votos nulos.
La norma establece que para la elección se requieren 12 votos, por lo que pidieron a Camacho que deponga su candidata para lograr un consenso. Camacho se negó recordando que la elección se da con 12 votos.
Debido a eso el pleno se declaró en sesión permanente y dialogaron de forma reservada hasta que en horas de la tarde se logró el acuerdo para nombrar a Rodríguez como presidente encargado y a Alejandro Arteaga como presidente subrogante

